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Controles en ciberseguridad

Cómo funciona el ataque Man in the Middle

Resumen

El ataque Man in the Middle (MITM) es una de las ciberamenazas más representativas porque permite a un atacante interceptar la comunicación entre un usuario y una aplicación alojada en un servidor, ya sea on premise o en la nube. Si trabajas en seguridad informática, redes o desarrollo web, entender cómo opera este ataque te ayuda a blindar la información sensible que viaja por tus canales.

La idea central es simple: el ciberdelincuente se ubica estratégicamente en el medio de la conversación, normalmente en el gateway de red, para capturar paquetes y extraer datos críticos como credenciales, tokens o información financiera.

¿Cómo funciona un ataque Man in the Middle?

En una comunicación normal, el cliente envía peticiones al servidor y recibe respuestas sin intermediarios. En un ataque MITM, el atacante quiebra esa comunicación con herramientas técnicas, se posiciona en el flujo de datos y analiza todo lo que pasa por allí. Desde esa posición puede leer, modificar o redirigir la información.

¿Qué busca un atacante con Man in the Middle? Capturar información sensible y de alta criticidad, como usuarios, contraseñas, datos bancarios o sesiones activas que viajan entre cliente y servidor.

¿Cuáles son los tipos de Man in the Middle más comunes?

No todos los ataques MITM funcionan igual. Hay tres variantes que vas a encontrar con frecuencia, y cada una explota una capa distinta de la red.

¿Qué es IP spoofing y cómo opera?

En el IP spoofing, el atacante altera los packet headers para suplantar una dirección IP legítima. El flujo es así:

  • El atacante adquiere una dirección IP.
  • Identifica a la víctima y al servidor objetivo al que esa víctima hace peticiones.
  • Modifica el paquete para que parezca venir de un origen confiable.
  • Ejecuta la suplantación e intercepta la comunicación.

¿Qué hace el ARP spoofing?

Aquí el atacante enlaza la dirección física o MAC address con la dirección IP del usuario legítimo. Parte de su IP y MAC reales, hace un reconocimiento de la víctima y luego ejecuta un envenenamiento ARP para ganar la confianza, por ejemplo, de un access point y acceder a servicios protegidos.

¿En qué consiste el DNS spoofing?

El atacante infiltra el servidor DNS, que es el servicio de resolución de nombres, y altera los registros que apuntan a direcciones web. Cuando el usuario escribe www.elsitio.com, el DNS comprometido lo redirige al servidor del ciberdelincuente en lugar del legítimo. Allí, el atacante captura toda la data sensible que el usuario envía pensando que está en el sitio real.

¿Qué diferencia hay entre IP, ARP y DNS spoofing? IP spoofing falsifica direcciones IP en los paquetes, ARP spoofing vincula la MAC del atacante con la IP de la víctima en la red local, y DNS spoofing manipula la resolución de nombres para redirigir el tráfico.

¿Cómo mitigar los riesgos de Man in the Middle?

Los cibercontroles que reducen este riesgo combinan tecnología y cultura organizacional. Estos cuatro son los más efectivos.

Atender las alertas del navegador y forzar el logout

Los ataques MITM suelen usar certificados de seguridad no válidos. Cuando el navegador muestra una alerta llamativa al entrar a una URL, no la ignores: revísala y evita continuar. Sumado a esto, aplica logout obligatorio al terminar de usar un servicio web. Cerrar la sesión anula tokens activos que un atacante podría secuestrar si los dejas abiertos.

Usar VPN y cifrar las comunicaciones

Una VPN o red privada virtual encapsula el tráfico y blinda las peticiones. Si un atacante hace sniffing sobre un canal cifrado, solo verá información ofuscada. A esto súmale algoritmos de cifrado robustos y protocolos a la altura de TLS versión 1.3 o superior, que protegen el contenido aunque alguien logre interceptarlo.

¿Cómo se ve un ataque sniffing en la práctica?

En una prueba de concepto con la herramienta Ettercap, el atacante intercepta una petición que viaja desde un usuario hacia un servicio web con inicio de sesión. Si la información va sin cifrar, Ettercap muestra claramente el usuario y la contraseña en texto plano. La razón es directa: sin cifrado, todo lo que pasa por el canal queda expuesto.

Este ejemplo deja clara la lección: cifrar no es opcional, es la barrera mínima entre tus credenciales y un atacante con acceso al tráfico de red. Revisa el certificado TLS de tus servicios web y comparte en los comentarios qué controles ya aplicas en tu organización.