Contenido del curso
Estadísticas calculadas y visualización
Relaciones entre variables y tu análisis final
Gráficos de dispersión para comparar goleadores
Resumen
Comparar a Mbappé y Haaland en un vistazo, sin dividir remates entre goles, es exactamente lo que permite un gráfico de dispersión. Aquí aprendes a construirlo en Google Sheets, leer su nube de puntos y sacar conclusiones honestas sobre eficiencia goleadora.
¿Qué es un gráfico de dispersión y para qué sirve?
Es una visualización que muestra la relación entre dos variables al mismo tiempo. Mientras un gráfico de barras compara una sola métrica, el de dispersión hace una pregunta más ambiciosa: ¿estas dos variables se mueven juntas?
La lógica es directa. En el eje horizontal van los remates, en el vertical los goles, y cada punto representa a un jugador. Mbappé aterriza en 33 y 8. Haaland en 20 y 7. Visualmente, Haaland aparece un poco más abajo pero 13 remates a la izquierda, casi a la misma altura. Eso es eficiencia convertida en imagen.
¿Qué mide un gráfico de dispersión? Mide la asociación entre dos variables numéricas. Cada punto es una observación (un jugador, por ejemplo) posicionada según sus valores en ambos ejes.
¿Qué reglas debo seguir antes de graficar?
Antes de tocar el teclado, tres reglas básicas que evitan análisis torcidos:
- Usa el filtro de posición FW para no mezclar porteros con delanteros.
- No conviertas celdas vacías en cero, porque un dato ausente no es un cero.
- Inicia ambas escalas en cero para no exagerar diferencias pequeñas.
¿Cómo construir el gráfico paso a paso en Google Sheets?
Con el filtro FW activo, selecciona la columna Shots y, manteniendo pulsada Control (o Comando en Mac), selecciona también Goals. Solo esas dos.
Ve al menú Insertar y elige Gráfico. Sheets intentará adivinar el tipo, pero seguramente fallará. En el editor de gráficos, dentro de la pestaña Configuración, expande el tipo de gráfico y selecciona Gráfico de dispersión. Verifica que Shots quede en el eje horizontal antes de continuar.
¿Cómo hago la nube más legible?
La nube dice mucho, pero dos elementos la vuelven clara:
- Línea de tendencia. Haz doble clic en el gráfico, ve a Personalizar, entra a Serie y activa la casilla de línea de tendencia como lineal. Esa línea resume hacia dónde apunta la nube: el comportamiento promedio esperable según el volumen de remates.
- Etiquetas de datos. En la misma sección Serie, activa las etiquetas y elige que muestren el nombre del jugador desde tu columna de nombres. Un punto anónimo es una curiosidad; un punto con nombre es una historia.
¿Cómo interpretar los cuatro barrios de la nube?
Piensa en un mapa dividido en cuatro zonas, cada una con un significado distinto sobre el rendimiento goleador.
- Abajo a la izquierda: pocos remates y pocos goles.
- Arriba a la derecha: artilleros de alto volumen y alta producción.
- Abajo a la derecha: mucho remate, pocas celebraciones.
- Arriba a la izquierda: los eficientes, marcan mucho con poco.
Si los puntos suben conforme avanza la línea a la derecha, existe una correlación positiva: más remates tienden a acompañar más goles. Y presta atención a los outliers, esos puntos que se salen del grupo. Gracias a las etiquetas ya tienen nombre: 30 remates y 0 goles, o 2 remates y 2 goles. Anótalos, merecen ser investigados antes de sacar conclusiones.
¿Quién está por encima y quién por debajo de la línea?
Con tu gráfico enfrente, responde dos preguntas. Quien esté claramente por encima de la línea de tendencia marcó más de lo que su volumen de remates sugería: superó el promedio. Quien esté por debajo remató mucho para lo poco que anotó. Escribe cada nombre en su lado correspondiente.
¿Correlación es lo mismo que causa?
Aquí está la trampa donde muchos caen. Ves la línea subir y piensas: rematar más produce más goles. No tan rápido.
La línea indica que las dos variables se mueven juntas. No dice que una provoque la otra. Los mejores delanteros reciben más minutos, ocupan posiciones más ofensivas y juegan en equipos que crean más oportunidades. Además, un penalti cuenta igual que un disparo desde 30 metros, aunque su probabilidad de gol sea radicalmente distinta.
¿Qué diferencia hay entre asociación y causa? La asociación describe que dos variables cambian de forma relacionada. La causa exige demostrar que una produce el cambio en la otra, controlando otros factores. Un gráfico de dispersión solo muestra lo primero.
La palabra correcta es asociación, no causa. Tu gráfico describe una relación entre dos variables, pero no controla todo lo demás. Tampoco resume el desempeño completo de un futbolista: no incluye asistencias, presión, pases ni defensa. Estar por encima de la línea dice algo específico sobre goles por remate. Nada más, nada menos.
¿Qué otras preguntas puedes responder con dispersión?
Un ejercicio mental antes de cerrar: si creas otro gráfico con un par distinto de variables, digamos minutos jugados y remates, ¿qué pregunta estarías respondiendo? Esa flexibilidad convierte al gráfico de dispersión en una herramienta central para tu análisis final, donde tocará elegir un jugador, formular tu propia pregunta, calcular una métrica, visualizarla y escribir un veredicto honesto sobre lo que tus datos dicen y lo que no pueden demostrar.
¿Qué par de variables vas a explorar tú? Cuéntamelo en los comentarios.