Resumen

Dominar la fase de ideación dentro de design thinking marca la diferencia entre generar soluciones genéricas y propuestas realmente innovadoras. La técnica SCAMPER, creada por el psicólogo Bob Eberle a partir de los métodos de lluvia de ideas de Osborn, ofrece un camino estructurado mediante verbos y preguntas que detonan la creatividad de cualquier equipo, sin importar su perfil profesional.

¿Qué es el doble diamante y por qué importan la divergencia y la convergencia?

Antes de aplicar cualquier técnica de ideación, es fundamental entender la estructura del proceso de design thinking. El modelo del doble diamante, originario de Reino Unido, divide el proceso en dos grandes momentos: discovery (descubrir) y delivery (entrega). Dentro de cada momento ocurren dos movimientos clave [3:55]:

  • Divergencia: se busca abundancia de posibilidades, ya sean retos, ideas de solución, prototipos o métodos de evaluación.
  • Convergencia: se aplican criterios, juicio y descarte para quedarse con la ruta más valiosa.

La confusión entre ambos movimientos es uno de los errores más frecuentes. Cuando un equipo intenta converger en un momento que requiere divergencia, limita las posibilidades creativas. La clave está en recordar que divergencia equivale a abundancia y convergencia a refinamiento con criterios claros [5:20].

El proceso no es lineal. Se puede regresar de la fase de definición a empatizar, o saltar directamente al prototipado. Todo depende del contexto y del escenario específico de cada proyecto.

¿Cómo funciona SCAMPER y qué significan sus siete verbos?

SCAMPER es un acrónimo que agrupa siete verbos, cada uno acompañado de preguntas detonadoras que permiten explorar ideas desde ángulos distintos [7:30]:

  • Sustituir: ¿qué elemento complejo de un proceso podemos reemplazar por algo más simple?
  • Combinar: ¿qué factores internos o externos podemos fusionar? Incluso experiencias de productos opuestos pueden aportar valor.
  • Adaptar: ¿qué de lo que ya existe podemos reutilizar para ahorrar costos y generar mayor alcance?
  • Modificar: ¿qué atributo podemos cambiar para disminuir la necesidad de un recurso de infraestructura o tecnología?
  • Poner otros usos: ¿cómo potencializar comercialmente un objeto o servicio para ganar una mayor audiencia?
  • Eliminar: ¿qué podemos quitar porque representa un gasto innecesario o no se está usando?
  • Reorganizar: ¿qué elementos de un proceso podemos reordenar para mejorar su funcionamiento?

No es obligatorio usar los siete verbos en cada sesión. Empezar con uno o dos es suficiente. Usar todos de forma forzada es uno de los errores más comunes al aplicar SCAMPER [18:05].

¿Por qué SCAMPER sirve tanto para divergencia como para convergencia?

Lo que hace a esta técnica especialmente poderosa es su doble función [14:50]. En la divergencia, los verbos y preguntas generan abundancia de ideas. En la convergencia, las mismas preguntas se refinan para generar juicio. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿qué podemos reorganizar?", se formula: "¿qué componente de la estructura del menú principal debemos reorganizar para reducir las quejas de los usuarios?".

¿Qué errores evitar al facilitar sesiones con SCAMPER?

Tres situaciones hacen que SCAMPER pierda efectividad [18:30]:

  • Lanzar preguntas poco claras que confundan a los participantes y desvirtúen las ideas resultantes.
  • No dar claridad sobre los resultados esperados de la sesión, lo que impide que las personas transiten del pensamiento abstracto al concreto.
  • Saturar con todos los verbos cuando la sesión no lo requiere.

¿Cómo se complementa SCAMPER con inteligencia artificial y otras herramientas?

SCAMPER puede ayudar a diseñar mejores preguntas para herramientas de inteligencia artificial [21:15]. Si no formulamos preguntas específicas, la IA devuelve respuestas genéricas y sin sentido para el proyecto. Los verbos de SCAMPER funcionan como guía para estructurar prompts más precisos.

Para la convergencia, se puede complementar con técnicas como dot voting (votación con stickers), donde cada participante asigna valor a las ideas generadas durante la divergencia [30:50]. Esto permite pasar de la abundancia al descarte con criterios compartidos.

El mindset o pensamiento de diseño es tan importante como las herramientas. Sin una cultura que valore la creatividad estructurada, conocer cien técnicas no genera impacto real. ¿Ya aplicaste SCAMPER en algún proyecto? Comparte tu experiencia y los resultados que obtuviste.