Arquitectura de información: contexto, usuario y contenido

Clase 4 de 26Curso de Arquitectura de Información con Usaria

Resumen

Diseñar una arquitectura de información efectiva requiere alinear contexto, usuarios y contenido desde el principio. La meta: que las personas encuentren lo que necesitan rápido, especialmente en situaciones críticas, y que el negocio cumpla sus objetivos sin fricción.

¿Por qué el contexto define la arquitectura de información?

Antes de organizar menús o pantallas, hay que comprender el contexto de negocio y el contexto de uso. Importan las metas financieras, políticas, cultura y limitaciones tecnológicas del proyecto. También el entorno real donde la persona interactúa: ciudad con lluvia y tráfico, un trayecto en bus o el campo sin conexión. Si el usuario solo cuenta con su celular y está bajo estrés, el diseño debe ser minimalista y guiado por tareas.

  • Considerar objetivos del negocio y recursos disponibles.
  • Identificar restricciones de tecnología y alcance del proyecto.
  • Mapear escenarios de uso: conectividad, ruido, clima, movilidad.
  • Ajustar la experiencia según el dispositivo en mano.

Ejemplos clave: una emergencia en carretera exige un botón de emergencia y contenido georreferenciado; en medio de la nada, se necesita opción de llamada sin Internet; desde la oficina, la prioridad es comparar pólizas con calma desde computador.

¿Quién es el usuario y qué necesita del contenido?

Conocer a la audiencia implica definir características, necesidades de información y su día a día. En el caso de Juan Rojas, el estado emocional y el contexto cambian la interfaz: cuando está estresado, requiere la ruta más corta a la acción; cuando investiga un seguro nuevo desde casa, necesita información clara para decidir.

  • Presentar información esencial: qué cubre, qué no cubre, cuánto cuesta y cada cuánto paga.
  • Evitar historias largas y priorizar bullets concisos.
  • Facilitar la autoatención con textos claros y decisiones rápidas.
  • Mantener la navegación mínima en situaciones de urgencia.

El diseño orientado a tareas reduce fricción y mejora la autoatención: el usuario resuelve en línea y evita llamar por dudas básicas.

¿Cómo planear y jerarquizar el contenido para el negocio y UX?

El contenido no puede quedar para el final. Es lo que las personas vienen a buscar y debe estar listo junto con el producto. La planificación incluye identificar dueños del contenido, formatos existentes, estructura, volumen y dinamismo. Después, se cruza con los objetivos del negocio: aumentar ventas, disminuir atención al cliente y perfilar mejor a los clientes.

¿Qué inventario y responsabilidades del contenido deben definirse?

  • Dueño de cada pieza: a quién pedirla.
  • Fuentes internas: áreas de la compañía involucradas.
  • Formato actual y si requiere conversión.
  • Estructura, volumen y actualización.
  • Contenido existente vs contenido a crear desde cero.

¿Qué priorizar en la jerarquía de contenido?

  • Alta prioridad: línea de atención de emergencias, botón de emergencias, teléfono, descripción de pólizas, tipos de seguros, formulario de contacto, sedes.
  • Baja prioridad: términos y condiciones, noticias, quiénes somos.
  • Agrupar por tareas y relevancia para el usuario y el negocio.
  • Ajustar jerarquía según el dispositivo y el contexto de uso.

¿Cómo diseñar la información para decisión rápida?

  • Usar bullets claros en la ficha de la póliza.
  • Destacar “qué cubre” y “qué no cubre”.
  • Mostrar precio y periodicidad de pago.
  • Evitar textos extensos que retrasen la acción.
  • Incluir rutas directas: botón, llamada, contacto.

Cuando Juan ya está en la sección de pólizas (después del home), la estructura debe permitir que llegue “rápidamente a la información que necesita” y pueda comprar con confianza. La jerarquización y el lenguaje claro son las herramientas centrales para lograrlo.

¿Te gustaría compartir cómo priorizas contenido en contextos de emergencia o investigación tranquila? Comenta tus estrategias y aprendizajes.