Automatización integral de campañas de Email marketing
Clase 10 de 22 • Curso de Email Marketing
Contenido del curso
Fundamentos de Email Enfocado en Growth
Automatización Avanzada y Tecnología
Métricas, lectura y decisiones
Experimentación y Optimización Continua
De la estrategia a la ejecución
Automatizar el email marketing con inteligencia requiere entender cuándo usar secuencias y cuándo usar workflows. Aquí encontrarás una guía clara para diseñar experiencias relevantes, evitar errores frecuentes (como seguir enviando promos tras una compra) y dominar conceptos clave como trigger, tiempo y condición dentro de un CRM.
¿Qué diferencia hay entre secuencias y workflows en automatización de email?
Las secuencias son lineales y rígidas: paso uno, paso dos, paso tres. No incorporan la interacción del usuario ni decisiones condicionales. Son muy usadas por ventas en B2B para gestionar seguimiento y persuasión sin sobrecargar al equipo.
Los workflows son dinámicos y dependen de lo que hace el usuario en tiempo real. Cada acción (abrir, leer, hacer clic, no abrir) puede desencadenar rutas distintas en el CRM.
¿Para qué se usan las secuencias en B2B y ventas?
- Mantener contacto constante con prospectos sin esfuerzo manual.
- Estandarizar mensajes en varios correos.
- Asegurar seguimiento a largo plazo.
¿Qué riesgos tiene una secuencia rígida?
- Ignorar decisiones del usuario y seguir enviando el mismo mensaje aunque ya compró.
- Mantener a las personas dentro del flujo cuando deberían salir.
- No permitir rutas alternativas ante distintas respuestas.
¿Cómo evitar errores comunes tras una compra?
- Incluir reglas que excluyan a quien ya compró.
- Actualizar listas y etiquetas en el CRM cuando ocurre la conversión.
- Diseñar rutas de poscompra distintas al flujo de prospección.
¿Cómo funcionan los workflows basados en interacción del usuario?
En un workflow, el usuario “elige” su camino con sus acciones. El CRM registra eventos como abrir un correo, hacer clic, visitar un sitio, responder un WhatsApp, interactuar con un pop up de e-commerce, contestar una llamada o un email. Cada evento actúa como desencadenante para una nueva acción.
¿Qué acciones del usuario activan decisiones en CRM?
- Email: abrir, leer, hacer clic, o no hacerlo.
- Web: visitar o no visitar el sitio.
- Mensajería: responder o no responder un mensaje.
- Teléfono: contestar o no contestar una llamada.
Estas señales guían ramas de decisión de sí o no, construyendo rutas personalizadas.
¿Por qué el tiempo es clave antes de cada acción?
Cada acción debe estar atada a un tiempo para mantener control. Sin esperas, todo se ejecutaría en milisegundos. Añadir 1–3 minutos antes de acciones críticas permite detener una automatización por un typo, información errónea o un enlace roto. Un correo enviado no se puede recuperar ni frenar: mejor prevenir con buffers de tiempo.
¿Cómo diseñar condiciones de sí o no?
- Definir condiciones binarias: abrió sí/no, hizo clic sí/no, visitó sí/no.
- Mapear salidas claras para cada rama.
- Documentar la lógica racional para que el equipo la entienda y escale.
¿Cómo aplicar triggers, tiempos y condiciones en un caso real?
Imagina un formulario donde la persona deja datos. Esos datos entran en una lista (base de datos). De inmediato se envía un correo de confirmación que valida la acción. Desde ahí, el flujo se ramifica: si abrió, si hizo clic, o si no interactuó. La estrategia define qué sigue en cada caso.
¿Qué ocurre tras un formulario y envío a una lista?
- Trigger: envío del formulario.
- Acción inmediata: correo que confirma la recepción.
- Tiempo: breve espera para asegurar control del flujo.
- Condición: abrió/hizo clic vs no abrió/no clic.
- Ruta: nutrir, insistir, pausar o excluir según respuesta.
¿Qué habilidades necesitas para automatizar con criterio?
- Definir triggers (disparadores o desencadenantes) claros.
- Configurar tiempos de espera estratégicos.
- Construir condiciones binarias (sí/no) y rutas completas.
- Diseñar secuencias para ventas B2B y workflows centrados en el usuario.
- Mantener datos limpios en listas y CRM.
- Documentar la lógica para facilitar escalabilidad y reemplazos en el equipo.
- Probar y prevenir errores: typos, enlaces rotos y exclusiones de poscompra.
¿Con qué desencadenantes estás trabajando hoy y qué escenarios de sí y no ya tienes cubiertos? Comparte en los comentarios y cuéntanos cómo mejoras la experiencia de tus usuarios con tu CRM.