Cómo definir frecuencia de envío sin saturar

Clase 14 de 23Curso de Creación y Gestión de Campañas de E-mail Marketing

Resumen

Definir la frecuencia de envío en email marketing exige equilibrio: comunicar sin saturar. Aquí verás cómo empezar con seguridad, leer señales clave y ajustar el ritmo según tu público objetivo, el rubro y lo que realmente tenés para comunicar, para cuidar la base de datos y mantener resultados.

¿Cómo definir la frecuencia de envío en email marketing?

Elegí una frecuencia de envío inicial conservadora y escalá según respuesta. La prioridad es evitar que los usuarios se desuscriban por exceso de mensajes. Además, el rubro y el tipo de propuesta marcan el ritmo.

  • Empezar con una comunicación mensual. Testear y observar resultados.
  • Ajustar según rubro: en tecnología y marketplaces (como Amazon o MercadoLibre), puede ser semanal o diaria.
  • Si ofrecés descuentos constantes: la comunicación puede ser diaria, incluso varias veces por día.
  • Considerar qué tenés para comunicar: no repetir el mismo incentivo todos los días a la misma base.
  • Evitar la fatiga: un “2x1 en helados” enviado a diario pierde efectividad y provoca bajas.

Habilidad clave: testear y aprender del comportamiento real de tu audiencia antes de aumentar la cadencia.

¿Qué métricas alertan de saturación y desuscripción?

Tras cada envío, la parte analítica es decisiva. Los “resultados” y “valores” de desempeño guían tus decisiones. Mirá especialmente si las señales se deterioran a medida que sube la frecuencia.

  • Tasa de apertura: si baja, hay pérdida de interés o saturación.
  • Tasa de desuscripción: si sube, estás excediendo expectativas.
  • Señales de cansancio: menos aperturas, más bajas, menor respuesta.
  • Acción recomendada: reducir la frecuencia y variar el contenido cuando estas alertas aparezcan.

Habilidad clave: interpretar métricas de desempeño para ajustar la cadencia sin dañar la relación con los usuarios.

¿Cómo combinar tipos de piezas y ritmos de envío?

Podés vincular campañas comerciales o promocionales con una frecuencia más alta y mantener emails de contenido en un ritmo más espaciado. Así cuidás el vínculo sin perder oportunidades.

  • Alternar: contenido una vez por mes y promocionales de forma semanal.
  • Mantener consistencia de mensaje y evitar la repetición literal.
  • Adaptar a la expectativa del público objetivo y a la oferta real.

Habilidad clave: planificar un calendario que combine piezas y ritmos sin saturar la base de datos.

¿Con qué frecuencia te fue mejor y qué métricas usaste para decidir? Compartí tu experiencia y dudas en los comentarios.