Decidir qué construir primero es una de las responsabilidades más críticas de cualquier product manager. No existe un framework perfecto para priorizar, pero combinar diferentes herramientas te permitirá tomar decisiones más sólidas según el contexto. A continuación se explican tres modelos fundamentales —RICE, Kano y Value-Effort— junto con un bonus que te ayudará a definir el alcance de lo que ya priorizaste.
¿Cómo funciona el framework RICE para priorizar con objetividad?
RICE es una fórmula matemática que permite comparar iniciativas o features asignándoles un puntaje numérico [0:18]. Se compone de cuatro variables:
- Reach (alcance): cantidad de usuarios que se verán afectados por el feature que estás por desarrollar [0:27].
- Impacto: cuánto consideras que afectará al usuario, en una escala que va desde 0.25 (muy poco) hasta 3 (un cambio definitivo para el usuario) [0:36].
- Confidence (confianza): qué tan seguro estás de tu decisión y con qué datos la respaldas, ya sean análisis de mercado o datos internos [0:48].
- Esfuerzo: cuánto le costará al equipo —diseño, tecnología, producto— llevar la iniciativa a cabo [1:02].
El resultado de la fórmula te entrega un número concreto que permite comparar peras con manzanas entre distintas iniciativas y definir cuál va primero [1:12]. RICE es ideal cuando necesitas objetividad respaldada por datos.
¿Cuándo usar el modelo Kano para clasificar features?
El modelo Kano adopta un enfoque mucho más cualitativo [1:28]. Clasifica los features en tres categorías:
- Básico: son las cosas que tu solución tiene que tener. Si están presentes, nadie lo nota; si faltan, los usuarios te van a odiar. Un ejemplo clásico es el login en un software [1:42].
- Performance: son features donde más es mejor, con una relación 100 % lineal. Por ejemplo, mientras más rápida sea una transacción, mejor experiencia percibe el usuario [2:02].
- Delighter: aquellas funcionalidades que el cliente no espera, pero cuando las descubre, generan admiración. Son las que realmente te diferencian de la competencia y potencian tu producto [2:15].
Kano resulta especialmente útil cuando no tienes gran cantidad de datos y quieres mantener el foco en lo que el usuario o cliente espera [2:30].
¿Cómo se aplica Kano en un caso real de pagos?
Un ejemplo práctico ayuda a entender la diferencia entre categorías [2:38]. La seguridad de pagos es algo 100 % básico: la gente espera que sus pagos sean seguros y, sin eso, el producto simplemente no funciona. En cambio, la predicción de pagos —decirle a un merchant cuánto venderá el próximo mes basándote en datos históricos de transacciones— es un delighter [2:52]. Nadie lo espera de una pasarela de pagos, pero es algo por lo que el cliente te valorará enormemente.
¿Qué es la matriz Value-Effort y cómo identificar quick wins?
Este framework es más ágil y rápido, perfecto para sesiones con stakeholders o clientes [3:15]. Se trata de una matriz de cuatro cuadrantes que evalúa cada iniciativa según el esfuerzo requerido y el valor esperado [3:22].
- Apuestas grandes (alto esfuerzo, alto valor): proyectos que requieren entender bien la apuesta y respaldarla con datos [3:34].
- Quick wins (bajo esfuerzo, alto valor): ideales cuando inicias un proyecto nuevo o llegas a una empresa, porque generar valor rápido siempre es bueno. Son un no-brainer [3:46].
- Esfuerzo alto, valor bajo: puede tratarse de deuda técnica, por ejemplo. Hay que atenderla eventualmente, pero con cuidado en el momento de priorizarla [4:02].
- Fill ins (bajo esfuerzo, bajo valor): conviene tenerlos a la mano para cuando un proyecto grande se atrasa y surge un espacio libre [4:16].
¿Qué es MoSCoW y cómo complementa la priorización?
Como bonus, MoSCoW no es una herramienta de priorización, sino de definición de alcance [4:26]. Se usa después de haber decidido qué iniciativas vas a perseguir. Sus cuatro categorías son:
- Must: lo que tiene que estar sí o sí en el lanzamiento [4:38].
- Should: cosas importantes que ojalá puedas incluir, pero podrías salir sin ellas, quizás en una versión dos [4:44].
- Could: deseables si hay tiempo, aportan valor pero no son imprescindibles [4:54].
- Won't: lo que decides desde el día uno que no vas a hacer ni siquiera a discutir dentro del scope actual [5:04].
Como diría Marty Cagan, los mejores PMs triangulan con varias herramientas [5:18]. Usa RICE para ser objetivo, Kano cuando quieras ser empático y Value-Effort cuando necesites agilidad. Cada situación demanda un enfoque diferente, y dominar estos frameworks te convertirá en un product manager más completo.
¿Ya has aplicado alguno de estos frameworks en tu equipo? Comparte tu experiencia y cuéntanos cuál te ha funcionado mejor.