Contenido del curso
Componentes clave de un programa de seguridad de la información
Gestión de riesgos
Continuidad del negocio
Software seguro
Diseño del equipo
Caso de estudio Platzi
Pasos clave para hacer un BIA efectivo
Resumen
El análisis de impacto al negocio, conocido como BIA por sus siglas en inglés, te ayuda a identificar los recursos mínimos que tu organización necesita para seguir operando frente a una disrupción. Es una herramienta clave para profesionales de continuidad del negocio, gestión de riesgos y seguridad de la información que buscan proteger procesos críticos.
¿Qué relación tiene el BIA con el análisis de riesgo?
El BIA y el análisis de riesgo están conectados de forma directa. Cuando evalúas amenazas y sus posibles impactos, ya estás analizando interrupciones que pueden afectar al negocio. El BIA profundiza ese ejercicio.
Mientras el análisis de riesgo te dice qué controles agregar, el BIA te indica cuál es el recurso mínimo necesario para mantener operando las actividades del negocio. Uno complementa al otro.
¿Qué es un BIA en seguridad de la información? Es un análisis que identifica los procesos críticos del negocio, su tiempo de recuperación y los recursos mínimos (humanos y tecnológicos) que se necesitan para seguir operando ante una interrupción.
¿Cuáles son los pasos para realizar un análisis de impacto al negocio?
El proceso sigue una lógica similar al análisis de riesgo: acotas, priorizas y documentas. Te lo explico paso a paso.
¿Cómo determinar los procesos críticos y su tiempo de recuperación?
El primer paso es determinar los procesos de negocio y la criticidad de su recuperación. Igual que cuando gestionas riesgos, acotas el ejercicio: te concentras en los procesos críticos, no en todos.
Cada proceso debe tener:
- Un nivel de criticidad definido.
- Un tiempo de recuperación establecido.
- Recursos computacionales asociados.
- Recursos humanos identificados.
¿Cómo identificar los recursos mínimos necesarios?
El segundo paso es identificar los recursos mínimos, tanto computacionales como humanos. Te recomiendo construir una tabla por cada custodio o propietario de los sistemas de información.
En el documento de recuperación o plan de continuidad, declaras que ante un incidente disruptivo necesitas mínimamente:
- Aplicaciones.
- Bases de datos.
- Documentos.
- Equipo informático.
- Personas responsables del recurso.
- Colaboradores mínimos para operar la función.
El responsable de cada recurso es quien debe identificar a su equipo mínimo operativo. Ese detalle marca la diferencia cuando se activa una contingencia.
¿Cómo priorizar la recuperación de procesos?
El tercer paso es identificar las prioridades de recuperación, y aquí no hay receta universal. Cada organización define su orden según su realidad operativa.
El criterio que te recomiendo: levanta primero los procesos con mayor dependencia, es decir, aquellos de los que dependen muchos otros. Deja de último los procesos más independientes. El caso de uso y el escenario del negocio guían la decisión.
¿Qué debe contener un plan de continuidad del negocio?
La salida más importante del BIA es el plan. Ese plan debe pasar por evaluación, pruebas y certificación, no quedarse archivado en una carpeta.
Una estructura básica incluye:
- Propósito del plan.
- Alcance.
- Responsables asignados.
- Autoridades a las que acudir ante un evento catastrófico.
- Personas autorizadas para comunicar en redes sociales o de forma privada con stakeholders.
- Procedimiento de reactivación de actividades.
¿Quién activa un plan de continuidad? Una persona designada con autoridad formal. Es quien declara la contingencia y autoriza usar el recurso mínimo. Esa misma persona suele ser quien anuncia el regreso a la operación normal.
Ese rol es más crítico de lo que parece. Sin alguien que diga estamos en contingencia, el equipo no sabe cuándo cambiar al modo de recursos mínimos.
¿Por qué hay que divulgar y entrenar el plan?
Un plan que nadie conoce no sirve. Tienes que divulgarlo a las partes interesadas y al equipo de reacción inmediata, entrenarlos y revisar que todos los documentos y procesos sean claros para atender una emergencia.
Hablar de continuidad del negocio significa ejercitarse: ejercitar la memoria, ejercitar al equipo, practicar el plan. Esa es la única forma de reaccionar con eficiencia cuando aparece una disrupción real.
¿Cuál es la diferencia entre análisis de riesgo y BIA? El análisis de riesgo identifica amenazas y define controles para mitigarlas. El BIA toma esos riesgos y define los recursos mínimos y el tiempo de recuperación necesarios para que el negocio no se detenga.
Del ejercicio completo, evaluando riesgos y construyendo planes específicos, sale lo que realmente garantiza la continuidad del negocio. ¿Tu organización ya tiene identificados sus procesos críticos y los recursos mínimos para operarlos? Cuéntame en los comentarios cómo lo están abordando.