Cada sitio web tiene, desde el momento de su creación, cuatro versiones diferentes que Google detecta automáticamente. Entender cómo funcionan y cómo gestionarlas es fundamental para evitar problemas de contenido duplicado y asegurar que el buscador indexe la versión correcta.
¿Cuáles son las cuatro versiones de URL que Google detecta?
Cuando un sitio web se publica, Google identifica estas combinaciones [0:06]:
- HTTP sin www:
http://tusitio.com.
- HTTPS sin www:
https://tusitio.com.
- HTTP con www:
http://www.tusitio.com.
- HTTPS con www:
https://www.tusitio.com.
De estas cuatro, solo una debe ser la versión oficial que Google muestre en los resultados de búsqueda. La recomendación es que siempre sea una versión con HTTPS, ya sea con o sin www. La elección entre usar www o no es una preferencia personal y visual; ambas opciones son válidas [0:42].
Lo importante es que, una vez elegida la versión principal, las otras tres deben redirigir automáticamente hacia ella. Esto le indica a Google cuál es la URL con el contenido original.
¿Cómo verificar las redirecciones con HTTP Status?
Para auditar el estado de las cuatro versiones se utiliza una herramienta llamada HTTP Status [1:28]. El proceso es sencillo:
- Copiar la URL del sitio web.
- Crear las cuatro variantes (HTTP/HTTPS, con/sin www).
- Dar clic en Check Status para que la herramienta rastree cada URL con el robot de Google.
Los resultados arrojan códigos de estado HTTP que revelan el comportamiento de cada URL. El código 301 significa que existe una redirección permanente, es decir, la URL lleva al usuario de un punto A a un punto B de forma automática. El código 200 indica que la página carga correctamente y su estado es ok [2:10].
¿Qué significan los resultados de la auditoría?
En el ejemplo analizado durante la clase [2:00], los resultados fueron:
- HTTP sin www: código 301, redirige correctamente hacia la URL oficial.
- HTTP con www: código 301, también redirige sin problemas.
- HTTPS con www: código 200, es la URL oficial y carga correctamente.
- HTTPS sin www: muestra un error, el sitio no carga.
Ese último caso representa un error de configuración en el servidor. Aunque el sitio funcione bien con las otras versiones, dejar una ruta rota no es aceptable.
¿Qué hacer cuando una versión da error?
Cuando una de las cuatro versiones no redirige ni carga, se debe reportar el problema al desarrollador para que implemente la redirección 301 correspondiente [2:50]. En el archivo de auditoría, este hallazgo se clasifica así:
- Estado: necesita optimización.
- Prioridad: media, porque no es crítico pero sí importante.
- Acción necesaria: crear una redirección 301 desde HTTPS sin www hacia HTTPS con www.
No se requiere adjuntar archivos adicionales, ya que la prueba se realiza directamente en la herramienta.
¿Qué alternativa existe a las redirecciones 301?
Si por alguna razón no se pueden configurar las redirecciones 301 en todas las versiones, existe otra solución: las URL canónicas [3:32]. Una URL canónica es una etiqueta que le indica a Google cuál es la versión preferida de una página cuando existen varias URLs con el mismo contenido. Esta técnica complementa o sustituye las redirecciones en ciertos escenarios.
Mantener correctamente configuradas las redirecciones y las URL canónicas es una de las bases del SEO técnico. Un sitio que no gestiona sus cuatro versiones de URL corre el riesgo de diluir su autoridad y confundir al algoritmo de Google. Si has encontrado errores similares en tu sitio, comparte tu experiencia y cómo los resolviste.