Cómo hablarle a la IA y escribir buenos prompts

Resumen

Dos personas abren la misma herramienta y piden lo mismo: un correo para un cliente. La primera escribe "hazme un correo para un cliente" y recibe algo genérico. La segunda agrega cuatro líneas y recibe un borrador casi listo. Misma herramienta, mismo modelo. Lo que cambió fue la instrucción, y ahí empieza el prompting, la primera habilidad práctica que necesitas para trabajar bien con IA.

¿Qué es un prompt y por qué no funciona como Google?

Un prompt es el texto desde el cual el modelo calcula su respuesta. En la clase anterior viste que el modelo predice la siguiente palabra a partir de lo que le das, así que el prompt es exactamente ese punto de partida.

Por eso no puedes tratarlo como una búsqueda de Google, donde dos palabras alcanzan. Aquí, todo lo que no dices el modelo lo asume, y cuando asume, se aleja de lo que necesitas.

¿Qué es un prompt en inteligencia artificial? Es el texto que le entregas al modelo para que genere una respuesta. Cuanto más claro sea, menos tendrá que suponer y más útil será el resultado.

¿Para qué sirve escribir un buen prompt?

Sirve para reducir suposiciones. Piensa en un colega brillante que llegó hoy: no conoce tu empresa, tu cliente ni tu tono. Un buen prompt responde las preguntas que ese colega haría antes de que las haga.

La diferencia práctica es enorme: pasas de reescribir todo el resultado a hacer dos ajustes menores.

¿Cómo se construye un prompt con el método COFRE?

Las cinco piezas forman la palabra COFRE, y cada una cubre un tipo de información que el modelo suele necesitar.

  • Contexto: la situación y el material con el que trabajas.
  • Objetivo: qué quieres exactamente como resultado.
  • Formato: correo, lista, tabla, tres párrafos.
  • Restricciones: qué no debe hacer, por ejemplo no inventar datos o no pasar de 100 palabras.
  • Ejemplo: una muestra del resultado, como un correo tuyo anterior para copiar tu tono.

Un ejemplo tuyo dice más que diez objetivos. No siempre necesitas las cinco piezas, pero cuando una respuesta decepciona, casi siempre falta una.

¿Qué significa COFRE en prompting? Es un método para estructurar prompts con cinco elementos: contexto, objetivo, formato, restricciones y ejemplo. Te ayuda a darle al modelo todo lo que necesita antes de que empiece a suponer.

¿Cómo se ve un prompt débil frente a uno con COFRE?

Un prompt débil sería: "escribe un correo para un cliente". Ese tipo de instrucción obliga al modelo a suponerlo todo, desde quién eres hasta cuál es el motivo del correo.

Uno con COFRE se ve así:

  • Contexto: "soy diseñadora freelance y mi cliente aprobó la propuesta, pero pidió dos cambios en el logo".
  • Objetivo: "escribe un correo confirmando los cambios y proponiendo entrega el viernes".
  • Formato: "máximo 100 palabras con saludo y despedida".
  • Restricciones: "tono cercano, sin tecnicismos de diseño y sin inventar nada".

El segundo prompt le da al modelo el material y solo le pide la forma. Ese es el salto de calidad.

¿Qué hago si el resultado no me convence a la primera?

Aquí viene lo interesante: la mayoría de la gente acepta el primer borrador y se frustra. La conversación con el modelo se ajusta, no se descarta.

Estos son tres tips prácticos para afinar tus resultados:

  1. No aceptes la primera respuesta. Ajusta en la misma conversación con frases como "más corto" o "incluye una fecha". El modelo recuerda lo anterior.
  2. Si tras tres ajustes no llegas al resultado, el problema está en el texto inicial. Vuelve al COFRE y reescribe.
  3. Revisa siempre antes de usar. Un texto mal escrito puede traer un dato inventado, y eso es responsabilidad tuya, no del modelo.

¿Qué ejercicio puedo hacer para practicar prompting?

Elige una tarea pendiente de esta semana: un correo, unas notas, una lista. Escríbele su COFRE, pruébalo y haz un ajuste sobre el primer resultado.

Compara qué tan cerca quedó del texto que necesitabas y observa cuál de las cinco piezas hizo la mayor diferencia. Compártelo en los comentarios y cuéntanos cuál fue esa pieza clave, porque de las cinco hay una que merece su propia clase: el contexto, que es donde más se equivoca la gente y lo que viene a continuación.