Resumen

Construir un portafolio no es exclusivo de creativos o diseñadores. Omar Romero, estratega publicitario con veintitrés años de experiencia en grupos como Interpublic, Omnicom y WPP, demuestra que cualquier profesional puede —y debería— tener uno. Su recorrido como chief strategy officer a nivel Latinoamérica le ha permitido entender que el portafolio es mucho más que un requisito para entrevistas: es una herramienta de autodiagnóstico, de conexión con clientes y de construcción de marca personal.

¿Por qué todo profesional necesita un portafolio?

Omar plantea tres razones claras para armar un portafolio sin importar tu perfil [01:25]. Primero, funciona para entrevistas laborales, donde tener un portafolio armado te da puntos extra frente a otros candidatos. Segundo, sirve como carta de presentación en proyectos de consultoría independiente, donde los clientes necesitan saber quién eres y qué has logrado. Tercero, y quizás lo más valioso, opera como un autodiagnóstico profesional: te permite ver de dónde vienes, qué has hecho y si estás siguiendo la ruta que realmente te emociona.

Este ejercicio de autoconocimiento también revela vacíos. Si detectas que hay una categoría o tipo de proyecto que nunca has abordado, puedes buscar activamente ese reto para completar tu perfil.

¿Qué elementos hacen memorable la primera impresión?

La imagen de portada puede parecer un detalle menor, pero Omar la convierte en un trigger de conversación [02:45]. Su portada muestra un soldadito de juguete en posición de yoga, una referencia a su pasado en un colegio militar y su transformación personal hacia el balance. Romper el hielo en una entrevista con un elemento visual que cuente una historia personal abre la puerta a una conexión genuina con el interlocutor.

¿Cuánto texto debería incluir mi portafolio?

El portafolio de Omar contiene aproximadamente doscientas cincuenta palabras de texto introductorio [04:05]. Pero la cantidad no es lo relevante: lo que importa es pensar el portafolio como un tráiler de película. No debe contar toda la historia, sino generar suficiente interés para que la otra persona quiera tener una conversación más amplia contigo. Cada palabra debe invitar a preguntar más, no a cerrar el tema.

Omar incluye fotografías, menciones en medios y referencias a metodologías propias que ha creado. También muestra su participación en la construcción de la Asociación de Estrategas en Colombia [06:40]. El mensaje es claro: no se trata de una seguidilla de anuncios o piezas, sino de contar quién eres como profesional completo.

¿Cómo estructurar cada caso dentro del portafolio?

Cada caso debe seguir una estructura simple pero poderosa [08:00]:

  • El problema: identificado desde tu disciplina, ya sea de negocio, comunicación o datos.
  • El hallazgo o idea estratégica: el pensamiento fresco con el que lo resolviste.
  • Los resultados: la evidencia concreta de lo que lograste.

Omar menciona que incluir premios es opcional y depende de tu enfoque. Él no los menciona en su portafolio porque su objetivo es demostrar impacto, no reconocimiento externo.

Un elemento diferenciador en su portafolio son los videos de caso [09:15]. Estos funcionan como evidencia tangible que permite al navegante corroborar que la historia es real. Pueden ser videos de la agencia involucrada, de la página oficial de un cliente o de cualquier fuente que respalde tu trabajo. Es lo que Omar llama tangibilización: dar pies en la tierra para complementar la narrativa.

¿Cómo superar la barrera del diseño gráfico al armar tu portafolio?

No necesitas estudios en diseño para crear un portafolio visualmente organizado [12:10]. Plataformas como Adobe Spark ofrecen plantillas prediseñadas que permiten moverse con facilidad sin ninguna noción de diseño editorial. Si las imágenes de tus proyectos no son visualmente atractivas, puedes apoyarte en imágenes de stock relacionadas con la solución que encontraste.

Omar trabaja su portafolio en Adobe Spark, que además es exportable a Behance y accesible desde el celular, lo que facilita mostrarlo en cualquier momento a un cliente potencial.

Tener versiones en español e inglés también resulta fundamental [11:05]. Omar cuenta que recientemente trabajó en un joint venture entre una compañía colombiana y una de Emiratos Árabes, lo que demuestra que las oportunidades globales exigen esa doble versión. Además, cada nueva versión es una oportunidad para iterar y mejorar la estructura.

Finalmente, cerrar el portafolio con un call to action hacia LinkedIn permite construir audiencia incluso con quienes no se concretan proyectos hoy [14:00]. Los newsletters de LinkedIn generan suscriptores que se convierten en una audiencia natural a largo plazo.

¿Ya pensaste en qué historia contaría tu portafolio? Comparte en los comentarios qué plataforma usarías para armarlo.