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Dirección de presupuesto acorde con mi felicidad.

DIRECCIÓN DE PRESUPUESTO ACORDE CON MI FELICIDAD

Les quiero compartir a través de libros, podcasts, y reflexiones propias como he decidido direccionar mi presupuesto, como dice el profesor, alineando valores y planificando mi llegada a Penélope (mi objetivo).

Vale aclarar, como dice en el curso de finanzas personales, podemos analizar nuestras finanzas de manera subjetiva, objetiva y relativa. Para este caso sería super subjetiva, es personal y no tiene por qué ser igual a la tuya, aunque si, puedes adaptarla si te gusta o tomar conceptos que se alineen con tu vida. Esto con el objetivo de alinear mis acciones financieras a mi felicidad.

Comenzaré hablando por mi Penélope:
La busca de nuestros objetivos generalmente no es por buscar un logro o una cosa en particular, es el hecho de alcanzarlo el que nos brinda felicidad, o un sinónimo JÚBILO. Entonces, ¿de qué estamos hablando cuando nos jubilamos?
¿Es acaso retirarte de un trabajo a los 60 o 65 años por un sueldo?

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“Gozo o alegría muy intensa que se hace ostensible (que se percibe con facilidad)”

En mi propia definición podemos encontrar cuatro categorías para aportar a la felicidad:

Salud financiera:

Felicitaciones por entrar en Platzi y felicitaciones por tomar este curso y te sugiero que sigas con toda la escuela de finanzas, sin dudas, esto va a apoyar este tipo de salud. Ahora, ¿Por qué las finanzas personales contribuirían con mi felicidad? Por el mundo en el que vivimos, te guste o no, el dinero te permite o no hacer cosas. Mis tíos están en España y quiero verlos, verlos me haría muy feliz, pero el pasaje no es gratis, la calidad de mi comida, una comida sana es más cara, ¿Cómo voy a llegar a mis 75 años? ¿Con gozo o alegría muy intensa o sin poder salir de mi casa por malos hábitos saludables? Lo que nos permite la salud financiera es ser de patrocinador a las otras tres.

Salud física:

Cómo mencionaba antes, una calidad de vida sana físicamente, no solo nos va a permitir vivir más, si no que mejor, poder disfrutar de las cosas que nos hacen felices, como jugar a la pelota con hijos o nietos a una edad avanzada, salir a caminar, disfrutar del sol y la lluvia, la playa y las montañas, todo aquello que uno pueda disfrutar.

Salud mental:

Para poder disfrutar de todas estas cosas voy a dar el ejemplo contrario que desgraciadamente pasa en mi familia y en la de muchos. Llego de trabajar, un día cansador, y como me lo merezco porque trabajé 8, 10 o las horas que sea me merezco mirar Netflix todo el día. ¿Qué sucede con esto? Si lo hago de vez en cuando, perfecto, el entretenimiento es necesario, pero muy normal que suceda como hábito. Mi abuela paterna tuvo Alzheimer, mi abuela materna tiene sus principios, y mi madre dicho con sus palabras “No quiero pensar”. ¿Qué tanto puedo disfrutar si tengo una mente estancada?

Salud espiritual:

Esta cuarta es la que le da sentido a todo, ¿para qué hago cada cosa que hago? ¿Me hace feliz? A mi me gusta viajar, entonces viajar entra en esta categoría, a la vez que en la mental. Reunirse con amigos y familiares, etc.

Conclusión:

Entonces… ¿Qué tiene que ver el presupuesto? En mi caso particular lo primero que hice con estos conceptos fue generar conciencia de dónde estaba yendo mi dinero. Ahora tomo acción, mi presupuesto va dirigido en estas cuatro categorías, lo demás es prescindible.
Cómo verás es super subjetivo, puede que tu salud física sea ir al gimnasio y pueda que la mía sea salir a correr, por lo que yo gasté en los mejores calzados y tu en la cuota del gimnasio, lo mismo sucede con todas las demás, ahora hay que preguntarse si estos gastos aportan a mi salud y felicidad y que quiero lograr yo con esto.

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