Resumen

Tener un sistema RAID 1 configurado y volúmenes lógicos creados con LVM es solo la mitad del camino. Para que Linux pueda utilizar esos volúmenes, necesitas formatearlos y montarlos correctamente. Aquí se explica paso a paso cómo dar formato EXT4 a los volúmenes, montarlos de forma temporal para verificar que funcionan y, finalmente, agregarlos a fstab para que se monten automáticamente en cada arranque.

¿Cómo formatear volúmenes lógicos con EXT4?

El comando mkfs.ext4 (make filesystem) permite dar formato a cualquier dispositivo de bloque. Antes de ejecutarlo conviene confirmar la ruta exacta de los volúmenes con fdisk -l [0:44], que lista todos los discos y particiones disponibles.

Una vez identificadas las rutas, el formateo es directo:

bash mkfs.ext4 /dev/volume_group/public mkfs.ext4 /dev/volume_group/private

  • El primer comando formatea el volumen public [1:06].
  • El segundo formatea el volumen private [1:17].

Tras ejecutarlos, puedes verificar con lsblk que los volúmenes siguen presentes y ahora cuentan con un sistema de archivos listo para ser montado.

¿Cómo montar y verificar volúmenes antes de hacerlos permanentes?

Antes de tocar fstab es buena práctica montar de forma manual y comprobar que todo funciona. Primero se crean los puntos de montaje [1:33]:

bash mkdir /root/public mkdir /root/private

Después se monta el volumen y se crea un archivo de prueba para confirmar la escritura [1:52]:

bash mount /dev/volume_group/public /root/public touch /root/public/archivo_publico

Para validar que el montaje es correcto, se desmonta con umount y se verifica que el archivo ya no es accesible desde ese punto de montaje [2:08]. Si al desmontar el contenido desaparece del directorio, significa que el volumen estaba correctamente enlazado.

¿Qué es fstab y por qué usarlo?

fstab es el archivo de configuración ubicado en /etc/fstab donde Linux registra qué sistemas de archivos debe montar automáticamente durante el arranque. Sin esta entrada, los volúmenes se perderían tras cada reinicio.

Las líneas agregadas lucen así [2:30]:

/dev/volume_group/public /root/public ext4 defaults 0 0 /dev/volume_group/private /root/private ext4 defaults 0 0

  • defaults: aplica opciones estándar de lectura, escritura y ejecución.
  • Los dos ceros finales controlan el dump y el fsck (File System Check). Un valor de 2 en la segunda columna indicaría que el volumen debe revisarse después del sistema raíz, lo cual es recomendable si quieres mayor integridad [3:03]. Nunca se debe igualar la prioridad del disco de arranque.

¿Cómo verificar que fstab no tiene errores?

Después de guardar el archivo, un simple reboot revela si la configuración es correcta [3:32]. Durante el arranque, Linux intenta montar cada entrada de fstab; si alguna ruta es incorrecta, el sistema mostrará un mensaje de error indicando que no puede alcanzar el volumen.

Al reconectarse por terminal y ejecutar ls /root/public, el archivo de prueba creado anteriormente debe seguir ahí [4:04]. Eso confirma que el sistema LVM sobre RAID está completamente montado y operativo.

¿Qué más puedes hacer con estos volúmenes?

Con los conocimientos de permisos y control de accesos vistos a lo largo del curso, puedes llevar esta configuración más lejos:

  • Configurar la carpeta public para que sea accesible solo por un grupo de usuarios específico.
  • Restringir la carpeta private a un único usuario.
  • Crear grupos con groupadd y asignar permisos con chmod y chown.

El almacenamiento en Linux es un campo extenso: arreglos RAID avanzados, administración de dispositivos y estrategias de respaldo pueden ocupar cursos completos. Sin embargo, lo esencial para la administración de servidores on site queda cubierto con este flujo de trabajo. ¿Has montado volúmenes LVM en producción? Comparte tu experiencia y las configuraciones que mejor te han funcionado.