La historia de cómo miles de campesinos colombianos aprendieron a leer y escribir a través de la radio parece difícil de creer hoy en día, pero fue una realidad que cambió comunidades enteras. Acción Cultural Popular y Radio Sutatenza diseñaron un sistema educativo a distancia con gran alcance e impacto, orientado a resolver problemáticas propias de la ruralidad colombiana. Juan Pablo Angarita Bernal, curador de la exposición organizada para Platzi en el marco de la PlatziConf 2024, comparte los detalles de este modelo que sigue siendo un referente para organizaciones educativas y culturales del siglo XXI.
¿Cómo funcionaba el sistema educativo de Radio Sutatenza?
El corazón de la exposición es una reproducción de la casa campesina, un espacio que servía simultáneamente como hogar y como escuela radiofónica [01:00]. Dentro de ella se muestran datos, fotografías, cartillas e infografías que explican cómo operaba este modelo.
Lo más notable es que el sistema no dependía solo de la tecnología. Se trataba de una combinación de medios: radio, prensa, cartillas, libros y discos [01:22]. Pero además, funcionaba gracias a un sistema de roles compuesto por auxiliares inmediatos, dirigentes y líderes rurales [01:38]. Esto significa que el éxito no estaba centrado en el aparato radial, sino en las relaciones sociales que se construían alrededor de él.
¿Qué son las tres voces que estructuran la exposición?
La muestra se organiza en tres ejes que representan los círculos virtuosos del sistema educativo de Acción Cultural Popular:
- Voces de organización: la capacidad de gestionar recursos y alianzas entre la cooperación internacional, el Estado colombiano y el campesinado [02:13]. Una articulación entre públicos y privados para impulsar la educación rural.
- Voces de aprendizaje: cómo las personas efectivamente aprendían habilidades básicas como la escritura a través de medios de comunicación [02:40].
- Voces de transformación: la historia de una líder campesina de Gramalote, en Norte de Santander, que llegó a Sutatenza y descubrió, a través de los institutos de formación de liderazgo, que podía trabajar no solo por su propio progreso sino también por el de su comunidad [03:04].
¿Por qué el radio Sanyo Sutatenza fue tan importante?
Entre los objetos exhibidos hay cartas, fotografías, periódicos y cartillas, pero el protagonista es el Radio Sanyo Sutatenza [03:35]. Este aparato fue tan popular que le compusieron canciones y un jingle memorable: "Compre un Sanyo Sutatenza, invierta bien sus ganancias, que tenemos que salir toditos de la ignorancia."
Su importancia técnica radica en que fue el primer radio transistorizado del sistema [04:00]. Eso lo hacía más portátil y permitía que los campesinos lo usaran mientras trabajaban la tierra. Hay fotografías que muestran a las personas con el radio colgado junto a sus instrumentos de labranza.
¿Qué papel jugó la radio como medio de compañía en Colombia?
El radio no era solo un instrumento educativo. Cumplía también una función de compañía profundamente arraigada en la cultura colombiana [04:20]. Colombia es un país con una fuerte tradición radial: adultos mayores que escuchan programas en las madrugadas, personas que se envían mensajes a través de emisoras comunitarias. Todo eso lo cataliza el objeto y las relaciones sociales que se tejen a su alrededor.
¿Qué lecciones deja Acción Cultural Popular para las organizaciones actuales?
La historia de Radio Sutatenza demuestra que en Latinoamérica fuimos capaces de diseñar un sistema educativo a distancia con gran alcance, orientado según las necesidades reales de las comunidades rurales [04:48]. No fue una copia de modelos externos, sino una solución creada desde el contexto local.
Este caso es un recordatorio poderoso: la tecnología por sí sola no transforma. Lo que genera impacto es la combinación inteligente de medios, roles comunitarios y alianzas estratégicas. Si trabajas en educación, cultura o tecnología social, la experiencia de Acción Cultural Popular tiene mucho que enseñarte. ¿Conocías esta historia? Comparte tu opinión en los comentarios.