L. Iván Carrasquel Ballesteros
Si el riesgo de un error es mayor que el beneficio del contrato, ¿por qué alguien elegiría usar un smart contract en lugar de un sistema legal tradicional?
A veces, el sistema legal tradicional es el cuello de botella. Los smart contracts eliminan la necesidad de intermediarios costosos y lentos, permitiendo que la confianza se base en la matemática y no en la reputación de una entidad central. Es una apuesta por la eficiencia global sobre la seguridad local.
Si pudieras automatizar un acuerdo internacional sin depender de abogados ni fronteras, ¿qué valor le asignarías a esa libertad operativa frente al riesgo de un error en el código?
