Antes de salir a tocar puertas con inversionistas, hay un trabajo previo que muchos emprendedores pasan por alto y que puede marcar la diferencia entre conseguir capital o perder oportunidades valiosas. Preparar tu imagen profesional y conocer a fondo tus propias fortalezas como fundador y como startup son los dos primeros pasos fundamentales en el proceso de fundraising.
¿Por qué tu perfil de LinkedIn puede costarte una inversión?
El perfil de LinkedIn es tu carta de presentación digital ante cualquier inversionista [01:00]. La recomendación es clara: hazlo en inglés, ya que la mayoría de los inversionistas operan en ese idioma. Pero no se trata solo del idioma, sino de proyectar profesionalismo y confianza.
Para lograrlo, considera estos elementos básicos:
- Usa una buena foto que te represente, no necesariamente formal; puede ser una t-shirt o una bata si eres médico.
- Agrega una imagen de fondo (background) que represente tu startup o tu identidad profesional.
- Asegúrate de que toda la información esté completa y en inglés.
Un buen perfil de LinkedIn no te va a dar el capital que buscas por sí solo [02:00]. Sin embargo, un mal perfil sí puede generar desconfianza en el inversionista y hacer que descarte tu propuesta antes de escucharla. Más adelante, LinkedIn será una herramienta clave para contactar a muchos de estos inversionistas, así que llegar bien presentado es indispensable.
¿Qué características debes identificar en ti y en tu equipo?
El segundo paso consiste en elaborar una lista detallada de características tanto de los emprendedores como de la startup [02:42]. Este ejercicio es estratégico porque te permitirá identificar con qué inversionistas puedes hacer match y con cuáles no.
¿Qué evaluar sobre los fundadores?
Piensa en estos aspectos sobre ti y tu equipo:
- Composición del equipo: ¿son hombres, mujeres o un equipo mixto?
- Experiencia relevante: ¿tienen trayectoria en la industria, en otras startups o en empresas de alto crecimiento?
- Emprendimiento previo: ¿han fundado algo antes?
- Nacionalidad y origen: ¿de dónde son y en qué mercado operan?
- Conexión personal con el problema: ¿están atacando un problema que han vivido en carne propia?
Un ejemplo poderoso es cuando el fundador resuelve un problema personal [03:52]. En el caso de Bitau, su creador tiene diabetes tipo uno y conoce de primera mano lo difícil que es comprar medicinas cada mes. Eso conecta emocionalmente con los inversionistas y genera credibilidad.
Otro punto crítico es contar con un CTO (Chief Technology Officer) [04:25]. La tecnología es el core de la mayoría de las startups, y tener o no a alguien liderando ese frente es una característica que los inversionistas evalúan con atención.
¿Qué características importan de tu startup?
Del lado de la empresa, define con claridad:
- Sector o industria: salud, fintech, e-commerce, entre otros.
- Etapa actual: ¿estás en etapa semilla, pre-product market fit, serie A?
- Geografía: ¿dónde operas y hacia dónde quieres expandirte?
- Modelo de negocio: ¿eres un e-commerce, un SaaS, un marketplace?
Por ejemplo, Bitau opera en el sector salud, está en etapa semilla, es un e-commerce mexicano con ambición de llegar a toda Latinoamérica [04:38].
¿Por qué el match con el inversionista depende de estas características?
No todos los inversionistas invierten en todo. Algunos tienen tesis de inversión muy específicas [05:05]. Si un fondo solo invierte en equipos con mujeres cofundadoras y tú llegas con un equipo de dos hombres, la respuesta será un "no" automático, sin importar qué tan buena sea tu propuesta.
Por eso, conocer tus características antes de buscar capital te ahorra tiempo, energía y rechazos innecesarios. El objetivo es acercarte únicamente a inversionistas donde exista un fit real entre lo que ellos buscan y lo que tú ofreces.
Ahora comparte al menos cinco características de tu startup y cinco de tu equipo fundador. Esa lista será tu brújula para encontrar a los inversionistas correctos.