Resumen

Un buen offboarding no es un trámite: es una palanca para reforzar cultura, confianza y estrategia. Aquí se explican salidas voluntarias e involuntarias, cómo diseñar una entrevista de salida, asegurar una transición ordenada y comunicar con claridad, además de aprovechar comunidades de alumni para fortalecer el employer branding y el life cycle del empleado.

¿Por qué el offboarding impacta cultura y estrategia?

Un cierre bien cuidado deja una última impresión poderosa en quien se va y un mensaje claro para quienes se quedan. Cada salida ofrece datos para mejorar el ciclo de vida del empleado y confirmar si lo que se predica en cultura realmente se practica.

  • Un buen offboarding refuerza cultura y confianza, incluso al terminar el contrato.
  • Un mal offboarding genera dudas, rumores y pérdida de credibilidad.
  • Las salidas aportan aprendizaje para ajustar procesos del life cycle del empleado.

¿Cómo gestionar salidas voluntarias e involuntarias con respeto?

Nuestro rol cambia según el tipo de salida, pero la coherencia cultural es innegociable. Escuchar con apertura, comunicar con transparencia y tratar con respeto sostiene la confianza del equipo.

¿Qué rol tenemos en una salida voluntaria?

  • Escuchar y entender por qué se va la persona.
  • Aprender de los motivos para mejorar procesos y liderazgo.
  • Acompañar con claridad en los siguientes pasos.

¿Qué rol tenemos en una salida involuntaria?

  • Mantener la dignidad de la persona en todo momento.
  • Ser muy claros con el porqué y el proceso seguido.
  • Tratar con respeto y empatía, sin ambigüedades.

¿Qué pasos prácticos diseñan un proceso de offboarding?

  • Escucha activa: realiza una entrevista de salida con preguntas que generen insight, no un checklist.
  • Transición ordenada: documenta conocimiento, define quién toma procesos y cuida la carga del equipo.
  • Comunicación transparente: clara, oportuna y empática para sostener la confianza del equipo.

¿Qué comunicar y a quién durante el offboarding?

La comunicación se adapta a dos audiencias: quien se queda y quien se va. La oportunidad está en evitar rumores, dar contexto y reconocer con autenticidad.

¿Qué decir al equipo que se queda?

  • Ser honesto y directo desde el inicio.
  • Comunicar rápido antes del radiopasillo.
  • Dar contexto: si es voluntaria, celebrar el siguiente paso; si es involuntaria, explicar el porqué y el proceso.

¿Qué ofrecer a la persona que se va?

  • Reconocimiento auténtico por su contribución, no solo enfocarse en fallos.
  • Claridad sobre proceso, documentación y tiempos de pago.
  • Puerta abierta para futuras colaboraciones cuando sea posible.

¿Cómo convertir salidas en aprendizaje y red de alumni?

Las salidas revelan patrones del life cycle y pueden extender tu cultura hacia afuera mediante comunidades de alumni, que influyen en reputación y atracción de talento.

¿Qué analizar del life cycle con los datos de salidas?

  • A quiénes estás perdiendo: talento clave o bajo desempeño.
  • Por qué se van: decisiones, fricciones o brechas de proceso.
  • Patrones que se repiten: liderazgo, desorganización o fallas de transición.
  • Confianza y rendimiento del equipo que se queda tras la salida.

¿Cómo influyen las comunidades de alumni en el employer branding?

  • Extienden tu cultura con cada historia que cuentan.
  • Validan si tu mensaje de employer branding es real o hay otra versión.
  • Atraen talento por recomendación con mejor ajuste cultural.

Piensa en las últimas cinco salidas en tu empresa: ¿qué etapa del life cycle está más afectada y qué harías para mejorarla? Déjalo en los comentarios, me encantará leerte.