José María Carbonell de Sena
Gracias, es interesante y podemos buscar lo positivo, aunque esto positivo se vea después de un proceso de duelo y sufrimiento.
Tengo cuatro hijos, y el peque de 9baños tiene Autismo (no es autista) al principio fue un palo enorme. Ahora lo tengo asumido, he rebajado mis expectativas, (siempre será dependiente) pero trato de acogerlo como lo que es.
En general ya tenemos una rutina establecida, es más demandante que mis otros tres, pero no lo veo con pena, es como es, puedo ver algo positivo, por ejemplo, aunque a veces se desajusta y cuesta contener lo, en general es feliz, y honestamente es el que menos me preocupa,, pues no tiene que buscar un trabajo, no tendrá problemas con relaciones tóxicas... En España, los servicios sociales están desarrollados (siempre hay margen de mejora) pero el día que mi esposa y yo faltemos tendrá sus necesidades cubiertas.
Me siento afortunado de tenerlo,.esta en un grado medio de afectación, es afectivo y tiene lenguaje, hay niños en la asociación con más competencias (y es un mito que sean unos genios en matemáticas o música, hay unos pocos casos, pero no es la norma) y también los hay con una afectación más grave.
Conozco a muchos padres de la asociación, generalmente hablamos con cierta naturalidad, incluso bromea os con anécdotas.
La semana pasada, por ejemplo, lo llevé a la estación de autobuses (le encantan, y es como si lo hubiera llevado a un parque temático). Se empezó na subir en uno que iba para Mérida, pero yo no lo seguí y se quedó en mitad de la escalera un poco a la espera, en esto una señora que estaba detrás le llamó la atención "venga niño, vas a subir o qué" y mi hijo se volvió y le dijo a la Señora "es que tiene autismo" La señora cambio de actitud al momento.
Analizando lo que pasó, hay ocasiones en que a Elías le cuesta más asumir algo, la semana anterior le monté en un carrusel. Y cuando se acabó el viaje no quería bajar. El señor encargado de la atracción, me dijo que o se subía o se bajaba, pero que no podía tener la atracción parada. Entonces yo me disculpé y le comenté que tenía autismo (mi hijo como muchos niños con Autismo no presenta rasgos que lo identifiquen como tal, es más, es guapísimo) entonces me dijo que no pasaba nada, que le daba un viaje gratis.
Yo decliné la oferta porque en esta ocasión quería aplicarle el límite que le anticipé previamente, y solo necesitaba algo más de tiempo para que accediera a bajarse por su propia voluntad siempre preferible a que en último término lo baje a la fuerza.
La cuestión es que Elías, de alguna manera ha asociado que cuando yo digo que tiene autismo, las personas suelen cambiar radicalmente su actitud desde el enfado a la amabilidad. Y viendo a la señora enfadada utilizo ese recurso y le dijo "es que tiene autismo" aunque el no tenga una consciencia clara de lo que eso significa o implica.
Una segunda reflexión que me surge es que aunque aún quede camino por recorrer en la integración y normalizacion de los que no somos normotipicos, aprecio una gran sensibilidad al menos con respecto al autismo, con la diversidad sexual y la inmigración igual nos cuesta un pelin más...
Otra Deribada es que solemos juzgar demasiado rápido y atribuimos intencionalidades a los comportamientos de los que nos molestan.... De modo que la situación es que la Señora no puede subir al autobús y se enoja, tampo la juzgo, igual está muy cansada y le duele la rodilla... Pero juzga la actitud de mi hijo porque igual piensa que es maleducado... Y por eso muestra su enfado,... Ya que cuando sabe que tiene autismo cambia la actitud radicalmente, y pone más paciencia, o si lo sabe de antemano se lo pide de manera más amable.... Y voy más allá, y si simplemente es un niño normotipico... Entonces si se merece la riña? No sabemos por lo que pueda estar pasando, igual está bloqueado por algún motivo...
Violeta Farias
Muchas gracias, José por compartir con nosotr@s tu historia personal. Empatizo mucho la anécdota que nos contaste y es lo bonito de esta clase...¡Saber que no estamos sol@s! Yo también siento el miedo del futuro y si podrá ser o no independiente mi hijo. Lo más importante es dar nuestro mejor esfuerzo para que puedan ser independiente y esperar que así sea.
Katherine Massiel Gutiérrez Cruz
excelente reflexión que escribes al final. Gracias por compartir tu experiencia. Sobre todo creo que la mejor escuela que un maestro o terapeuta de la neurodivergencia puede tener es escuchar historias reales de familias 👪
