Gracias a Platzi, ya no trabajo en la calle.

Y por "la calle" quiero decir, ​​como sexoservidora, en la calle. Y no, Platzi no me dio un apoyo o se acercó conmigo cual fundación a darme apoyo como lo he visto sucede con las comunidades como la mia.

Me llamo Rubí (nombre real editado a petición de la estudiante) y trabajé 2 años como programador en Aguascalientes. Como muchas, decidí iniciar mi transición de cuerpo mente y espíritu en el trabajo. No contaba con que usar falda fuera a ser motivo de perderlo.

Y tampoco contaba con que ser una persona travesti en el trabajo implique me fuera completamente imposible conseguir una posición laboral. Quizás más adelante en mi transición me sea más fácil. Quizás no. Y como hay que hacer algo para pagar la renta no duré 5 meses en una situación de desespero antes de toparme con lo fácil que es salir a la calle.

No es fácil ser sexoservidora. Todo el día vives en riesgo y aunque hay una comunidad de compañeras que te hacen el camino más ameno el fondo del tema es que vives en la máxima posición de riesgo contra tu cuerpo, tu mente y tu alma. Nadie debería de estar trabajando en sexoservicio. Cotidianamente deambulaba afuera en busca de clientes. Un peregrinaje que me obliga a soportar no sólo burlas e insultos, sino también el acoso de policías que aprovechando mi ropa una vez se pasaron de lanza al detenerme por estar “vestida” en la calle.

PERO LA VIDA ES GENEROSA Y POR QUE NUNCA ME DESCONECTÉ DE LA COMUNIDAD TUITERA, TAMPOCO ME DESCONECTÉ DE MIS AMIGOS DESARROLLADORES. ALGUNOS, USUARIOS PLATZI.

Tweetea este quote

Gracias, Platzi. Gracias Juan Pablo, Uriel, Ophelia. Gracias por darme acceso a este mundo de conocimiento, por darme entrada a una comunidad mucho más abierta y por darme las herramientas para yo nunca volver a pedir trabajo.

Mi vida como emprendedora no es fácil. Pero ya por lo menos cierro cuentas donde mi vestimenta no es para encasillarme, tengo portafolio de proyectos más allá de clientes cuyo nombre nunca recordaré y más importantemente, no dependo de absolutamente nadie para desarrollar.

Hoy en día no soy marginal. Soy yo, Rubí. La que hace maquetación y trabaja desde casa. La que gana dinero y contrata empleados para freelance. La que comenta, opina y se une a las discusiones en Platzi y no me preocupo por agresión y violencia por que primero soy desarrolladora, y empresaria.

Rubí
Desarrolladora y emprendedora
Estudiante de Platzi

Comparte esta historia

Cuéntanos tu historia

Mi receta

Curso de Programación básica