Cómo organizar conceptos con vocabularios controlados

Clase 20 de 26Curso de Arquitectura de Información con Usaria

Resumen

Domina cómo un vocabulario controlado potencia la navegación contextual y la relevancia del contenido relacionado. Al modelar conceptos y sus relaciones —jerarquía, equivalencia y asociación— guías al usuario por rutas lógicas que aumentan el consumo de información sin fricción y con sentido para su intención.

¿Qué es un vocabulario controlado y por qué mejora la navegación contextual?

Un vocabulario controlado organiza conceptos y sus términos relacionados para mostrar caminos de exploración coherentes. Permite representar un concepto con diferentes descripciones y conectar con conceptos relacionados que el usuario entiende y desea seguir. Así, tras ubicarse con recursos como migas de pan, el usuario avanza por contenido que mantiene el contexto y su objetivo.

  • Muestra formas de representación de un concepto y sus términos relacionados.
  • Permite navegar desde descripciones comunes hacia conceptos equivalentes o relacionados.
  • Determina qué contenido se asocia con qué, y cómo se muestra en la interfaz.
  • Incrementa la navegación y el consumo de contenido de forma coherente.

¿Cómo se modelan relaciones entre conceptos: jerarquía, equivalencia y asociación?

Para que el recorrido sea intuitivo, el vocabulario controlado se apoya en tres relaciones principales. No hay una mejor por defecto: se combinan según el objetivo del negocio y lo que tenga sentido para el usuario.

¿Qué define una relación jerárquica?

Se muestran variantes dentro del mismo concepto. Ejemplo: buscar un smart TV y ver más smart TVs de la misma marca en otros tamaños, con las mismas funcionalidades. El usuario compara dentro de un mismo árbol conceptual.

¿Cuándo usar relación de equivalencia?

Se ofrecen opciones similares para resolver la misma intención. Ejemplo: buscar un smart TV y ver televisores de otras marcas o otros tipos de televisores. Útil si el producto inicial no convence.

¿Cómo funciona la relación por asociación?

Se proponen complementos que agregan valor al objetivo principal. Ejemplo: para smart TV, mostrar bocinas, mesa para el televisor o mesa para comer mientras veo televisión. Para tenis deportivos, sugerir lycra, shorts o gorra. La clave es la coherencia contextual: si el usuario ve smart TV, no tiene sentido mostrar patines o raquetas de tenis.

  • Mantén el sentido: el contenido debe ser pertinente a la intención.
  • Guía hacia más consumo cuando aporte valor real.
  • Ajusta la relación al objetivo: comparar, sustituir o complementar.
  • Evita desvíos irrelevantes que cortan la exploración.

¿Qué ejemplos prácticos orientan el diseño de contenido?

Los ejemplos aclaran cómo estructurar el vocabulario controlado y qué conexiones mostrar en la interfaz para estimular una exploración natural y enfocada.

  • Tenis para hacer deporte: parte de un concepto general, destaca conceptos más usados como «tenis para correr» o «tenis deportivos», y suma conceptos relacionados con accesorios para correr. El resultado es una red clara de comparación y complemento.
  • Vinos: dentro de «vinos», ubica champaña y muestra conceptos equivalentes como «vino espumoso» o «sidra». Por asociación, conecta mimosas, champán semiseco o spritz. Se facilita pasar de categoría a sustitutos y a usos vinculados.
  • Smart TV: combina relaciones para acompañar la decisión. Por jerarquía, variantes de la misma marca en distinto tamaño. Por equivalencia, otras marcas o tipos de televisores. Por asociación, accesorios que mejoran la experiencia. Así el usuario compara, cambia o complementa según su necesidad.

En síntesis, un vocabulario controlado bien aplicado hace que la gente navegue más y consuma más contenido, siempre de forma coherente e intuitiva. ¿Cómo te gustaría conectar tus conceptos para impulsar decisiones claras y valiosas? Comparte tus ideas o casos y continuemos la conversación.