Contenido del curso
Habilidades de pensamiento
Habilidades de comunicación
Estrategias de uso de la IA
Ética y privacidad en el uso de IA
Descomposición de problemas
Resumen
¿Alguna vez le has pedido ayuda a una IA y te devuelve una lista de consejos que servirían para cualquiera? El problema no es la herramienta, eres tú entrando sin claridad. Aprender a descomponer un problema antes de usar IA es lo que separa una respuesta de folleto de un plan que puedes ejecutar el lunes.
¿Por qué la IA te da respuestas genéricas cuando le preguntas mal?
Cuando escribes tu problema tal como lo tienes en la cabeza, enredado y a medio formar, la IA responde con lo único que puede: generalidades. Le entra basura ordenada, le sale basura ordenada.
Imagina que tus ventas cayeron 20% en seis meses y escribes: "Las ventas cayeron 20%, ¿qué hago?". La respuesta va a ser mejorar marketing, fidelizar clientes, revisar precios, capacitar al equipo. Todo cierto, todo inútil, porque es la misma receta que recibiría una panadería, una agencia de viajes o una fábrica de tornillos.
¿Por qué la IA me da respuestas tan generales? Porque tu prompt es general. La IA responde al nivel de detalle con el que le hablas: si describes un problema abstracto, obtienes soluciones abstractas.
¿Cómo se descompone un problema en cuatro movimientos?
Antes de tocar la IA, tómate cinco minutos a solas con el problema. Hay cuatro movimientos que te ayudan a pasar del caos mental a un diagnóstico claro: listar, agrupar, conectar y priorizar.
Listar y agrupar: vaciar la cabeza sin filtrar
El primer movimiento es listar: suelta sobre la mesa todo lo que podría estar causando el problema sin juzgar si es importante. Un competidor nuevo, subiste precios en enero, se fueron dos vendedores buenos, perdiste un cliente grande, una campaña que no funcionó. Todo va a la lista. Es a propósito desordenado, todavía no estás resolviendo nada.
Después miras esa pila y ves que las cosas se agrupan solas. En el ejemplo de las ventas aparecen tres montones:
- Lo externo: el competidor nuevo, algo que no controlas.
- Lo del equipo: los vendedores que se fueron.
- Lo de la estrategia: precios y campaña, decisiones tuyas.
De repente el desastre empieza a tener forma.
Conectar y priorizar: el paso que casi todos se saltan
Aquí viene lo que cambia el juego. Empiezas a ver hilos entre los montones. ¿Los dos vendedores que se fueron no eran justo los que atendían al cliente grande que perdiste? Ahí está. No son dos problemas, es uno solo tirando del otro. Eso es conectar, y es el paso que casi todo el mundo se salta.
Lo último es priorizar. Si solo pudieras atacar una cosa esta semana, ¿qué sería? La rotación del equipo, porque de ahí se desprende media lista.
No te aprendas los cuatro movimientos como pasos sagrados en orden fijo. A veces usas los cuatro, a veces solo dos. Son herramientas que sacas según lo que el problema te pida.
¿Cómo se ve un buen prompt después de descomponer?
Con el diagnóstico hecho, vuelves a la IA, pero ya no le escribes "¿qué hago?". Le escribes algo así:
"Soy gerente comercial de una empresa de servicios con 80 empleados. Se nos fue parte del equipo de ventas y eso nos costó uno de nuestros clientes más grandes, que pesaba el 15% de los ingresos. Necesito un plan para retener al talento comercial en los próximos 90 días con presupuesto ajustado."
Es la misma IA, el mismo día, la misma herramienta. Lo único que cambió fuiste tú y los cinco minutos que pasaste pensando antes de escribir. Esa es toda la diferencia entre una respuesta de folleto y una que puedes usar.
¿Qué hace bueno a un prompt? Contexto específico, datos concretos como porcentajes o plazos, y una petición acotada. No pidas "un plan", pide "un plan de retención a 90 días con presupuesto ajustado".
¿Cómo sé si mi descomposición está bien hecha?
Desordenar no es descomponer. Hay tres señales de que hiciste el trabajo:
- Distintas: las partes son de verdad diferentes. Si dos montones dicen lo mismo con otras palabras, no separaste nada, te repetiste.
- Completas: entre todas cubren el problema entero. Si las sumas y falta algo importante, se te quedó una pieza afuera.
- Conectadas: las relaciones se ven. Si tienes una lista linda de factores pero no sabes cuál mueve a cuál, todavía no terminaste. Te quedaste en agrupar y te saltaste conectar.
Si tu descomposición cumple las tres, estás listo para llevársela a la IA.
¿Cómo aplico esto a un problema real de mi trabajo?
Piensa en algo que te tenga atascado, no un problema de manual, uno real de los que te dan vueltas en la cabeza. Da igual si vendes, enseñas, programas o llevas tú solo tu negocio. Todos tenemos uno de esos.
Haz los cuatro movimientos: lista sin filtrar, agrupa, busca los hilos entre grupos y prioriza lo que mueve el resto. En los recursos tienes una plantilla que te guía por cada paso. Llénala y deja tu resultado en los comentarios.
No busques que quede perfecto. Busca terminar viendo el problema distinto a como lo veías cuando empezaste. Eso ya es ganancia.
Cuando termines vas a tener tu problema ordenado, con sus partes claras y sus conexiones a la vista. Y justo ahí quiero que tengas cuidado, porque ese problema que descompusiste tan bien puede que no sea el problema real. Lo que de verdad está rompiendo las cosas suele estar más abajo, callado, y no aparece en ninguna lista hasta que aprendes a buscarlo. ¿Te animas a compartir tu descomposición en los comentarios?