Triaje técnico: CPU, RAM y PSU
Clase 5 de 18 • Curso de Fundamentos de Computación e Informática
Contenido del curso
Sistemas Operativos y Gestión de Archivos
Conectividad y Software
Ciberseguridad y Defensa de Activos
- 12

Cómo instalar software sin volver vulnerable a tu equipo
03:44 min - 13

Amenazas digitales: Identifica ataques y protege tu información
05:20 min - 14

Entropía vs patrones en contraseñas
05:05 min - 15

Cómo detectar phishing en menos de 60 segundos
04:08 min - 16

Regla 3-2-1: cómo blindar respaldos ante ransomware
03:22 min
Transformación Digital y Sostenibilidad
Un apagón repentino sin pantalla azul es más que un susto: es una señal crítica de inestabilidad eléctrica. La PSU o fuente de poder es el corazón del equipo y define su continuidad operativa. Con un triaje técnico claro, mantenimiento preventivo y decisiones basadas en retorno de inversión, se evitan daños costosos y se recupera rendimiento inmediato.
¿Por qué la fuente de poder define la estabilidad del sistema?
La fuente de poder distribuye energía estable a cada componente. Si el flujo falla, el sistema colapsa. Subdimensionar o usar una PSU de mala calidad provoca apagones aleatorios y, en el peor caso, sobrecargas que dañan placa madre y discos.
¿Qué riesgos trae una PSU de mala calidad?
- Inestabilidad eléctrica con apagones aleatorios sin aviso.
- Sobrevoltajes que dañan irreversiblemente placa madre y almacenamiento.
- Reinicios completos sin advertencia durante la jornada.
¿Qué caso práctico lo comprueba?
- Estación de trabajo potente con una PSU económica de 400 W.
- Fallas constantes en menos de una semana.
- Sustitución por unidad certificada de 650 W y los problemas desaparecen.
- Lección: la inversión en PSU de calidad es financiera y técnica.
¿Qué señales alertan de la fuente de poder?
- Olor a quemado en el gabinete.
- Ruidos eléctricos o zumbidos anómalos.
- Reinicios repentinos sin mensaje de error.
¿Cómo diferenciar fallos de CPU, RAM y PSU con triaje técnico?
Un diagnóstico sistemático evita reemplazos innecesarios. Identificar patrones, verificar cables, monitorear temperaturas y probar componentes por separado permite cambiar solo la pieza dañada y preservar el activo.
¿Qué síntomas separan CPU, RAM y PSU?
- CPU con exceso de calor: congelamientos aleatorios durante tareas intensas como renderizado o análisis de datos.
- RAM inestable: pantallas azules, archivos corruptos, programas que se cierran sin advertencia.
- PSU fallando: olor a quemado, zumbidos eléctricos, reinicios inesperados.
¿Qué habilidades aplican al diagnóstico?
- Verificación de cables y conexiones internas con método.
- Monitoreo de temperaturas para detectar sobrecalentamientos.
- Pruebas de componentes individuales para aislar la falla.
¿Cómo incide el polvo y el estrangulamiento térmico?
- El polvo actúa como aislante térmico sobre disipadores y ventiladores.
- Los componentes activan thermal throttling o estrangulamiento térmico para no quemarse.
- Síntomas: ventiladores como turbina y caída drástica de rendimiento.
¿Qué mantenimiento y decisiones de inversión maximizan el ROI?
La eficiencia operativa depende de un ciclo de mantenimiento preventivo y decisiones de actualización o reemplazo guiadas por cuellos de botella y seguridad. Un sistema limpio rinde mejor y vive más años.
¿Qué mantenimiento preventivo hacer y cada cuánto?
- Limpieza con aire comprimido cada tres a seis meses.
- Enfocarse en ventiladores y disipadores para asegurar flujo de aire.
- Evitar el estrangulamiento térmico y alargar la vida útil por años.
- Comprobación rápida: laptop con ruido excesivo y lentitud tras 20 minutos indica problema térmico por polvo. Solución: limpieza física, no más memoria.
¿Qué actualizaciones dan mayor retorno?
- Sustituir disco mecánico por SSD para acelerar arranque y apertura de programas.
- Ampliar memoria RAM para mejorar la multitarea.
- Beneficio: agilidad inmediata a una fracción del costo de un equipo nuevo.
¿Cuándo reemplazar por seguridad y compatibilidad?
- Cuando el hardware no soporta estándares de seguridad actuales, como cifrado de disco.
- Si no cumple requisitos de sistemas operativos modernos.
- Si la reparación supera el 50 por ciento del valor de un equipo nuevo.
- En ese caso, el reemplazo prioriza seguridad y compatibilidad a largo plazo.
Con el hardware asegurado, es hora de darle vida con la lógica y los sistemas operativos: Windows en el entorno corporativo, y el lugar de macOS y Linux dentro de la estrategia empresarial. ¿Qué síntomas has detectado y cómo los resolviste? Comparte tu experiencia y dudas para afinar el diagnóstico en tu organización.