Cinco herramientas de project management para tu vida
Clase 7 de 7 • Semana de Inglés al 100
Contenido del curso
Clases en vivo
- 2

Temp Material ecf14651
00:00 min - 3

Vocabulario tech en inglés para trabajar en tecnología
19:34 min - 4

Test de inglés en Platzi: cómo funciona
39:52 min - 5

Perfiles y salarios tech más demandados en 2025
43:38 min - 6

Cómo navegar Platzi: rutas, clases y AI
28:35 min - 7

Cinco herramientas de project management para tu vida
Viendo ahora
La mayoría de los proyectos fracasa entre el 50 y el 70 %, pero no por falta de talento: por falta de método. Desde la experiencia como Project Manager en Platzi, aquí aprenderás a usar cinco herramientas de project management del PMI para transformar metas personales en resultados concretos, sin caos y con foco.
¿Por qué fracasan tantos proyectos y qué es un proyecto?
El problema no es que no seamos project managers, sino que intentamos lograr proyectos con pura rutina y buenas intenciones. Según el PMI, un proyecto es un esfuerzo temporal para crear un producto, servicio o resultado único: es temporal y único. Ir al trabajo es rutina; cambiar de trabajo es proyecto. Cocinar la cena es rutina; aprender cocina japonesa en tres meses es proyecto.
Con método, el proceso se vuelve disfrutable. Mudarte sin plan es agotador; mudarte con estructura te permite decidir qué va en cada caja, depurar, encontrar valor y llegar con energía. El método quita el caos y abre espacio para disfrutar el camino.
¿Cómo definir el proyecto y plan de trabajo?
Antes de ejecutar, necesitas claridad sobre qué lograrás y cómo lo harás. Aquí entran el scope y el work breakdown structure.
¿Qué es el scope o alcance y cómo fijarlo?
El scope responde tres preguntas clave.
- ¿Cuál es el entregable? algo concreto y medible. Ejemplo: “bajar mi colesterol a menos de 200.”
- ¿Cuáles son los límites? qué sí entra y qué no entra.
- ¿Para cuándo? define una fecha específica.
Evita el scope creep: cuando empiezas a agregar ideas “buenas” que te desvían del foco. Si tu meta era bajar colesterol con ejercicio 3 veces por semana, no añadas kickboxing, suplementos, 15 influencers y la licuadora especial. Pierdes foco y abandonas. Define límites antes de empezar y protégelos.
¿Cómo usar el work breakdown structure para avanzar?
El work breakdown structure (WBS) descompone tu meta grande en piezas pequeñas hasta que cada tarea sea ejecutable en una hora o una tarde. Si una tarea toma más de dos horas o no te imaginas haciéndola, desglósala más.
- Ejemplo: “comprar un apartamento en dos años” se divide en áreas y tareas concretas.
- Beneficio extra: motiva. Cada tarea completada crea momentum y ves el avance real.
Las personas que logran sus metas no tienen “disciplina heroica”: tienen un desglose claro que guía la acción diaria.
¿Cómo gestionar riesgos, aliados y resultados?
Tu proyecto no existe en un vacío: conviven riesgos, oportunidades y personas que influyen. Gestionarlos con método es decisivo.
¿Cómo aplicar gestión de riesgos en negativo y positivo?
Un riesgo, según el PMI, es un evento o condición incierta que, si ocurre, impacta objetivos; puede ser negativo (amenaza) o positivo (oportunidad). Como aún no pasó, puedes anticiparte.
Amenazas: cuatro estrategias. - Evitar: cambia el plan para eliminar el riesgo. Ejemplo: antes de emprender, ahorra 4 meses de gastos o consigue un préstamo. - Mitigar: reduce probabilidad o impacto. Ejemplo: para la tesis, ensaya 10 veces, prepara tarjetas y practica con amigos. - Transferir: pasa el impacto a un tercero mejor posicionado. Ejemplo: no sabes programar una app, te asocias con quien sí sabe y tú aportas negocios. - Aceptar: reconoce el riesgo y define un plan si ocurre. Ejemplo: si no te aceptan en el intercambio, mejora notas y postula el próximo semestre.
Oportunidades: también se gestionan. - Explotar: asegura que pase. Ejemplo: un profesor te conecta con una empresa; agenda la reunión, optimiza CV e investiga la compañía. - Compartir: asóciate para potenciarla. Ejemplo: crear contenido con un amigo que domina herramientas mientras tú hablas en público. - Mejorar: aumenta la probabilidad o el beneficio. - Aceptar: si ocurre, aprovechas.
La clave: anota los riesgos, elige estrategia y define acciones concretas.
¿Quiénes son tus stakeholders y cómo moverlos a tu favor?
Un stakeholder es cualquier persona o grupo afectado o que se percibe afectado por tu proyecto. Clasifícalos por nivel: desconoce, resistente, neutro, apoyo, líder.
Preguntas guía. - ¿Quién necesita saber? comunica para alinear expectativas, no para pedir permiso. - ¿Quién puede ayudarme? activa tu red: pareja, familia, amigos, clientes potenciales, comunidad. - ¿Quién podría resistirse? entiende su motivo para gestionar la resistencia. Ejemplo: tu mamá teme que pierdas estabilidad, no que fracases. Con empatía puedes moverla de resistente a apoyo.
Regla de oro: comunicar, comunicar, comunicar. No asumas posturas; valida y trabaja activamente para mover a cada persona al nivel que necesitas.
¿Cómo monitorear y cerrar para aprender y corregir?
De los cinco grupos de proceso del PMI (iniciar, planificar, ejecutar, monitorear y controlar, cerrar), monitorear y controlar corre desde el día uno hasta el cierre.
Haz revisiones semanales breves con datos. - ¿Qué avancé? revisa tu WBS y marca tareas completadas. - ¿Qué me bloqueó? identifica la causa real, no la excusa. - ¿Qué sigue? define 3 acciones correctivas para la próxima semana.
Al cierre, captura lecciones aprendidas: qué descubriste de ti, qué habilidades desarrollaste y qué mejorarás para el próximo proyecto.
¿Con qué meta vas a empezar hoy y qué herramienta aplicarás primero? Cuéntalo en los comentarios y convierte tu plan en acción sostenida.