Construir un producto exitoso no depende de seguir un solo framework al pie de la letra, sino de combinar las mejores prácticas de distintas metodologías para que tu equipo trabaje de forma eficiente. La clave está en adaptar rituales y tareas al contexto real de tu proyecto, tomando lo más valioso de cada enfoque y enfocándote siempre en el objetivo final.
¿Qué es el doble diamante en human centered design?
El doble diamante es una propuesta del human centered design (diseño centrado en el humano) que divide el desarrollo de producto en dos grandes fases [01:00]. El primer diamante representa la etapa de empatía y definición: aquí recopilas la mayor cantidad de información posible sobre tu usuario y llegas a un punto de convergencia donde defines con claridad el problema que quieres resolver. Esta primera parte coincide directamente con lo que se trabaja en un one pager.
El segundo diamante comienza una vez que el problema está definido. Ahora sí pasas a prototipar y validar soluciones. Hasta este momento no se ha hablado de interfaces, píxeles ni código. Recién cuando el problema está claro, te sientas con el product designer a pensar en la solución.
¿Cómo se construye un prototipo paso a paso?
El proceso de prototipado arranca con ideas rápidas y de bajo costo [02:18]:
- Lluvia de ideas y dibujos en servilletas que toman apenas un minuto.
- Metodologías como design sprint, donde generas varios bocetos en lapsos cortos.
- Seleccionas las mejores ideas y las desarrollas hasta obtener un wireframe de baja o alta definición.
La diferencia entre un wireframe de baja y alta definición radica en qué tan cercano es al producto final. Una vez listo, usas herramientas de prototipado como Adobe XD o InVision para simular la interacción que tendría el usuario con el producto como si ya estuviera programado [02:52].
¿Por qué las pruebas de usabilidad son fundamentales antes de programar?
El tiempo de programación es el recurso más caro en el desarrollo de tu producto [03:10]. Por eso necesitas llegar al momento de creación con tu idea lo más validada posible. El prototipo te permite realizar pruebas de usabilidad: pones tareas concretas al usuario y observas cómo se enfrenta a la interfaz.
Lo esencial de estas pruebas es que:
- El usuario debe hablar en voz alta sobre su proceso mental mientras resuelve los retos.
- Los retos no deben contener pistas; el usuario debe resolverlos solo con lo que ve en pantalla.
- Esto replica la vida real, donde nadie estará al lado del usuario para guiarlo.
Las pruebas de usabilidad son la validación de una solución, a diferencia de las entrevistas de usuario, donde solamente estás aprendiendo del usuario [04:20]. Se recomienda realizar entre cinco y diez pruebas, una muestra que da indicios claros, aunque nada sustituye lanzar el producto al cliente final.
¿Cuándo dejar de iterar y lanzar tu producto?
Uno de los errores más comunes en equipos de producto es buscar la versión perfecta antes de salir al mercado [05:02]. En una empresa en modo startup buscando product market fit, o en una scale up, el tiempo es oro. La recomendación es construir algo lo suficientemente bueno que funcione y que te haga sentir lo suficientemente incómodo para sacarlo al aire.
Después del prototipo viene la etapa de creación y lanzamiento. Existen dos caminos principales para lanzar:
- Lanzamiento directo al público, cuando es una característica o producto completamente nuevo.
- Test A/B, donde lanzas a una población más grande que la entrevistada pero más pequeña que tu base total de usuarios, para mitigar riesgos y aprender si el cambio beneficia o perjudica al negocio [06:08].
La analogía es clara: no se trata de lanzar muchas flechas al aire esperando que alguna caiga en el blanco. Se trata de apuntar cada vez con mayor precisión, primero al área de tiro, luego a los primeros círculos, y eventualmente al centro.
¿Por qué el ciclo iterativo funciona a cualquier escala?
Una vez que lanzas, el doble diamante se reinicia: entiendes otra vez al usuario, defines nuevos problemas, vuelves a prototipar, desarrollar y lanzar [07:10]. Este ciclo de desarrollo es la base de todas las metodologías ágiles, que a su vez se inspiran en el sistema de producción que Toyota inventó en la década de 1960 para iterar en la fabricación de automóviles.
Compañías como SpaceX aplican este mismo principio a escala masiva: generan un cohete cada mes para probar, iterar y aprender [07:40]. Cada cohete es un prototipo que los acerca al objetivo final. Si esta metodología funciona para construir cohetes, sin duda puede aplicarse a tu producto.
Ahora es tu turno: piensa en una idea que quieras desarrollar, dibújala en una servilleta en cinco minutos y compártela en los comentarios. Puede ser algo nuevo o algo que hayas identificado en ejercicios de reflexión anteriores.