Tener un perfil de LinkedIn optimizado no se limita a una buena foto o un titular atractivo. Existe una sección que muchos profesionales ignoran o llenan a medias, y que sin embargo influye directamente en el posicionamiento del perfil: las aptitudes. Completar las cincuenta que la plataforma permite y lograr que otras personas las validen puede marcar la diferencia entre pasar desapercibido y atraer clientes, reclutadores u oportunidades de negocio.
¿Por qué debes completar las cincuenta aptitudes en LinkedIn?
LinkedIn ofrece un máximo de cincuenta aptitudes por perfil [01:00]. Sin embargo, la mayoría de los usuarios apenas incluye cinco, diez o quince. Esto supone un desperdicio enorme, porque cada aptitud funciona como una palabra clave que ayuda a posicionar el perfil en las búsquedas internas de la plataforma.
Las aptitudes son esas habilidades y conocimientos concretos que te definen profesionalmente. Pueden ser conceptos de dos o tres palabras que describan una acción o un área de especialización, como "redes sociales", "contenido orgánico" o "trabajo en equipo" [02:22]. Lo fundamental es que todas estén relacionadas con tu experiencia, tu negocio o tu marca personal.
¿Qué aptitudes no deberías incluir?
Evita poner lo que resulta obvio. Si eres de España o de Latinoamérica, incluir "español" como aptitud no aporta valor, porque la gran mayoría de perfiles de tu entorno compartirá esa misma característica [03:05]. En su lugar, aprovecha ese espacio para habilidades que la gente no conozca de ti o que te diferencien del resto.
¿Cómo elegir las tres aptitudes destacadas?
Dentro de LinkedIn puedes seleccionar tres aptitudes principales que aparecerán en primer plano [03:52]. La recomendación es escoger aquellas que engloben al resto. Por ejemplo, si te dedicas al marketing, los negocios y el desarrollo personal, esas tres categorías amplias resumen todas las subcategorías que puedas tener, como productividad, redes sociales o estrategia de contenido [04:10].
¿Cómo conseguir que validen tus aptitudes?
Las aptitudes no están para decorar el perfil. Su verdadero poder aparece cuando otras personas las validan, porque eso genera prueba social [04:40]. Un cliente potencial que ve cincuenta validaciones en "formación" confía mucho más que si solo lee tu propia descripción.
Existen varias estrategias para lograrlo:
- Reciprocidad: valida primero las aptitudes de tus contactos y es muy probable que te devuelvan el gesto [05:20].
- Pedir directamente: solicita a compañeros, amigos, colegas y familiares que estén en LinkedIn que validen tus aptitudes explicándoles que ayudará a posicionar tu negocio o marca personal [05:35].
- Clientes recientes: pide la validación justo al terminar un servicio, una formación o la entrega de un producto, porque la inmediatez es clave [06:10]. Si esperas demasiado, el cliente podría olvidar quién eres.
¿Qué configuración activar para recibir más validaciones?
Dentro de la sección de aptitudes existe una funcionalidad llamada ajuste de validación [08:20]. Al activarla, permites que LinkedIn sugiera a tus contactos que validen tus habilidades. También puedes habilitar la opción de "incluirme sugerencias y validaciones", lo que hace que la plataforma muestre a otros usuarios la pregunta: "¿Crees que esta persona tiene esta aptitud?" [08:40]. Activar ambas opciones aumenta la tasa de validaciones de forma orgánica.
¿Qué más puedes hacer para reforzar tus aptitudes?
Para perfiles relacionados con tecnología y desarrollo web, LinkedIn ofrece tests de valoración en herramientas como WordPress o Python [07:30]. Aprobar estos exámenes añade una insignia verificada que complementa las validaciones de personas y actúa como un plus de credibilidad.
Además, cada aptitud puede vincularse a un cargo o experiencia concreta dentro del perfil. Puedes asociar hasta cinco aptitudes por puesto [09:10], lo que refuerza la coherencia entre lo que dices que sabes y dónde lo has aplicado.
El ejercicio práctico es sencillo: toma papel y bolígrafo, haz un listado de tus puntos fuertes, identifica esas palabras clave que definen lo que haces y rellena las cincuenta posiciones. Después, elige las tres que mejor representen tu perfil profesional y activa todas las opciones de validación. Con esa base bien construida, tu perfil trabajará por ti cada día.
¿Ya tienes tus cincuenta aptitudes completas? Comparte en los comentarios cuáles son tus tres destacadas y cómo las elegiste.