Después de investigar qué términos usa tu audiencia para buscar tus productos o servicios, el siguiente paso es convertir esa información en un plan concreto de páginas y contenidos. La clave está en agrupar las palabras clave en clusters, definir ejes temáticos y decidir qué tipo de página crear para cada grupo. Este proceso permite llegar a las primeras posiciones en los resultados de búsqueda y conectar con tu audiencia objetivo.
¿Qué son los clusters de contenido y por qué importan?
La palabra cluster se refiere simplemente a los grupos de páginas que vas a tener en tu sitio web [01:00]. Cada grupo apoya una o varias palabras clave transaccionales y responde a una intención de búsqueda específica. El error más común es crear una página para cada palabra clave individual. En realidad, términos como "diseñador de interiores Bogotá" y "diseñador de interiores en Bogotá" comparten la misma intención, por lo que deben resolverse con una sola página [06:32].
Para definir estos ejes temáticos, se parte de los términos raíz identificados en la investigación previa. En el ejemplo práctico, los términos raíz son "diseñador de interiores" y "diseño de interiores".
¿Cómo hacer una investigación de palabras clave a la inversa?
Una técnica muy útil consiste en tomar los resultados que ya posicionan en Google para tu término objetivo y analizar qué otras palabras clave posicionan esas mismas páginas [01:30]. Esto se conoce como investigación de palabras clave a la inversa. Se copia la URL de un competidor, se pega en una herramienta como SE Ranking y se revisan sus organic keywords. El beneficio principal es encontrar términos que no habías considerado, como "decoración de interiores" [02:20].
¿Qué filtros aplicar al recolectar palabras clave?
Al minar o recolectar palabras clave desde las herramientas, conviene aplicar filtros para limpiar los datos [04:05]:
- Excluir términos irrelevantes como "carrera", "universidades" o "empleo".
- Filtrar solo palabras con más de diez búsquedas mensuales, ya que volúmenes menores suelen ser poco relevantes.
- Eliminar variaciones que no se alinean con la intención comercial del negocio.
En el ejemplo, tras aplicar estos filtros se obtuvieron dos mil trescientas veintiún palabras clave sobre "diseño de interiores" y una cantidad menor sobre "diseñador de interiores". Este patrón es habitual: las búsquedas comerciales o transaccionales suelen ser menos numerosas que las informativas [06:10].
¿Cómo funciona la herramienta de keyword clustering?
El proceso manual de agrupación implica revisar una a una las palabras clave, filtrar en una hoja de cálculo y decidir cuáles comparten intención. Es un trabajo tedioso que puede involucrar cientos de términos [08:10]. Para automatizarlo existe la herramienta de keyword clustering o agrupación de palabras clave.
Esta herramienta simula cada búsqueda en Google desde la ubicación que le indiques —puede ser un país o incluso una ciudad específica— y compara los resultados [08:40]. Si tres o más URLs coinciden dentro de los primeros cinco resultados para dos términos distintos, esos términos se agrupan en el mismo cluster [09:30]. Por ejemplo, al buscar "diseñador de interiores Bogotá" y "diseñador de interiores en Bogotá", cuatro de los cinco primeros resultados eran idénticos, lo que confirma que deben ir juntos.
Una alternativa que puede parecer tentadora es copiar las palabras y pedirle a ChatGPT que las agrupe. Sin embargo, esta opción solo es recomendable cuando ya tienes criterio suficiente para validar los resultados, porque ChatGPT no basa su agrupación en los resultados reales de búsqueda [11:25].
¿Cómo convertir los clusters en un plan de contenidos?
Una vez que la herramienta entrega los grupos con su palabra clave principal y sus palabras clave secundarias, el trabajo se simplifica enormemente. En lugar de revisar ciento ochenta términos individuales, tienes grupos priorizados por volumen total de búsquedas [12:05].
El paso final es clasificar cada cluster según el tipo de contenido que necesita [13:10]:
- Página de servicio: para términos transaccionales como "diseñador de interiores en Bogotá".
- Contenido editorial: para preguntas informativas como "¿qué es un diseñador de interiores?" o "¿cómo cobra un diseñador de interiores?".
- Descartado: términos que no se alinean con el negocio, como "trabajo como diseñador de interiores" o "cuánto gana un diseñador de interiores".
La diferencia entre "¿cómo cobra un diseñador de interiores?" y "¿cuánto gana un diseñador de interiores?" es sutil pero fundamental. La primera la hace alguien que piensa contratar el servicio; la segunda, alguien que quiere ejercer la profesión [13:50].
Con esta clasificación completa tienes un plan claro de qué páginas crear, qué contenidos editoriales producir y qué búsquedas objetivo perseguir. ¿Ya aplicaste este proceso de agrupación en tu proyecto? Comparte tu experiencia en los comentarios.