Estrategias de Color en Marketing de Productos

Clase 15 de 26Curso de Uso y Manejo del Color

Contenido del curso

Resumen

Cada año, Pantone elige un color que condensa el espíritu de lo que los productos pueden transmitir a sus usuarios. Esa decisión no es casual: el color es una de las herramientas más poderosas para construir identidad, generar reconocimiento y conectar emocionalmente con las personas. Comprender cómo funciona esa influencia permite tomar decisiones de diseño mucho más estratégicas.

¿Cuáles son las dos funciones fundamentales del color en un producto?

El color cumple dos tareas esenciales en cualquier marca o producto. La primera es apropiarse de un espacio en el corazón y la mente de los usuarios [0:15]. Algunas marcas han alcanzado tal nivel de reconocimiento que pueden prescindir incluso de su tipografía y su nombre. El ejemplo más llamativo es Doritos, que lanzó una campaña llamada no logo [0:38]: bolsas de chips completamente rojas o azules, sin ningún logotipo visible. Ese nivel de confianza solo se logra cuando el color se ha convertido en sinónimo de la marca.

La segunda función es encantar a los usuarios [0:52]. En mercados saturados, como el del agua con gas, el color puede ser el diferenciador decisivo. La marca Fountain construyó toda su estrategia de diseño a partir del color, logrando sorprender y enamorar. Y es que el efecto del color no es solamente estético: también puede ser kinestésico [1:12], es decir, puede anticipar sensaciones físicas. En el caso de la comida, los colores del empaque informan qué sabores vamos a probar antes de abrir el producto.

¿Cómo se apropian las marcas del color desde su identidad?

Algunas compañías llevan la apropiación del color al extremo, incorporándolo directamente en su nombre: Blue Bottle, Orange [1:25]. Pero quizá el caso más emblemático es Tiffany's, que registró legalmente un tono específico de azul [1:33]. Ese azul Tiffany's vive en sus empaques, tiendas y ha cruzado a experiencias como un café en Nueva York donde sirven pastelitos decorados con ese tono exacto. Para su lanzamiento, pintaron todos los taxis de la ciudad con ese azul [1:55]. El color se convirtió en una experiencia multisensorial completa.

¿Qué sucede cuando un producto digital crece y necesita más del color?

Muchas veces, al iniciar una marca o un producto digital, se eligen colores por gusto personal o por tendencia [2:05]. Un par de tonos que funcionan bien en una aplicación móvil o un sitio web. Pero cuando el producto crece, aparecen nuevos retos. Badoo es un caso reciente [2:18]: al expandirse más allá de lo digital —pósters, paraderos de autobús—, tuvieron que rediseñar su sistema de color. Se enfocaron en lograr armonía y contraste, siendo más amables con las combinaciones y más empáticos con usuarios que tienen discapacidades de percepción del color [2:42] y no distinguen espectros vibrantes con facilidad.

¿Cómo encontrar el color ideal para una marca?

Existen cada vez más herramientas digitales y software que ayudan a tomar decisiones de color [2:58]. Spotify, por ejemplo, utiliza inteligencia artificial para generar opciones de color en los covers de sus álbumes [3:07]. Estas herramientas permiten sofisticar las selecciones cromáticas de forma notable.

Sin embargo, elegir un color es algo esencialmente humano [3:18]. Detrás de cada elección hay una carga cultural que trae consigo historia y herencia, junto con una parte intuitiva e instintiva que define una estética propia [3:25]. No se trata solo de algoritmos o tendencias, sino de una decisión deliberada que combina conocimiento, sensibilidad y estrategia.

Revisar las paletas de color que has utilizado hasta ahora y preguntarte de qué colores puedes apropiarte es un ejercicio valioso para desarrollar una identidad visual coherente y memorable [3:38]. ¿Qué colores definen tus productos hoy y cuáles podrían hacerlo mañana? Comparte tu experiencia y tus decisiones de color en los comentarios.