Definir con claridad el modelo de negocio es el paso previo e indispensable antes de configurar cualquier CRM. Sin esta base, las automatizaciones, los roles y el flujo de ventas carecen de dirección. A continuación se desglosan los elementos que debes mapear para que tu implementación en Salesforce tenga un objetivo concreto y medible.
¿Por qué necesitas entender tu empresa antes de tocar Salesforce?
Antes de crear campos, objetos o automatizaciones, conviene responder preguntas fundamentales sobre la organización. En el ejemplo práctico se trabaja con Platzi para empresas, una compañía de la industria edtech dedicada a capacitar equipos de trabajo en habilidades técnicas y habilidades blandas para aumentar la productividad de sus clientes [0:18]. Sin embargo, el mismo marco aplica a cualquier empresa o proyecto de consultoría donde te contraten para liderar la estrategia.
Identificar la industria y la propuesta de valor permite decidir qué datos capturar en el CRM y cómo segmentar la información desde el primer momento.
¿Qué tipos de producto debo registrar en el CRM?
En el caso de estudio se manejan dos líneas de producto [0:52]:
- Modelo de suscripción: licencias de acceso a la plataforma.
- Cursos personalizados: contenido creado a la medida del cliente.
Distinguir las líneas de producto dentro de Salesforce facilita el seguimiento de ingresos, la generación de reportes y la asignación correcta de oportunidades a cada categoría.
¿Cómo influye el tipo de cliente en la configuración?
El modelo es B2B (Business to Business), lo que significa que se vende directamente a empresas [1:08]. Reconocer si tu negocio es B2B, B2C o un híbrido determina la arquitectura de objetos en Salesforce: cuentas, contactos, leads y oportunidades se estructuran de forma distinta según el tipo de comprador.
Además, puedes afinar el perfil de cliente ideal definiendo industria específica o tamaño de empresa al que te diriges [1:18]. Esta granularidad impacta filtros, vistas y reglas de asignación dentro de la herramienta.
¿Qué roles y permisos necesita tu equipo de ventas?
Conocer la composición del equipo es tan importante como conocer al cliente. En el ejercicio se contempla [1:34]:
- Tres vendedores que gestionan oportunidades.
- Un gerente de ventas que supervisa el pipeline.
- Un administrador de Salesforce (tú) que configura y mantiene la plataforma.
Esta estructura define los roles y permisos que asignarás en Salesforce [1:46]. Un vendedor no necesita el mismo nivel de acceso que el gerente, y el administrador requiere privilegios de configuración avanzada. Planificar esto desde el inicio evita problemas de seguridad y visibilidad de datos.
¿Cómo diseñar el flujo de ventas dentro del CRM?
El último componente clave es el flujo de ventas, que describe el recorrido completo de un prospecto hasta convertirse en cliente [1:56]. El proceso incluye:
- Asignación de candidatos: una base de datos de clientes potenciales (leads) se distribuye entre los vendedores.
- Conversión: el lead calificado se transforma en una cuenta, un contacto y una oportunidad.
- Gestión de la oportunidad: se avanza por etapas definidas hasta el cierre.
Diseñar este flujo de inicio a fin antes de entrar a Salesforce garantiza que cada campo, cada etapa y cada automatización responda a una necesidad real del negocio [2:09]. Sin un flujo claro, el CRM se convierte en un repositorio de datos sin acción.
Si estás por implementar Salesforce en tu propia empresa o en la de un cliente, comparte en los comentarios la industria y el modelo de negocio con el que trabajarás.