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Qué es cloud computing y cómo se cobra

Resumen

La nube, o cloud computing, es la entrega bajo demanda de infraestructura tecnológica a través de Internet, con un modelo de cobro flexible que solo te factura por lo que realmente consumes. Si vienes del mundo on-premise, vas a notar la diferencia rápido: aquí no compras hardware, lo solicitas en minutos.

Entender este concepto es clave para cualquier persona que esté pensando en montar una aplicación, como Platzi Wallet, sin cargar con los costos ocultos de un servidor físico.

Qué significa cloud computing y qué te entrega un cloud provider

La definición formal de cloud computing habla de la entrega por demanda de infraestructura a través de Internet. Esa frase, por demanda, es la que cambia todo. No estás comprando un servidor, estás solicitándolo cuando lo necesitas y devolviéndolo cuando ya no.

¿Y qué entra dentro de esa infraestructura? Básicamente todo lo que antes tenías que montar en un data center propio:

  • Servidores con la capacidad de RAM, procesadores y disco que pidas.
  • Almacenamiento por bloques, por archivos o por objetos.
  • Bases de datos relacionales, en memoria o llave valor.
  • Aplicaciones tipo SaaS o PaaS, incluyendo servicios listos como reconocimiento facial.
  • Servicios de contenedores y funciones.

El flujo es simple: tú entras al cloud provider de tu preferencia, creas una cuenta y le pides lo que necesitas. En tres minutos o menos tienes un servidor corriendo [1:30].

¿Es lo mismo cloud computing que nube? Sí, son sinónimos. Cloud computing es el término en inglés y nube es la traducción al español. Cuando alguien menciona uno u otro, está hablando del mismo concepto.

Cómo funciona el modelo de pago por uso en la nube

Aquí está la parte que realmente hace atractiva a la nube: el modelo pay as you go, también conocido como pago por uso o pago por demanda [2:45]. En lugar de comprar un servidor y amortizarlo durante años, le pagas al cloud provider exactamente por el tiempo que tu recurso estuvo activo.

La mayoría de proveedores cobran por segundos después del primer minuto de uso. Eso significa que si prendes un servidor durante 83 minutos y 30 segundos, eso es justo lo que vas a pagar.

Cómo se calcula el costo de un servidor en la nube

Veamos un ejemplo concreto con Platzi Wallet. Imagina que necesitas un servidor de pruebas que cuesta 0.126 dólares la hora y solo lo usaste 34 minutos:

  1. Divides el costo por hora entre 60 minutos: 0.126 / 60 = 0.0021 dólares por minuto.
  2. Multiplicas ese valor por los minutos de uso: 0.0021 x 34.
  3. El total son aproximadamente 0.07 dólares por toda esa sesión de pruebas [5:20].

Esa lógica aplica a todo lo que consumes en la nube: funciones, contenedores, storage, bases de datos y servidores. Es un modelo de costos brutalmente flexible.

¿Qué es el modelo pay as you go? Es un esquema donde pagas solo por el tiempo y los recursos que realmente usaste, calculado por minutos o segundos, sin compromisos a largo plazo ni inversión inicial en hardware.

Por qué la nube le gana al on premise en costos y velocidad

Cuando montas Platzi Wallet en on-premise, cuantificar el costo real es un dolor de cabeza. Tienes que sumar energía, aire acondicionado, sistema contra incendios, Internet, hardware, depreciación del hardware y licenciamiento de bases de datos. Y antes de operar, ya gastaste 5,000 dólares o más en compra inicial [6:10].

En la nube te olvidas de todo eso. Te registras, metes tu tarjeta de crédito, creas el servidor y empiezas a operar. La diferencia se nota en tres frentes:

  • Tiempo: tienes infraestructura lista en uno o dos minutos.
  • Costos: pagas solo por lo que usas, sin invertir en activos.
  • Flexibilidad: si ya no necesitas un recurso, lo borras y deja de cobrarte.

Este es el punto donde la nube empieza a ganar de forma clara para casos como Platzi Wallet, donde necesitas escalar rápido sin amarrarte a una inversión gigante.

Qué tipos de recursos puedes pedirle a la nube por demanda

Piensa en la conexión entre tus usuarios y la nube como un menú abierto. Para Platzi Wallet podrías pedir, por ejemplo, una base de datos en memoria, una relacional y una llave valor al mismo tiempo. Las creas, las usas mientras las necesites y cuando no, las eliminas.

Lo mismo aplica si quieres un servidor con 128 gigas en RAM, 64 procesadores y 5 terabytes de disco. En cinco minutos lo tienes corriendo, algo impensable en un esquema tradicional.

Esa elasticidad es lo que convierte a la nube en una herramienta tan poderosa para proyectos modernos. Y es la base sobre la que se construyen los motivadores que verás cuando respondas la pregunta de por qué usar la nube en tu próximo proyecto.

¿Te animas a calcular cuánto te costaría montar tu propio proyecto en la nube usando este modelo? Cuéntame en los comentarios qué tipo de aplicación quieres desplegar.