Liderar una empresa requiere mucho más que tomar decisiones estratégicas. Implica construir relaciones, organizar el tiempo con inteligencia y apoyarse en herramientas que faciliten la operación diaria. A continuación, se comparten prácticas concretas que pueden marcar la diferencia en tu desempeño como CEO.
¿Por qué es tan importante alimentar tu red de contactos?
Uno de los grandes secretos para crecer como emprendedor es el networking [0:08]. En el ecosistema emprendedor, las conexiones son un activo invaluable. Participar activamente en redes de formación, programas de mentoría y organizaciones tanto públicas como privadas permite mantenerse al tanto de las innovaciones y estar cerca de otros jugadores clave del ecosistema.
Desempeñarse como mentora de startups en organizaciones como el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Met Community o Santander Río [0:22] es un ejemplo de cómo la participación activa genera oportunidades constantes.
¿En qué situaciones necesitas el apoyo de tu red?
Las situaciones donde una red sólida resulta decisiva son variadas:
- Cuando buscas un nuevo recurso para tu compañía.
- Cuando necesitas abrirte puertas en otro mercado.
- Cuando requieres contactarte con inversores o fondos de inversión.
- Cuando necesitas ampliar tu red de stakeholders, como estudios contables o de abogados en mercados que no conoces bien [1:02].
¿Cómo organizar tu tiempo como CEO?
Otro secreto fundamental tiene que ver con llevar una agenda [1:16]. Especialmente cuando se combinan múltiples roles, como el de emprendedor y padre o madre, la organización del tiempo se vuelve crítica.
Identificar tus momentos más productivos es clave. Las mañanas suelen ser ideales para las tareas que requieren mayor concentración y creatividad, mientras que las tardes pueden reservarse para reuniones y tareas operativas.
¿Cómo luce una agenda diaria efectiva?
Una rutina bien estructurada puede verse así [1:42]:
- Revisar métricas temprano: detectar si algo se salió de curso y necesita atención especial.
- Gestionar correos y verificar que todo el equipo esté conectado, algo indispensable en contextos de trabajo remoto [2:06].
- Revisar la agenda del equipo: identificar si alguien necesita ausentarse para redistribuir tareas.
- Trabajo creativo por la mañana: aprovechar el momento de mayor concentración.
- Tareas operativas por la tarde: reuniones, avance de proyectos en curso.
- Cierre del día con métricas: hacer seguimiento del avance respecto a los objetivos planteados [2:46].
¿Qué herramientas facilitan la gestión diaria de una startup?
Contar con las herramientas adecuadas simplifica enormemente la operación. Algunas opciones que pueden resultar útiles [2:56]:
- Klipfolio: un dashboard que ofrece una impresión visual clara de cómo viene la operación.
- Slack o Telegram: para la comunicación interna del equipo.
- Freshdesk: funciona como CRM y además permite guardar procesos de forma accesible.
- Trello y Jira: para hacer seguimiento de proyectos de manera organizada [3:14].
Estas herramientas no son las únicas opciones disponibles, pero representan un punto de partida sólido para estructurar el trabajo diario de cualquier emprendimiento. Si tienes dudas o quieres compartir qué herramientas usas en tu proyecto, deja tu comentario.