¿Podemos ser chicas STEM? - Johana Alarcón

Clase 36 de 42Platzi CONF 2022

Contenido del curso

Expert stage

Tech Stage

Business Stage

Creative Stage

Ignites

Resumen

Solamente el veinticinco por ciento de las mujeres en el mundo estudian carreras relacionadas con ingeniería, fabricación, construcción y TIC. Este dato de la UNESCO revela una realidad que necesita atención urgente, pero también abre la puerta a una conversación poderosa sobre cómo las mujeres pueden ocupar espacios que históricamente han sido dominados por hombres. Desde la experiencia personal de una ingeniera electrónica, se comparte una ruta práctica para creer, actuar y transformar esos números.

¿Qué significa STEM y por qué importa para las mujeres?

STEM es el acrónimo que hace referencia a las vocaciones derivadas de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas [0:12]. A esta base se suma una variante conocida como STEM+A, que integra disciplinas como artes, negocios y música a las categorías técnicas tradicionales [0:27]. Esta ampliación permite que más personas encuentren puntos de conexión con carreras tecnológicas desde intereses diversos.

El movimiento de chicas STEM busca precisamente eso: que las mujeres puedan acceder a estos campos por iniciativa propia [0:38]. En Colombia, entidades como el MINTIC, el Ministerio de Educación, la Cámara de Comercio y plataformas educativas han impulsado esta causa [1:00]. Sin embargo, los avances todavía son insuficientes.

¿Cuáles son las cifras reales de participación femenina en ingeniería?

Los datos muestran una brecha que persiste:

  • Solo el 25% de las mujeres estudian carreras de ingeniería, fabricación, construcción y TIC según la UNESCO [1:15].
  • Apenas el 30% de las investigadoras en universidades son mujeres, a pesar de que representan la mayoría del estudiantado [1:26].
  • El 38% de las publicaciones en artículos académicos son realizadas por mujeres, frente al 29% que se registraba en 2003 [1:38].

En Colombia, según el Observatorio Laboral de la Educación, la brecha es aún más marcada en áreas como ingeniería electrónica, mecánica, eléctrica y telecomunicaciones, donde la participación masculina alcanza hasta el 90% [1:55].

¿Qué significa fake it until you make it en el contexto STEM?

Una de las estrategias más poderosas compartidas es el concepto de fake it until you make it: finge hasta que lo logres [2:25]. No se trata de mentir, sino de actuar con determinación incluso cuando la confianza no está al cien por ciento.

Esta filosofía se aplicó en tres momentos concretos:

  • Fingir que las matemáticas gustaban al salir del colegio, descubriendo que las habilidades pueden convertirse en hobbies y profesiones al mismo tiempo [2:40].
  • Quitarse la etiqueta de que ciertos trabajos eran exclusivamente para hombres, y actuar en igualdad de condiciones al ingresar al mundo laboral [2:58].
  • Hacer con o sin miedo las tareas que parecían reservadas para otros, probando que la acción supera la duda [3:10].

El resultado de ese proceso fue pararse frente a una audiencia y demostrar que sí se puede llegar a donde se pensaba que no era posible [3:25].

¿Cómo aportar desde lo individual para cerrar la brecha de género?

El cambio no depende solo de las mujeres que deciden estudiar ingeniería. También necesita del apoyo del entorno: hermanos, esposos, padres y compañeros que impulsen a las mujeres a acceder a estas carreras con bajo porcentaje de participación femenina [3:38].

Desafiar los estereotipos de género es una tarea colectiva. No solo se necesitan más ingenieras de sistemas; se necesitan ingenieras electrónicas, de telecomunicaciones, mecánicas y eléctricas [3:50]. Cada persona que apoya a una mujer en su camino hacia una carrera STEM contribuye a mover esos porcentajes.

Si conoces a alguien que duda de su capacidad para entrar al mundo de la ingeniería, comparte estos datos y esta experiencia. A veces lo único que hace falta es saber que alguien más ya lo logró.