Les dejo mi historia :-)
++EL CAMINO DE LAS VACAS PERDIDAS++
En una zona donde se criaban muchos animales, ubicada en un pueblito de Huaraz, Ancash, había un granjero noble y solitario que tenía un sueño. Participar en las películas más reconocidas en Los Ángeles, pero por falta de recursos, ya iba a cumplir sus 30 años el mes siguiente y hasta entonces no había logrado salir de su ciudad. Aunque toda su niñez creció con padres pobres, quienes le enseñaron el valor de la humildad, siempre tuvo esa visión de ser un gran actor, por lo que todas las noches soñaba subiéndose a algún avión y viajando para grabar escenas. Nuestro granjero noble se llama Richard, normalmente vivía alejado de las demás personas de su comunidad, puesto que no compartían los mismos valores y gustos, y siempre que había una reunión las demás personas lo veían como un tipo raro y apartado del mundo. Richard, con la ilusión de conseguir su propósito, todas las mañanas se levantaba muy entusiasmado para alimentar a su ganado, que para entonces ya había crecido mucho. Y tenía un poco de dinero guardado con la intención de viajar a la ciudad porque estaba convencido que ahí podía tener un crecimiento exponencial. Mientras ordeñaba a las vacas, se imaginaba que agarraba un micrófono y practicaba habilidades como la modulación de la voz, gesto, actoraje, creación y narración de historias, entre muchas otras cosas que sabía que algún día le servirían para desempeñarse muy bien en su futura carrera. Todo gracias a su padre, de quien también heredaría más tarde la granja, y desde muy chico lo impulsó a perseguir sus metas, este al darse cuenta del talento y entusiasmo que tenía su hijo por la magia del cine, decidió invertir la mitad de su dinero en ahorros comprando material educativo para Richard y sabía que en algún momento lo usaría y sería grande. Esto significó un sacrificio muy grande para el padre, ya que él también tenía ambiciones las cuales nunca llegó a cumplir porque falleció a una edad en la que aún le quedaban muchos años por vivir, Stan falleció a sus 50 años. Richard sabía de todo el esfuerzo que hizo su padre por él y tampoco quería defraudarlo ni faltar a su legado. A Richard le faltaba poco dinero para que le alcance su pasaje de ida a Lima junto con una pequeña reserva para que pueda sobrevivir por lo menos unos 3 meses y buscar oportunidades. Día con día nuestro granjero se preparaba para su puesta en escena en el futuro y gracias a su constancia y disciplina, se notaba que había desarrollado sus habilidades a tal punto que su vecino lo escuchaba y quedaba maravillado con los ensayos del joven. Pero una mañana, donde el sol de Huaraz irradiaba a todos sus pobladores y les daba mucha alegría, para Richard no sería un día tan bonito ni que haya disfrutado, porque para su sorpresa, se dió cuenta que habían desaparecido de su granja cerca de 30 animales entre vacas, ovejas, cerdos y pollos. Richard estaba furioso en ese entonces, sabía muy bien lo que estaba ocurriendo y quién podría haber sido el rufián culpable de esta pérdida. En ese instante se sentó a llorar sobre una piedra a pie del río y cuando se calmó un poco y despejó su mente, repentinamente obtuvo un recuerdo de cuando tenía apenas 7 años y su papá, quien era padre soltero, lo llevó al centro de la plaza de armas para escuchar historias escalofriantes acerca de los mitos del pueblo, ellos se divertían mucho cada vez que iban, porque hacían muchas bromas y se jugaban entre sí mismos. Hasta que recordó que un día, una familia muy pobre de Huaraz con un padre cabeza de familia muy estricto, tenía a su esposa y a sus 2 hijos, atados a una disciplina que probablemente ni siquiera él sería capaz de cumplir. Alfonso era gordo, pequeño y no tenía escrúpulos al momento de castigar si alguien no le hacía caso. Su familia vivía muy asustada con él por lo que también se aislaban de la sociedad debido a traumas. Hasta que un día Don Alfonso falleció debido a un paro cardiaco, el cual lo más probable es que se haya generado por su peso excesivo. Sus dos hijos jóvenes de 15 y 18 años comenzaron a robar a las familias que criaban animales porque sentían placer de romper las reglas. Por lo que estos dos vándalos fueron echados de la ciudad y nadie los volvió a ver hasta la actualidad.
Automáticamente Richard pensó que el robo se trataría de estos dos sujetos e inmediatamente supo que probablemente se acercarían en siguientes oportunidades. Pedro y Denis, el delincuente menor y el mayor respectivamente, sospecharon que Richard al no socializar con los demás miembros de la comunidad podría tratarse de un hombre con problemas mentales, lo cual no era cierto. Y continuaron atacando la granja de Richard un par de veces más. Hasta que un día Richard se cansó de que le vieran la cara de idiota y decidió invertir sus ahorros en un sistema de cámaras de seguridad, gracias a esto se contactó con la policía, dieron con los sujetos y estos acabaron en la cárcel.
Richard viajó a Lima donde rápidamente pudo encontrar muy buenas oportunidades y al cabo de 5 años ya compartía escenario con Will Smith en sus películas de acción más famosas. Gracias a esto obtuvo dinero, decidió invertir y eventualmente se volvió millonario luego de 10 años de arduo trabajo e inversiones inteligentes. Se volvió filántropo, donó todo su dinero a caridad porque se dió cuenta que la fama y el dinero no era lo que en realidad él quería y volvió a su ciudad natal, Huaraz, donde pudo conectar con toda la población ya que se había vuelto muy famoso, y gracias a las habilidades sociales y don de gentes que desarrolló a lo largo de su carrera se convirtió en el gran líder del pueblo, donde formó grandes actores que se robarían los ojos de los espectadores en las películas de cine más exitosas que desarrolló el Peú. Hasta que murió de viejo y todos hicieron una estatua a su nombre sin usar ningún tipo de maquinaria haciendo honor a todo el trabajo duro que Richard Quispe hizo por él, por su esfuerzo y la juventud de su comunidad.