Aprender el abecedario en lengua de señas es el primer paso para comunicarte con la comunidad sorda. William Herrera, licenciado en Diseño Tecnológico de la Universidad Pedagógica y persona sorda profunda, enseña cada letra con claridad para que puedas practicar desde cero tanto en lengua de señas colombiana como en lengua de señas mexicana.
¿Quién es William Herrera y qué es una seña personal?
William se presenta con su seña personal, un gesto único que identifica a cada persona sorda dentro de su comunidad [0:18]. Su seña combina la letra W —por su nombre— con un movimiento en las mejillas, porque de pequeño las tenía muy grandes, y además incluye el color azul en lengua de señas americana, ya que tiene los ojos azules.
La seña personal funciona como un nombre visual: no se elige al azar, sino que refleja rasgos físicos, de personalidad o anécdotas de la persona. Es uno de los elementos más importantes de la cultura sorda porque permite identificarse de forma rápida y natural sin necesidad de deletrear el nombre completo cada vez.
¿Qué significa ser una persona sorda profunda?
William explica que es sorda profunda [0:50], lo que quiere decir que no percibe sonidos en ningún rango. En su caso, la sordera se originó porque su madre sufrió una fiebre durante el embarazo. Este dato ayuda a comprender que la sordera puede tener causas congénitas o perinatales, y que no todas las personas sordas tienen el mismo grado de pérdida auditiva.
¿Cómo se hace el abecedario en lengua de señas?
El abecedario o dactilología se realiza con una sola mano y cada letra tiene una configuración específica de los dedos [1:18]. William muestra las siguientes letras en orden:
- A, B, C, D, E, F, G, H, I, J.
- K, L, doble L, M, N, Ñ.
- O, P, Q, R, doble R.
- S, T, U, V, doble V.
- X, Y, Z.
Es importante notar que el abecedario en lengua de señas colombiana incluye la Ñ, la doble L y la doble R, letras propias del español que no existen en otros alfabetos manuales como el de la lengua de señas americana (ASL).
Después de la primera ronda lenta, William repasa el abecedario completo a mayor velocidad [2:22], lo cual es una excelente técnica de práctica: primero aprendes la forma de cada letra y después trabajas la fluidez.
¿Cuándo se usa el deletreo manual?
La dactilología o deletreo se utiliza cuando no existe una seña específica para una palabra, o cuando se necesita precisar nombres propios, lugares o términos técnicos [2:48]. William lo demuestra deletreando su propio nombre: W-I-L-L-I-A-M.
En la conversación cotidiana entre personas sordas, el deletreo es un recurso complementario; la mayor parte de la comunicación ocurre con señas completas que representan palabras o ideas enteras. Sin embargo, dominar el abecedario es fundamental porque:
- Permite identificar nombres de personas y lugares.
- Facilita la comprensión de palabras nuevas que aún no tienen seña asignada.
- Es la base para avanzar hacia vocabulario y gramática más complejos.
¿Cómo practicar el abecedario de forma efectiva?
William propone un reto práctico [3:04]: grabar un video deletreando tu propio nombre y compartirlo en el foro del curso. Esta actividad refuerza la memoria muscular de cada configuración manual y te obliga a recordar la correspondencia entre letras y señas.
Algunos consejos para sacar el máximo provecho:
- Practica frente a un espejo para verificar la posición de tus dedos.
- Comienza lento y aumenta la velocidad de forma gradual.
- Deletrea palabras cotidianas: tu ciudad, tu comida favorita, los nombres de tu familia.
El abecedario es solo el punto de partida. Una vez que lo domines, estarás listo para aprender vocabulario, expresiones y estructuras gramaticales propias de la lengua de señas. ¿Ya grabaste tu video con tu nombre deletreado? Compártelo en los comentarios y cuéntanos cómo fue tu experiencia.