Uso Responsable del Lenguaje Visual en Medios de Comunicación

Clase 20 de 26Curso de Periodismo y Redes Sociales para la Inclusión y la Construcción de Paz

Contenido del curso

Medios en contextos de conflicto

Inclusión

Resumen

Cada imagen que publicamos establece un diálogo silencioso con quienes la observan. El lenguaje audiovisual no solo comunica, sino que moviliza a la población, despierta emociones y puede transformar la percepción de realidades complejas. Sin embargo, cuando esa movilización no produce los efectos esperados, el problema casi siempre está en la forma en que construimos nuestros contenidos. Comprender los aciertos y los riesgos del uso de imágenes es fundamental para comunicar con responsabilidad.

¿Por qué la imagen moviliza y cuándo deja de funcionar?

Cuando se dice que "a la gente ya no le interesa nada" o que "la gente no responde", en realidad lo que sucede es que las personas no responden a aquello en lo que no se sienten reconocidas [01:00]. La audiencia exige ver reflejada su realidad. Si la imagen no da cuenta de esa realidad, simplemente no conecta.

El poder de la movilización radica en la sensibilidad humana. Las personas, como sujetos de derechos, siempre van a exigir su dignidad; puede que no de manera inmediata, pero inevitablemente ocurrirá [01:30]. Por eso, el cuidado con la imagen implica una conversación con el otro que no siempre es explícita, pero siempre está presente.

¿Qué sucede cuando se trivializa la muerte en los medios?

Un ejemplo claro es la difusión de fotografías del asesinato de Pablo Escobar [02:07]. Para la fuerza pública fue un éxito operativo, pero la imagen publicada sin contexto suficiente llevó a que muchas personas trivializaran la muerte y la entendieran como un logro en sí misma. El verdadero logro era el fin de una etapa de violencia que afectó a varios países, no solo a Colombia. Sin el contexto adecuado, este tipo de imágenes mueve en una dirección opuesta a la esperada [03:07].

¿Por qué se instrumentaliza la imagen de las víctimas?

Otro error frecuente es la instrumentalización de las pruebas de supervivencia de soldados y policías secuestrados [03:21]. Sus familias, muchas veces campesinas, muestran sus fotos con esperanza. Pero surge una pregunta incómoda: ¿las emociones de familias de otras víctimas, que no pertenecen a la fuerza pública, son acaso diferentes? La fuerza pública es cercana a las vivencias de gran parte de la población, especialmente de aquella que ha sido históricamente discriminada [04:18].

  • No se trata de que estas imágenes estén mal en sí mismas.
  • El problema es usarlas en contextos de polarización para provocar reacciones emocionales.
  • Si vas a hablar de unas víctimas, habla también de las otras; eso transmite amplitud y pensamiento genuino [05:02].

¿Cómo evitar el drama sin omitir la realidad?

La imagen del campesino con su territorio arrasado por la guerra es una realidad documentada. El periodista Jesús Abad Colorado [05:30] ha dedicado su trayectoria a narrar el dolor y la imagen del conflicto armado con un profundo contexto investigativo. Una de sus fotografías sobre la masacre de El Aro, ejecutada por paramilitares, muestra el dolor de una persona adulta que conmueve profundamente. Pero sin el contexto que Colorado construye en sus estudios fotográficos, esa imagen puede mover únicamente a la rabia y la ira [06:05], orientando la agresividad hacia cualquiera que use palabras o enuncie ideas remotamente asociadas a los perpetradores.

El mismo riesgo aparece con las comunidades étnicas. Su dolor conmueve, pero al carecer de contexto se normaliza su vulneración histórica: como siempre han vivido así, parece que no pasa nada si siguen en esas condiciones [07:01]. El ritual de despedida de las viudas de Bojayá, por ejemplo, tiene un contexto profundo que raramente se incluye en las publicaciones.

  • Contextualiza siempre la imagen.
  • Humaniza el discurso incluyendo las condiciones estructurales que generaron los hechos.
  • No uses comunidades étnicas para motivar rabia o dolor sin explicación [07:35].

¿Qué es la matriz simbólico-dramática y por qué importa?

La autora Luz Ángela Núñez [08:02] propone el concepto de matriz simbólico-dramática: la tendencia a recurrir a símbolos conocidos y cargarlos con un peso de drama. Desde las categorías binarias —buenos y malos, ricos y pobres, personas avaras frente a víctimas absolutas— se encierra la imagen en un esquema simplificado que solo busca impacto emocional.

Lo que Núñez concluye es revelador: la pobreza de estos conceptos produce imágenes aparentemente ricas, pero el lenguaje simbólico-dramático carece de densidad teórica [08:40]. En algún momento, las imágenes dejan de producir el efecto esperado y conducen a un estado de inercia donde no hay respuesta positiva ni negativa, solo dolor y rabia que generan nuevas condiciones de violencia. Las personas más excluidas terminan siendo víctimas otra vez.

  • No dramatices ni exageres la imagen.
  • No la omitas tampoco; dale el contexto adecuado.
  • Incluye la voz de quienes protagonizan la imagen.
  • Incluso en doscientos caracteres puedes enunciar diferentes voces y orientar hacia la comprensión estructural [09:30].

El reto está en humanizar el discurso, superar las categorías binarias e incluir perspectivas diversas en cada contenido que producimos. ¿Qué imagen has visto recientemente que crees que necesitaba más contexto? Comparte tu reflexión.