Escribir es el recurso más accesible que tienes para contar historias. Prácticamente todas las personas sabemos hacerlo, a diferencia de crear imágenes, grabar video o producir audio. Sin embargo, que sea accesible no significa que lo hagamos bien. Dominar los recursos textuales marca la diferencia entre un mensaje que se entiende y uno que se pierde entre palabras innecesarias.
¿Por qué usar palabras simples transforma tu storytelling?
La máxima más poderosa al momento de escribir es clara: di lo que nadie dice con las palabras que todos usan [1:20]. Existe una mala costumbre de recurrir a vocabulario complejo para embellecer o complejizar un mensaje. Sin embargo, eso solo genera confusión.
Un ejemplo lo ilustra perfectamente. Alguien podría escribir: "el gran obstáculo al que se enfrentan las organizaciones de medios es lograr crear caminos económicamente sustentables en un panorama donde el periodismo es también democrático". ¿Qué dijo? La versión clara sería: los medios están sufriendo por dinero porque cualquiera con un blog o Twitter puede reportar las noticias [1:52]. El mensaje es el mismo, pero se eliminó toda la paja.
Esto no significa que debas limitar tu vocabulario. Si quieres usar la palabra vituperio, adelante, pero solo cuando haya un motivo real para hacerlo [2:40]. La prioridad siempre es que el mensaje se entregue correctamente.
¿Cómo un manual de estilo define la voz de una marca?
En Juan Fútbol, una marca de storytelling deportivo que llegó a tener serie en Cartoon Network, libro propio y colaboraciones con Krispy Kreme, se creó un manual de qué dice y qué no dice la marca [3:08]. Este manual establecía reglas claras:
- Un partido era "el juego" o "el partido", nunca "el encuentro" o "el duelo".
- El balón era "balón" o "pelota", nunca "la redonda" o "la esférica".
- El delantero era "delantero", no "el artillero" o "el killer".
- El director técnico era "el técnico", jamás "el estratega" o "el pantalón largo".
La pregunta clave era: ¿cómo hablas con tus amigos? [4:25]. Si nadie dice "el cancerbero se hizo acreedor a una tarjeta roja" en la vida real, entonces no lo escribas así. La gente dice "expulsaron al portero". Mostrarte real y honesto genera conexión.
¿Qué son las figuras literarias y cómo potencian tus textos?
Las figuras literarias o figuras retóricas son formas no convencionales de emplear las palabras que todo el mundo ya usa [5:18]. No se trata de inventar palabras nuevas, sino de combinar las existentes de maneras inesperadas.
- Metáfora: una semejanza entre dos ideas. Decir "tus ojos color mar" en lugar de "tus ojos son azules" [5:35].
- Aliteración: repetición de sonidos iguales. "Eres dueño de mis manos y de mi angustia, y de mis nervios y de mi calma" [5:52].
- Símil: una metáfora explícita que usa "como". "Tus ojos azules como el mar" [6:10].
- Anáfora: repetir una palabra al inicio de varios versos. "Besos para ella, besos para ti, besos para toda la familia" [6:32].
- Asíndeton: suprimir conjunciones para dar rapidez. "Se sentía enfermo, triste, solitario, sin motivos para vivir" [6:50].
- Personificación: atribuir cualidades humanas a objetos. "Los árboles dormían con él" [7:08].
- Anadiplosis: repetir una palabra al final de un verso y al inicio del siguiente. "Pasar haciendo caminos, caminos sobre el andar" [7:22].
Existen muchas más: antítesis, apóstrofe, paradoja, epíteto, elipsis, símbolo. Están en publicidad, en tweets, en quotes de Instagram y en medios de comunicación [7:45].
¿Cómo transformar un texto literal en uno memorable?
Durante un proyecto para escribir un manifiesto de marca, el texto original decía: "la soledad que sientes al no tener una pareja, al estar lejos de la familia, al no poder disfrutar el tiempo con amigos" [8:12]. Demasiado literal.
Aplicando recursos textuales, se transformó así:
- "No tener pareja" se convirtió en "pasar sin nadie tus noches" [8:35].
- "Estar lejos de la familia" se transformó en "extrañar a quienes te han convertido en quien eres" [9:15].
- "No poder disfrutar con amigos" pasó a ser "encontrarte sin planes un viernes" [9:30].
Otro ejemplo: "nadie entiende ni ve las cosas como tú" se reescribió como "donde el resto ve cuadros, tú ves formas que aún no tienen nombre" [9:48]. El mensaje es el mismo, pero ahora la audiencia participa descifrándolo.
La frase "aun rodeado de 10.000 personas, no encuentras a nadie que vea las cosas como tú" se volvió "esa soledad que incluso en un cuarto repleto de gente te hace sentir que eres el único" [10:20]. Una paradoja que golpea mucho más fuerte.
Lo más poderoso ocurre cuando fusionas los recursos textuales con los visuales, los auditivos y los narrativos [10:55]. Es en esas intersecciones donde nacen las grandes historias. ¿Qué figuras literarias ya estás usando sin darte cuenta?