La historia de Julián Fernández es fascinante, gracias a su pasión por la electrónica, el software y a todo lo que vuela.
Crecí con acceso a internet y a una tablet, considero que en mi era, en mi época ha ocurrido la democratización del conocimiento. Compartiendo mucho la filosofía de Platzi:
Yo aprendí todo en internet con cursos online, leyendo trabajos de fin de máster, yo cuando lancé mi primer satélite, no tenía una carrera, ni un doctorado, ni ninguna formación reglada, pero siempre he tenido un interés por la electrónica y por el mundo del espacio y de los satélites.
Julián logró crear un picosatélite, gracias a su curiosidad y sus ganas de aprender lo llevaron a documentar su experiencia de crear su propio satélite.
El espacio está muy cerca, un trabajo en la era espacial no es tan difícil.