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hace 4 años

Concentrarnos nos puede quedar difícil.

A veces, posponemos una tarea hasta que es inevitable y, al terminarla, quedamos con la sensación de que perdimos tiempo importante haciendo básicamente nada.

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La procrastinación (si tal vez no conocían esa palabra, significa la postergación o el retraso de acciones que deben hacerse, cambiándolas por otras irrelevantes o que gusten más) es ese fantasma que muchas veces nos pone en situaciones complicadas en nuestras vidas.

Puede ser que nos retrasemos con entregas en nuestro empleo, que dejemos a último minuto los trabajos de la universidad o que, por ejemplo, nos demoremos semanas y semanas en terminar nuestro curso en Platzi.

Y es lógico que con tanta información y posibilidad de distracción caigamos en este vicio de procrastinar. Si tenemos algo urgente, podemos cambiarlo por echarnos una partida en nuestra consola o PC, por ver videos en loop de gatos o caídas en youtube, por chatear o buscar discusiones en Twitter y, finalmente, cuando ya el tiempo ha transcurrido, nos esforzamos por sacar adelante nuestras obligaciones.

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Pero no todo es tan malo. Si bien podemos ser personas multitareas y lograr nuestro cometido cuando nos lo proponemos, también podemos superar a ese fantasma de la procrastinación si realmente nos esforzamos.

Así que acá les damos algunos tips para que puedan evitar esos retrasos innecesarios y ese sentimiento de culpa por la procrastinación. Seguro siendo muy juiciosos con esto, puedan lograr sus propósitos y sentirse mucho más útiles, dando así el tiempo que es al ocio y las actividades sociales.

Sí, estás procrastinando.

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En algún momento todos lo hacemos. No quiere decir que esté mal. Pero el problema aparece cuando hay un sentimiento de culpa constante por hacer las cosas sobretiempo o no hacerlas, o por sentir que las hacemos de manera mediocre.

Es necesario que reconozcamos que lo hacemos, que retrasamos lo importante por lo divertido y comenzar a ser honestos sobre nuestras intenciones al respecto.

Esto nos puede dar las primeras luces para que esto no se convierta en un problema.

¿Por qué estás procrastinando?

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Debemos reconocer también las razones por las que evitamos hacer lo que tenemos que hacer en el tiempo que tenemos para hacerlo.

A veces puede ser por gusto (las tareas nos aburren o realmente las detestamos), otras veces puede ser porque estamos enganchados con algo que nos divierte o emociona y queremos hacerlo primero así no sea importante (un nuevo videojuego, una serie que estamos maratoneando).

Sea cual sea la razón, una vez la logres identificar será más fácil para ti poder evitarlo. Ser consciente de las causas te permitirá actuar y hacer las cosas que debes hacer.

El consejo aquí es que trates de hacer primero lo que más te cuesta o lo que menos te llame la atención de tus deberes. Entre más rápido salgas de ello, más tiempo tendrás para disfrutar de las cosas que más te gustan.

Ahora sí, ¡a combatir la procrastinación!

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Ya lo dije, no siempre es mala la procrastinación. Pero si ya entendiste que lo haces, si te causa un sentimiento fuerte de culpa y si quieres evitarlo a toda costa, es importante que tomes acciones para combatirla.

Estos son algunos consejos que he recopilado que pueden ayudarte a luchar con ese fantasma y seas una persona más tranquila haciendo tus deberes a tiempo y dedicándole más a tus actividades favoritas, como terminar ese curso de Platzi que dejaste a la mitad 😉

1. No te culpes más de la cuenta. Ya lo hiciste, ya pasó. Recuerda ese sentimiento pero no te quedes en él. Culparte no te ayudará en nada.

2. No más excusas. “Un capítulo más”, “media horita más y lo hago”, “mejor duermo la siesta y después tendré energía”. Las excusas sólo nos ayudan a retrasar lo inevitable y nos pondrán a correr más de la cuenta. Hacer las cosas cuando toca hacerlas es lo mejor.

3. Un calendario de actividades. Organizar lo que debes hacer, priorizar todo lo que viene. Saber tus fechas límites y darte fechas para trabajarlo es importante para evitar distraerte por ahí.

4. Sé realista. Muchas veces, cuando decides hacer las cosas y ser más eficiente, puedes tender a ser un poco ‘extra optimista’. Es necesario que sepamos nuestras limitaciones, nuestras habilidades y lo que sí o no podemos hacer. Tratar de lograrlo todo en un instante no es una buena idea.

5. Mejor a pedacitos. No todas las tareas se deben hacer de una sola vez. Muchos problemas o trabajos los podemos subdividir e irlos haciendo poco a poco. Esto puede darnos una sensación de avance más optimista y podemos llegar de una mejor manera al resultado final.

Si tienes alguna idea o truco que nos quieras dar sobre la procrastinación, cuéntanos en los comentarios.
Y, si estos pasos te sirvieron para tu curso en Platzi, no olvides compartirlo con tus conocidos.

Camilo
Camilo
othervillain

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