Álgebra: cómo resolver ecuaciones paso a paso
Clase 4 de 20 • Curso de Fundamentos de Matemáticas para Física
Contenido del curso
Matrices
Funciones
- 9

Por qué Galileo dijo que el universo es matemático
07:03 min - 10

Cómo graficar funciones sin calcular infinitos puntos
28:34 min - 11

Qué es la derivada y cómo predice cambios
08:44 min - 12

Reglas de derivación sin la definición
17:36 min - 13

Qué es una integral y cómo calcularla
16:34 min - 14

Integral definida: cómo calcular áreas bajo curvas
06:35 min
Geometría
Probabilidad y estadística
El álgebra nace para resolver problemas reales y hoy sigue siendo clave en física e ingeniería. Aquí verás, con ejemplos claros, cómo traducir enunciados a ecuaciones, cómo despejar la X, qué hacer con polinomios de distintos grados y cuándo usar la regla de Ruffini. Todo con foco en habilidades que aplicas al instante.
¿Cuál es el origen del álgebra y por qué importa?
La raíz histórica está en Bagdad y en Muhammad Ibn Al-Khwarizmi, cuyo libro Al-Jabar dio nombre a álgebra como “restauración” o “reintegración”. También de su nombre viene algoritmo. La motivación: la resolución de problemas cotidianos (repartos, herencias, terrenos) y científicos. En física e ingeniería, detrás de relatividad, electromagnetismo o termodinámica, el andamiaje es el álgebra.
Para plantear problemas se usa una nomenclatura estándar que ordena ideas y operaciones: - Incógnita: normalmente X. Si hay varias: Y, Z o subíndices X1, X2, X3. - Datos conocidos: números o letras A, B, C, con subíndices A1, A2, A3 cuando haga falta. - Cantidad indeterminada: N para denotar la enésima posición, como A sub N. - Objetivo central: transformar el enunciado al lenguaje algebraico y despejar X.
¿Cómo plantear y resolver ecuaciones de primer y segundo grado?
El primer paso siempre es traducir el enunciado. Ejemplo clásico: “Juan tiene una oveja más que Antonio y entre ambos suman 47”. Se modela como X + (X − 1) = 47, donde X es el número de ovejas de Juan. Esta traducción habilita las herramientas matemáticas.
¿Cómo se expresa la incógnita y se despeja x?
La forma genérica de una ecuación de primer grado es a1 x + a0 = 0. En la práctica puede venir “enredada” y tu tarea es llevarla a esa forma sencilla.
Ejemplo resuelto: 2x − 4 = 0. - Mover el término independiente. Queda 2x = 4. - Dividir por el coeficiente de x. Queda x = 2. - Verificar sustituyendo x en la ecuación original. A ambos lados debe dar lo mismo.
Esto ilustra el objetivo de siempre: x = algo. Además, el teorema fundamental del álgebra garantiza que una ecuación polinómica tiene tantas soluciones como el grado del polinomio.
¿Qué casos tiene una ecuación de segundo grado?
La forma es A2 x^2 + A1 x + A0 = 0. Se resuelve con tres estrategias según el caso: - Caso 1: A0 = 0. Sacar factor común x y usar producto nulo para obtener dos ecuaciones lineales. Aparecen dos soluciones. - Caso 2: A1 = 0. Aislar x^2 y aplicar raíz cuadrada: salen dos soluciones, con signo “más y menos”. - Caso 3: general. Usar la fórmula cuadrática: x = [−A1 ± raíz(A1^2 − 4 A0 A2)] / (2 A2). Si lo de dentro de la raíz es negativo, no hay solución en números reales, solo en complejos.
Consejo práctico: tras obtener tus x, sustituye y comprueba que ambas partes de la ecuación coincidan.
¿Cómo aplicar la regla de Ruffini en polinomios de grado mayor?
Cuando el grado del polinomio es 3 o más, las técnicas anteriores no bastan. La regla de Ruffini permite factorizar probando raíces y reduciendo el grado paso a paso.
Ejemplo: x^3 − 4x^2 + 5x − 2 = 0. - Identificar grado: n = 3. Por el teorema fundamental del álgebra, habrá tres soluciones. - Escribir los coeficientes en una tabla: 1, −4, 5, −2. - Probar una raíz sencilla, por tentativas. Al probar con 2, el resto es 0. - Con resto 0, factorizar como (x − 2) por el polinomio reducido. - Resolver el cuadrático resultante con las técnicas de segundo grado. Se obtiene una solución doble además de x = 2.
Ideas clave que refuerzas al usar Ruffini: - Transformar un polinomio de alto grado en producto de polinomios de menor grado facilita el cálculo. - Los coeficientes guían la búsqueda de raíces y la factorización. - La verificación por sustitución evita errores de arrastre.
Para cerrar el panorama: las ecuaciones pueden volverse muy complejas, con senos, raíces o logaritmos, y a veces requieren métodos computacionales. Aquí ya dominas lo esencial para polinomios de primer, segundo y mayor grado, y el siguiente paso natural es abordar sistemas de ecuaciones relacionados entre sí.
Si te quedó una duda o quieres proponer un reto con polinomios, comenta tu idea y lo resolvemos juntos.