José Eder Guzmán Mendoza
Para construir cronogramas creíbles, es clave diferenciar esfuerzo y duración y gestionar la incertidumbre con la técnica PERT. Desde el enfoque del Project Management Institute (PMI), el esfuerzo es el trabajo total requerido (horas/persona), mientras que la duración es el tiempo calendario necesario, que depende del esfuerzo y de la capacidad real del equipo.
La duración se estima dividiendo el esfuerzo entre la capacidad disponible por periodo. Aumentar recursos puede reducir la duración si el trabajo se paraleliza correctamente, pero no reduce el esfuerzo total.
Cuando hay incertidumbre, PERT mejora la estimación al usar tres puntos por actividad:
- Optimista (O): todo fluye sin contratiempos.
- Más probable (M): escenario realista.
- Pesimista (P): aparecen problemas relevantes.
La estimación esperada se calcula como (O + 4M + P) / 6, suavizando extremos y dando una base más confiable para planificar. Luego, la duración se ajusta según la capacidad efectiva (no el 100% teórico) del equipo.
Aplicar PERT sobre los paquetes críticos de la EDT permite asignar recursos con realismo, gestionar expectativas de los interesados, detectar riesgos temprano y establecer una línea base del cronograma sólida para el control. El paso final es validar con quienes ejecutarán el trabajo, cerrando la brecha entre el plan y la realidad.