Recursos Narrativos para un Storytelling Efectivo

Clase 22 de 36Curso de Storytelling

Contenido del curso

Creando la historia

Contando la historia

Resumen

Contar una historia no es lo mismo que hacer una historia interesante. La diferencia está en los recursos narrativos, esas herramientas que permiten transformar un relato plano en una experiencia que atrapa, intriga y emociona. Comprender cómo funcionan estos recursos es lo que separa a quien simplemente narra de quien domina el storytelling.

¿Por qué una misma historia puede ser aburrida o fascinante?

El punto de partida es sencillo: una historia conecta un punto A con un punto B. Lo que importa es cómo se recorre ese camino para que el espectador no pierda interés. El objetivo es que el trayecto sea igual o más emocionante que el destino mismo [01:00].

Un ejemplo lo ilustra con claridad. "María se comió la manzana" es una historia completa, pero no genera ninguna emoción. Ahora, si en cambio se dice: "La única manzana roja que quedaba apareció mordida debajo de la mesa. Los cinco habitantes de la casa se miraron fijamente mientras el silencio buscaba al culpable en sus miradas. María sabía quién había sido, pero también sabía lo que le pasaría si hablaba" [01:35], el resultado es radicalmente diferente:

  • Aparece un secreto: no se confirma quién fue.
  • Se genera intriga: ¿por qué sería malo que María hable?
  • Surgen preguntas: ¿quiénes son esos cinco habitantes?

Esos elementos que transforman el relato son precisamente los recursos narrativos.

¿Qué recursos narrativos puedes usar para mejorar tu historia?

¿Cómo influyen el punto de vista, el tiempo y el narrador?

El punto de vista cambia por completo la percepción. No es lo mismo decir "María se comió la manzana" que "te comiste la última manzana", como lo hizo Carlos Fuentes en Aura [03:25]. Cambiar la persona gramatical genera cercanía o distancia con el lector.

El tiempo narrativo también es poderoso. Decir "te vas a comer la manzana" convierte un hecho pasado en una predicción inquietante: ¿quién me lo dice? ¿Cómo lo sabe? [03:45].

El narrador define cuánta información recibe la audiencia. Puede ser omnipresente y saberlo todo, lo cual a veces reduce la tensión, o puede ser un personaje dentro de la historia con información limitada, lo que genera misterio [04:15].

¿Cómo jugar con el orden de la información?

El fast forward muestra destellos del futuro para generar expectativa. Un ejemplo clásico es cuando Rey toma el sable de Luke en Star Wars y tiene visiones de eventos por venir [05:30]. El flashback, probablemente el recurso más conocido, expone eventos del pasado que ayudan a entender el presente.

Arrancar con el momento climático y luego retroceder es otra técnica efectiva. La película Las locuras del emperador lo hace con su icónica frase: "¿Te preguntas cómo llegué aquí?" [06:20]. Los youtubers replican constantemente esta fórmula colocando el momento más impactante al inicio del video.

Un caso extremo es el musical The Last Five Years, donde él canta la historia de forma cronológica y ella la canta en orden inverso. Ambas líneas se cruzan a la mitad del musical, creando una experiencia única [07:05]. Otro ejemplo es Rayuela de Julio Cortázar, un libro que se puede leer de tres formas distintas: cronológica, en el orden que propone el autor, o como el lector decida [08:15].

¿Qué otros recursos mantienen enganchada a la audiencia?

La subversión de expectativas contradice el avance lógico de la historia. Alguien que creías muerto está vivo, o un personaje querido muere inesperadamente, como Han Solo a manos de su propio hijo [09:25]. Se usa para romper lo predecible, aunque a veces se emplea de forma excesiva solo para generar teorías, como ocurre en WandaVision [10:10].

El suspenso crea situaciones de riesgo constante. En Roma de Cuarón, se construyen momentos de tensión que finalmente no desembocan en tragedia, lo cual frustró a parte del público pero resultó ser una decisión narrativa deliberada [10:55].

La elipsis sintetiza largos periodos de tiempo en secuencias breves. Un ejemplo destacado es el montaje de Parasite, donde cerca de sesenta tomas comprimen una acción completa para acelerar el ritmo [11:55].

Romper la cuarta pared significa que el personaje le habla directamente al espectador, como en Deadpool, Malcolm o House of Cards. El protagonista es consciente de que está contando su historia, lo que genera complicidad [12:30].

¿Por qué los personajes y los sistemas mágicos también son recursos narrativos?

Algunos personajes existen como herramientas narrativas. El mentor aparece para explicar las reglas del mundo especial tanto al protagonista como a la audiencia. El arquetipo del hacker es un recurso moderno recurrente: alguien que aparece, teclea y obtiene la información exacta que se necesitaba para avanzar la trama [13:20].

Los sistemas mágicos definen qué es posible y qué no dentro de un universo ficticio. En el libro Creativity Inc. de Ed Catmull, presidente de Pixar, se explica que al crear historias establecen reglas claras [14:40]. En Toy Story, por ejemplo, los juguetes están conscientes de ser juguetes y pueden hablar con humanos pero deciden no hacerlo. Cuando un tenedor con ojos se convierte en "juguete" en la cuarta película, se exploran los límites de esas reglas [15:10].

Existen muchos más recursos: el oxímoron, la paradoja, la alegoría, el humor, la sátira, la sorpresa. Conocerlos permite romper el modelo tradicional de inicio, nudo y desenlace para contar historias originales y memorables. La historia se crea con estructura; se cuenta con storytelling [16:20].