Manejar dos cuentas con audiencias y formatos diferentes parece imposible, pero Sebastián lo hace todos los días. Detrás hay un sistema claro: ideación, herramientas simples y un mindset que entiende la creación de contenido como una serie de experimentos.
Lo interesante es que cada cuenta nació de un lugar distinto y tiene un objetivo distinto, pero comparte la misma disciplina operativa.
¿Cómo se construyen dos cuentas con ángulos opuestos?
La primera, Soy Papá de Eli, nació hace tres años y medio a raíz de la depresión postparto que vivieron él y su esposa. Ahí cuenta de manera cruda lo que implica criar hoy, mezclado con humor sobre la paternidad en una era de internet e inteligencia artificial. El formato es skits: escenas actuadas donde la creatividad está en el cómo, en el ángulo, en la actuación para que el chiste funcione.
La segunda, Cine en la sala, nace porque trabaja desde casa y su hija hace homeschool. Quería un espacio distinto, ligado a uno de sus hobbies: películas y series. El formato es fake podcast, dos sillas con micrófonos. Aquí la creatividad está en el qué se dice, porque no hay dinamismo visual que sostenga la atención.
¿Qué es un fake podcast? Es un formato grabado que simula una conversación de podcast, con dos sillas y micrófonos, pero pensado para piezas cortas en redes sociales.
¿Cuál es el objetivo de negocio detrás de cada cuenta?
Soy Papá busca generar una audiencia con confianza muy fuerte hacia él, su esposa y su hija, para luego activar patrocinios de marcas y, eventualmente, ofrecer productos que resuelvan los retos que él mismo vive como papá. Cine en la sala, en cambio, no busca vender producto: busca la mayor audiencia posible para tener voz dentro del nicho del cine, desde un lugar no experto, conversacional, como hablarías con tus amigos.
La monetización se mueve por dos vías: patrocinios y los programas de monetización de TikTok y YouTube. Para Soy Papá usa Instagram y TikTok; YouTube no le ha funcionado con contenido corto. Para Cine en la sala usa los tres, y YouTube sí encaja por el formato.
¿Qué herramientas necesitas realmente para producir a escala?
El stack es más simple de lo que parece. Para ideación, TikTok y ChatGPT. Para organización, Notion, con vistas tipo calendario y kanban compartidas con su esposa, su cuñada y su socia. Para edición, dos apps en celular:
- InShot, sobre todo por una herramienta de IA que aplica blur automático y sigue la cara de su hija sin tener que tapar cuadro por cuadro.
- Captions, para los captions y para edición automática con b-roll, zoom y texto generado por IA.
La idea es no sobreoptimizar. Un creador no necesita volverse editor experto: necesita algo accionable que pueda mostrar.
¿Cómo hacer que una buena idea no muera en un solo post?
Sebastián recicla ideas en dos vías. La primera: la misma idea, otro formato. Cuenta el caso de un video sobre Fiona en Cine en la sala que llegó a 30 millones de vistas. Lo convirtió en carrusel: tres slides con música misteriosa, el hook en las imágenes y las pruebas en el caption. Las personas se quedan más tiempo leyendo, comentan más, y ese repurpose va por casi 10 millones de vistas adicionales.
¿Qué es repurpose de contenido? Es tomar una pieza que ya funcionó y adaptarla a otro formato (carrusel, podcast, foto) para extender su vida útil y captar audiencias que no la consumieron la primera vez.
¿Publicar mucho o publicar poco al empezar?
Hay una corriente que dice que publicar poco es la nueva onda. Sebastián opina lo contrario: a más volumen, más métricas, más información para saber qué funciona. La plataforma además te da más push cuando estás activo. Pero hay una condición clave: la cadencia tiene que encajar con tu rutina, porque si no te quemas.
La secuencia recomendada es:
- Arrancar con la mayor fuerza posible para generar datos rápido.
- Leer las métricas y hacer scale back a un ritmo sostenible.
- Tener un colchón de una semana de contenido editado y agendado, por si algo pasa.
Una frase que le gusta resume bien el camino: get going, get good, get smart. Primero el hábito, luego la mejora, luego la sofisticación.
¿Cómo deberían las marcas trabajar con creadores?
El flujo típico es marca, agencia, creador. La agencia hace el scouting, pide cotizaciones y le aplica un markup a la marca. Ir directo al creador da mejor feedback y menor costo, pero las empresas grandes suelen necesitar al intermediario.
El error más común: las marcas quieren un video viral pero no se atreven a salirse de su voz comercial. Llenan el script de cambios y matan la idea. Si contrataste a un creador, el punto es que hable su propio lenguaje, no que sea una valla para tu comercial de televisión.
¿Qué hacer cuando un video no funciona?
No identificarte con él. Verlo como un experimento. Sebastián lo compara con un maquinista revisando una máquina: la falla puede estar en la idea, el script, la edición, el lente empañado o, lo más común, el hook. Si vas a optimizar algo, empieza por los primeros dos o tres segundos, ahí es donde se gana o se pierde la batalla.
Y sobre la mejor hora para publicar: depende del nicho, del país, de tu audiencia. Para Soy Papá funcionan las 7 a.m., la hora del almuerzo y entre 7 y 8 p.m., cuando los papás ya cerraron jornada. Pero un video bueno funciona casi a cualquier hora; un video malo no se salva con horario.
¿Tú con cuál cuenta vas a empezar a experimentar primero?