Después de analizar indicadores, revisar creencias inconscientes y entender a fondo la situación financiera actual, llega el momento más decisivo: definir hacia dónde quieres ir. No basta con saber dónde estás parado; el siguiente paso es convertir toda esa información en objetivos concretos que guíen tus decisiones durante el próximo año. Aquí se explica un método práctico para lograrlo sin caer en la trampa de querer abarcarlo todo al mismo tiempo.
¿Por qué necesitas un tema para este año?
El tiempo, al igual que el dinero, es un recurso limitado. Si intentas salir de deudas, comprar una casa, viajar y convertirte en experto en inversiones en el mercado de valores, todo al mismo tiempo, probablemente no logres nada con profundidad. Por eso la primera pregunta que debes hacerte es: ¿cuál es el tema de este año? [3:15]
Pensar en los próximos trescientos sesenta días como un capítulo de tu vida te obliga a priorizar. No se trata de renunciar a tus sueños, sino de elegir cuál merece tu energía ahora. Los demás tendrán su turno.
¿De dónde salen los objetivos financieros?
La mayoría de las personas solo piensan en lo que no tienen y desean: quiero un carro, quiero una casa, quiero viajar. Sin embargo, los objetivos pueden originarse en cuatro zonas distintas [4:42]:
- Alcanzar: cosas que no tienes y deseas. Ejemplo: lograr un mejor nivel de ahorro.
- Conservar: cosas que ya tienes y deseas mantener. Ejemplo: proteger el nivel de ahorro construido en los últimos cinco años.
- Eliminar: cosas que tienes y no deseas. Ejemplo: librarte de deudas actuales.
- Evitar: cosas que no tienes y no deseas. Ejemplo: impedir que un imprevisto derrumbe todo lo que has construido financieramente.
Revisar estas cuatro zonas te permite hacer un brainstorming completo. No es el momento de elegir el objetivo final, sino de explorar con honestidad cuáles son las áreas de mejora que debes priorizar según los indicadores que ya calculaste.
¿Qué preguntas te ayudan a aterrizar tus propósitos?
Antes de escribir tus objetivos, responde estas preguntas [6:40]:
- ¿Qué competencias te gustaría adquirir este año?
- ¿Cuál sería ese superpoder que te permitiría cumplir todas tus metas?
- ¿En qué quieres ser diferente respecto a tu yo de hace un año?
- ¿Qué cosas ya no te sirven y de cuáles te gustaría alejarte?
- ¿Qué hábitos o comportamientos quieres continuar?
- ¿A quién te gustaría ayudar y quién te gustaría que te ayudara?
- ¿Quién o qué merece más atención este año, y quién o qué no la merece?
Estas reflexiones alimentan directamente la construcción de objetivos con sentido real.
¿Cómo construir objetivos que realmente funcionen?
Una vez que tienes claridad sobre tus prioridades, el siguiente paso es crear tres objetivos concretos: uno a treinta días, otro a noventa días y otro a trescientos sesenta días [7:20].
Para que funcionen, cada objetivo debe cumplir con la metodología SMART [7:35]:
- Específico: no digas "quiero bajar deudas"; di "quiero disminuir mi endeudamiento en un x por ciento".
- Medible: necesitas un indicador que te permita verificar el avance.
- Accionable: piensa en el cómo: ahorrando más, gastando menos, liberando flujo de caja.
- Realista: si debes cincuenta mil dólares y ganas mil, salir de deudas en dos semanas no es viable.
- Temporal: enmárcalo en un periodo definido, que ya tienes por defecto en los tres horizontes propuestos.
Pero ir más allá de lo SMART marca la diferencia. Estas son cuatro estrategias adicionales [9:10]:
- Escríbelo y ponlo a la vista. Descarga el formato, imprímelo o complétalo en tu computador.
- Escribe las ventajas de lograrlo con enfoque positivo. No te centres en lo negativo de lo que vas a dejar atrás. En lugar de decir "dejaré de pagarle intereses a los bancos", di "ganaré tranquilidad y podré usar ese dinero para viajar". Ese cambio de perspectiva es clave.
- Hazlo público con alguien de confianza. Un mejor amigo, un familiar, alguien que te pregunte periódicamente cómo vas. Saber que otra persona está pendiente de ti aumenta el compromiso.
- Crea pre-mortems. Anticipa qué podría obstaculizar el cumplimiento de cada objetivo y escríbelo [10:32]. Este ejercicio preventivo te prepara para los momentos difíciles antes de que lleguen.
El reto número nueve, llamado "Decidiendo nuestro estado deseado", contiene el formato para pasar de la ideación al objetivo concreto. Sobre esos tres objetivos se construirá el plan de acción en las siguientes sesiones.
¿Ya identificaste cuál es el tema de tu próximo año? Comparte en los comentarios cuál de las cuatro zonas te generó más ideas para tus objetivos financieros.