Elementos Esenciales del Storytelling Efectivo

Clase 18 de 36Curso de Storytelling

Contenido del curso

Creando la historia

Contando la historia

Resumen

Toda gran historia tiene un propósito claro detrás, y la primera vía para lograrlo es dominar el mensaje. Sin importar si estás creando una película, una conferencia, una publicación en redes o un video explicativo, necesitas saber exactamente qué quieres comunicar antes de empezar a construir tu narrativa. Aquí exploramos cómo el storytelling efectivo parte siempre de un mensaje bien definido y cómo puedes aplicar un formulario sencillo para garantizar que tu historia conecte con la audiencia.

¿Por qué el mensaje es el elemento más importante del storytelling?

El mensaje es la primera de las cuatro vías fundamentales que hacen funcionar una historia [0:10]. Estas cuatro vías están conectadas entre sí y ordenadas por importancia, siendo el mensaje la base de todo. Sin un mensaje claro, la historia pierde sentido y se convierte en lo que se describe como una historia vampiro: aquella que solo te quita tiempo sin darte nada a cambio [4:28].

Un punto clave es que el mensaje no se entrega de forma explícita, se interpreta [2:37]. La audiencia debe llegar por sí misma a la conclusión que tú diseñaste. Si simplemente dices "quiero que seas feliz", no necesitas dos horas de película para eso. En cambio, el trabajo del storytelling consiste en construir el camino emocional y narrativo para que, al final, la persona descifre el mensaje en su propia cabeza.

¿Cómo funciona esto en una película como Soul de Pixar?

El ejemplo de Soul [0:45] ilustra perfectamente este principio. La historia presenta a un músico frustrado que muere justo antes de alcanzar el sueño de su vida. Durante aproximadamente una hora y cuarenta minutos, todo lo que sucede en pantalla está diseñado para que el espectador esté en el mood correcto y pueda interpretar la revelación final: que la vida es hoy y no hace falta esperar para disfrutarla [3:08].

Este proceso de retener la atención durante un periodo prolongado no es casualidad. Cada escena, cada diálogo y cada giro narrativo preparan al espectador para ese momento de transformación, donde el personaje cambia y la audiencia también experimenta ese cambio internamente.

¿Qué es el método Think Feel Do y cómo se aplica?

Antes de contar cualquier historia, debes resolver un formulario de tres preguntas [4:48]:

  • ¿Qué quieres que piense? Es el componente informativo, lo que la audiencia debe entender.
  • ¿Qué quieres que sienta? Es el componente emocional, la sensación que debe experimentar.
  • ¿Qué quieres que haga? Es el componente de acción, el comportamiento que esperas provocar.

Estas tres dimensiones se relacionan directamente con los tres propósitos del contenido que se estudian en módulos anteriores: informar, entretener e inspirar [5:22]. Informas para que entienda, entretienes para que sienta e inspiras para que actúe.

¿Cómo se ve el Think Feel Do en ejemplos reales?

Para Soul [5:55], el ejercicio sería:

  • Pensar: la vida es hoy y en cualquier momento se va.
  • Sentir: motivación para dejar de hacer planes y vivir ya.
  • Hacer: cuestionarse cuál es el propósito de su vida.

Para un video explicativo sobre impuestos [7:00], el enfoque cambia completamente:

  • Pensar: los impuestos son un modelo de colaboración necesario.
  • Sentir: remordimiento por no haber cumplido con esa responsabilidad.
  • Hacer: darse de alta y regularizar su situación fiscal.

Otro ejemplo concreto es una conferencia sobre privilegios presentada en la Platzi Conf 2020 [8:17]:

  • Pensar: el privilegio existe y tenerlo implica responsabilidad.
  • Sentir: conciencia, empatía y agradecimiento.
  • Hacer: crear espacios más diversos y amplificar otras voces.

¿Por qué no deberías contar una historia sin definir estos elementos?

Contar una historia sin saber qué buscas es como caminar sin dirección [9:24]. Si no tienes identificadas las sensaciones, los mensajes y los motivos que quieres que la audiencia interprete, el resultado será confuso o irrelevante. Las historias sin mensaje simplemente no trascienden.

El método Think Feel Do aplica a cualquier formato: una foto, un libro, un anuncio publicitario o una presentación corporativa. La escala cambia, pero el principio permanece. Tener claridad sobre estas tres dimensiones antes de crear te da una brújula para cada decisión creativa que tomes.

Como ejercicio práctico, se propone analizar un anuncio de Samsung creado durante la premiación de los Oscars [9:50] e identificar su Think Feel Do. ¿Te animas a aplicar este método en tu próximo proyecto creativo?