Cada botón, cada etiqueta de menú y cada mensaje emergente que aparece en una aplicación cumple una función precisa: guiar al usuario para que ejecute una acción sin fricción. Dominar la escritura de estos elementos marca la diferencia entre una experiencia fluida y una que genera confusión. A continuación se explican los principios fundamentales para lograrlo, con ejemplos reales de aplicaciones de transporte.
¿Qué es el UI copy y por qué define la experiencia del usuario?
El UI copy se refiere a las etiquetas de los comandos que aparecen en botones, elementos de menú, botones de opción y mensajes de texto emergentes [0:08]. A diferencia del microcopy, estos textos están orientados directamente a la acción: su propósito es que el usuario haga algo concreto dentro de la interfaz.
Su importancia radica en tres aspectos:
- Ayudan a los usuarios a navegar a través de un espacio de contenido vinculado [1:18].
- Están asociados con los flujos de interacción y cambian el estado del sistema, por ejemplo, al pasar de la pantalla de productos a la pantalla de pago [1:27].
- Son la base de las aplicaciones, ya que sostienen todo el recorrido del usuario.
Los nombres de los comandos suelen ser cortos porque el espacio en pantalla, especialmente en dispositivos móviles, es limitado [0:53]. Norman Nielsen Group recomienda utilizar entre dos y cuatro palabras en cada elemento accionable [4:04], aunque la prioridad siempre será comunicar un mensaje específico.
¿Cómo escribir textos breves sin perder claridad?
Un ejemplo revelador compara las pantallas iniciales de Uber y Beat [2:23]. Uber pregunta "¿A dónde vas?", tres palabras que son específicas y desencadenan una acción inmediata. Beat, en cambio, muestra "Búscame en" seguido de un botón genérico que dice "Seguir". El verbo "seguir" podría insertarse en cualquier aplicación —de comida, de videos— sin alterar su significado, lo que lo convierte en un término genérico que no aporta contexto [3:15].
¿Por qué describir el estado consecuente y no el actual?
Este principio, vinculado a los diez principios de usabilidad, indica que el texto debe anticipar lo que el usuario quiere lograr [4:40]. "¿A dónde vas?" describe el siguiente paso: llegar al destino. "Búscame en" describe el estado actual, algo que el usuario ya sabe. La prioridad en el diseño siempre debe apuntar hacia donde el usuario quiere ir, no hacia donde ya está.
¿Cuándo usar verbos y cuándo adjetivos en los comandos?
Los verbos funcionan para comandos que inician una acción o envían información [5:24]. Un caso claro: cuando ambas aplicaciones llevan al usuario al aeropuerto de la Ciudad de México y hay que elegir terminal. Uber muestra "Elige el área de partida", un verbo directo. Beat despliega un mensaje largo: "Bienvenido al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Estás en un área con puntos de recojo establecidos…" seguido de siete opciones [6:05]. Cuando se multiplican las opciones, se multiplica la dificultad para tomar decisiones.
Los adjetivos, por su parte, son ideales para comandos que modifican el estado del sistema o la apariencia de un elemento [7:22]. Un ejemplo cotidiano: en Google Docs, los botones de formato se llaman negritas, itálicas, subrayado. Cada adjetivo describe exactamente el cambio visual que provocará en el texto.
¿Qué errores evitar al escribir UI copy?
Evitar nombres vagos es fundamental. Si puedes tomar el verbo de tu botón y colocarlo en una aplicación completamente distinta sin que pierda sentido, ese verbo no es suficientemente específico [7:56]. Términos como "OK", "Seguir" o "Siguiente" deben evaluarse con esta prueba.
Otro aspecto importante es incluir información sobre herramientas cuando sea necesario. Beat lo hace bien al explicar sus categorías de servicio: "Beat: para tus viajes diarios" y "Envío: llevamos lo que necesites" [8:33]. Estas descripciones breves son valiosas cuando el usuario aún no se ha familiarizado con la marca o cuando una funcionalidad es nueva.
¿Cómo manejar los términos de marca y la consistencia?
Es tentador repetir el nombre de la marca en cada pantalla, pero el exceso genera ruido. En la pantalla de confirmación de Uber aparece dos veces "Uber X" y en Beat sucede algo similar [9:28]. Como profesional de UX writing, a veces toca poner límites a esa necesidad de visibilidad para priorizar al usuario.
Finalmente, la consistencia en las palabras de comando es esencial [10:12]. Si dos pantallas implican interacciones similares —por ejemplo, salir del aeropuerto y entrar al aeropuerto—, el formato y el lenguaje deben mantenerse unificados. Cuando el diseño cambia sin razón entre pantallas equivalentes, el usuario pierde la referencia y tarda más en adaptarse.
¿Has identificado alguno de estos problemas en las aplicaciones que usas a diario? Comparte tu hallazgo y cómo lo resolverías.