Conocer tus valores es mucho más que un ejercicio filosófico: es una herramienta práctica que impacta directamente en tu bienestar, tus decisiones y tu salud. Sócrates ya lo advertía al afirmar que una vida sin ser examinada no merece la pena ser vivida [0:18]. Esa actitud crítica ante lo que haces, piensas y sientes es el punto de partida para desarrollar tu máximo potencial.
¿Qué son los valores y por qué funcionan como brújula moral?
Los valores son principios, virtudes y cualidades que te caracterizan y que están presentes en todas tus decisiones y actos [1:03]. Funcionan como una especie de brújula moral que te ayuda a tomar decisiones alineadas con quien realmente eres.
Cuando alguien actúa en contra de un valor que es importante para ti, se genera una incongruencia interna que produce malestar [1:24]. Por ejemplo, si la honestidad es fundamental en tu vida y alguien te miente, sentirás que ese principio no está siendo respetado. Esta incomodidad no es casual: es una señal de que algo no está alineado con tu sistema de valores.
¿Cómo clasifican los valores los modelos de Barrett y Dolan?
Existen dos modelos ampliamente reconocidos para trabajar los valores de forma estructurada.
¿Qué propone el modelo de siete niveles de Richard Barrett?
Richard Barrett se inspiró en la pirámide de Maslow para diseñar su modelo de siete niveles de conciencia [2:08]. La idea central de Maslow es sencilla: si no cubres tus necesidades básicas —comer, descansar, tener salud— no podrás alcanzar la autorrealización, que incluye creatividad y liderazgo [2:30]. Barrett aplica esta lógica a los valores: dependiendo de dónde se ubiquen tus valores, estarás en un nivel de conciencia diferente, ya sea en modo supervivencia, en transformación o en servicio a los demás [3:20].
¿Qué aporta el modelo triaxial de Simon Dolan?
Simon Dolan comenzó a investigar los valores desde 1976, durante su doctorado en psicología del trabajo en la prestigiosa clínica Mayo [3:52]. Su hallazgo fue contundente: más del noventa por ciento de los infartos en personas menores de cincuenta años estaba vinculado a estrés laboral causado por una incongruencia en el sistema de valores [4:05].
A partir de sus investigaciones, Dolan clasificó los valores en tres categorías:
- Valores económico-pragmáticos: relacionados con la capacidad de concretar metas y ser realista. Ejemplos: organización, planificación [4:42].
- Valores emocionales: vinculados al desarrollo personal e interior. Ejemplos: bienestar, alegría [5:02].
- Valores ético-sociales: los que se enseñan en la escuela y te ayudan a distinguir qué está bien y qué está mal dentro de una cultura [5:16].
La recomendación clave del modelo triaxial es mantener un equilibrio entre las tres categorías [5:30]. Si solo tienes valores pragmáticos, estarás enfocado en la tarea pero te olvidarás de ti y de los demás. Si solo cultivas valores emocionales, estarás muy centrado en ti mismo sin avanzar en tus objetivos. La plenitud surge cuando hay un poco de cada tipo.
¿Cómo puedes identificar y evaluar tus cinco valores principales?
El ejercicio propuesto es directo y poderoso [6:12]:
- Elige cinco valores que sientas siempre presentes en tu vida, ya sea de una lista o añadiendo los tuyos propios.
- Define cada valor con tus propias palabras. Por ejemplo, autenticidad podría significar "ser fiel a mí misma" [6:36].
- Puntúa del uno al diez qué tanto estás viviendo ese valor actualmente [6:50].
Si la puntuación se acerca al uno, significa que hay una brecha entre lo que valoras y cómo estás viviendo. Por ejemplo, si valoras la autenticidad pero sientes que ocultas una parte de ti, esa nota será baja [7:08]. Identificar esas brechas es el primer paso para cerrar la incongruencia y reducir el malestar que genera.
Este proceso de autoconocimiento a través de los valores no es estático: tus valores pueden variar a lo largo de la vida [3:32]. Lo importante es revisarlos con regularidad y asegurarte de que tus acciones los reflejan. ¿Cuáles son tus cinco valores principales? Compártelos y abre la conversación.