Qué es inclusión y diversidad social

Resumen

La inclusión y la diversidad son dos conceptos que sostienen una sociedad más justa y rica en matices. Entender qué significan, en qué se diferencian y qué grupos abarcan te permite mirar el mundo con otros ojos y comunicar con respeto.

¿Qué es la inclusión social y por qué importa?

La inclusión social es el principio que promueve valores compartidos orientados al bien común y a la cohesión social. Su objetivo es que todas las personas tengan las mismas oportunidades y recursos para participar plenamente en la vida política, económica, social, educativa, laboral y cultural.

En palabras simples, la inclusión nos recuerda que todos tenemos los mismos derechos, las mismas obligaciones y somos igual de válidos dentro de la sociedad.

¿Qué es la inclusión social en pocas palabras? Es el principio que asegura que todas las personas accedan a las mismas oportunidades y vivan en condiciones de igualdad, sin importar sus diferencias.

¿Qué es la diversidad y en qué se diferencia de la inclusión?

La diversidad es la variedad, la diferencia, la abundancia de cosas distintas. Piensa en un frutero con plátanos, peras, mangos y papayas: todo sigue siendo fruta, pero cada pieza es única.

Si la inclusión nos dice que formamos parte del mismo universo y la misma sociedad, la diversidad nos recuerda que somos todos distintos. Sobre ese cruce trabajamos cuando hablamos de inclusión y diversidad [01:30].

¿Cuáles son los tipos de diversidad y grupos sociales?

Existen distintos grupos sociales que conviene reconocer para comunicar con perspectiva inclusiva: la diversidad afectivo sexual, las personas con discapacidad, la diversidad racial y étnica y la diversidad física o corporal.

¿Qué es la diversidad afectivo sexual y el colectivo LGTBIQ+?

La diversidad afectivo sexual agrupa a personas cuya identidad de género, amorosa y sexual es diferente a la establecida por la norma. Esa norma habla de personas heterocis, es decir, heterosexuales y cisgénero: aquellas cuya identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer y que sienten atracción por el género opuesto [03:20].

Antes de seguir, conviene separar dos términos. El sexo se asigna al nacer según los atributos biológicos o genitales. El género conlleva creencias, comportamientos y características de identidad asociadas socialmente a ese sexo. No son lo mismo, aunque suelen mezclarse.

Dentro del colectivo LGTBIQ+ encontramos:

  • L de lesbiana: mujeres que sienten atracción amorosa y sexual por otras mujeres.
  • G de gay: hombres con atracción amorosa y sexual por otros hombres.
  • T de trans: personas cuyo género no se relaciona con el asignado al nacer.
  • B de bisexual: personas que sienten atracción hacia personas distintas, independientemente de su género.
  • I de intersexual: personas cuya anatomía recoge características asignadas a ambos géneros.
  • Q de queer: personas que se salen de la norma heterosexual y cisgénero.
  • El +: muchas más identidades que no caben en una sola sigla, pero que forman parte del grupo [05:40].

¿Qué diferencia hay entre discapacidad física y discapacidad orgánica?

Las personas con discapacidad forman otro grupo clave, y aquí conviene distinguir dos categorías. La discapacidad física es la disminución o ausencia de funciones motoras o físicas. Impacta cómo una persona se desenvuelve en una sociedad llena de barreras: alguien usuario de silla de ruedas no puede acceder a un edificio con escaleras y necesita rampa o ascensor.

La discapacidad orgánica, en cambio, se da por la pérdida de funcionalidades de algunos sistemas corporales. No se ve a simple vista. Son discapacidades ligadas a órganos internos o procesos fisiológicos, de forma congénita o adquirida, como una enfermedad que afecte al hígado y genere dolor o limitaciones diarias [07:50].

¿Toda discapacidad se ve a simple vista? No. Existen discapacidades orgánicas que afectan órganos internos o procesos fisiológicos y no son visibles, pero condicionan el día a día de la persona.

¿Qué es la diversidad racial, étnica, física y corporal?

La diversidad racial se basa en características biológicas, físicas y genéticas que distinguen a primera vista a unos grupos de otros. La diversidad étnica se construye desde la historia, la crianza, las creencias religiosas y la cultura. Puede ir ligada a la racial o no, porque depende del lugar donde te crías y creces.

La diversidad física o corporal es quizá la más evidente al salir a la calle. La gente es distinta en altura, envergadura y en todas las características físicas. Y dentro de esa categoría también entra cómo elegimos representarnos: el pelo de colores, los pendientes, los tatuajes o la ropa son formas de mostrarnos y relacionarnos con el mundo [10:15].

¿Cómo aplicar esta mirada al crear contenido inclusivo?

Reconocer estos grupos te entrena la mirada para comunicar mejor. Somos todos distintos, pero todos igual de válidos, y esa premisa cambia la forma en que escribes, diseñas y conversas. Si te cierras a los matices, solo vas a percibir grises, y el mundo está lleno de colores.

¿Qué grupo de diversidad sientes que necesitas conocer mejor para tu trabajo o tu día a día? Cuéntalo en los comentarios y sigamos aprendiendo juntos.