Ahorro en AWS: Estrategias con Saving Plans para EC2 y Computación

Clase 61 de 80Curso AWS Cloud Practitioner Certification

Contenido del curso

Fundamentos de la Infraestructura Global de AWS

Servicios de cómputo en AWS

Almacenamiento en AWS

Seguridad en AWS

Costos en AWS

Cómo aprobar la certificación AWS Cloud Practitioner

Resumen

Cuando el consumo de nube crece a cifras de miles o millones de dólares, encontrar una estrategia de ahorro sólida deja de ser opcional. AWS ofrece un mecanismo llamado Saving Plans que permite reducir costos de forma significativa a cambio de un compromiso de consumo. Entender cómo funcionan, qué modalidades existen y cuáles son sus riesgos resulta fundamental para cualquier profesional que gestione infraestructura en la nube.

¿Qué son los Saving Plans de EC2 y cuánto puedes ahorrar?

Los Saving Plans son una forma de ahorro que AWS diseñó para quienes mantienen un consumo sostenido de recursos de cómputo. En su versión orientada a EC2, ofrecen un descuento de hasta el 72% comparado con el precio por demanda [0:17].

El mecanismo es directo: tú te comprometes a un consumo mensual fijo durante uno o tres años, y a cambio AWS aplica un descuento sobre ese consumo. Es un compromiso inquebrantable, lo que significa que una vez adquirido no hay marcha atrás [1:17].

Algunos puntos importantes del Saving Plan de EC2:

  • Requiere definir la familia de instancias y la región donde se aplicará.
  • Es independiente de la zona de disponibilidad, del tamaño de la instancia y del sistema operativo [0:47].
  • Aplica exclusivamente para servidores EC2.

¿Cuáles son las tres formas de pago disponibles?

AWS ofrece tres modalidades de pago para los Saving Plans, y cada una impacta directamente el porcentaje de descuento que se obtiene [1:33].

  • Todo por adelantado: se paga el compromiso completo antes de iniciar el primer mes. Esta opción genera el mayor ahorro posible.
  • Pago parcial: se abona la mitad al inicio y el resto se difiere a lo largo del período contratado, ya sea uno o tres años.
  • Sin adelanto: se paga mes a mes de forma diferida. Es la opción más cómoda en flujo de caja, pero el descuento disminuye considerablemente.

La regla es clara: a mayor compromiso financiero por adelantado, mayor es el porcentaje de ahorro [2:17].

¿Qué diferencia hay entre un Saving Plan de EC2 y uno de cómputo?

Cuando la infraestructura no se limita solo a servidores EC2 sino que también incluye contenedores en Fargate o funciones Lambda, AWS ofrece los Saving Plans de computación [2:37].

Este plan es más flexible que el de EC2 porque no depende de la familia de instancias ni de la región específica. Sin embargo, esa flexibilidad viene con un porcentaje de ahorro ligeramente menor. Su gran ventaja es que cubre tres servicios simultáneamente:

  • EC2 (servidores virtuales).
  • Fargate (clústeres de contenedores).
  • Lambda (funciones serverless).

Esto permite construir una estrategia de ahorro integral que contempla todo el cómputo de una cuenta [3:07].

¿Qué riesgos tiene adquirir un Saving Plan?

La experiencia real aporta una lección valiosa. Al configurar un Saving Plan por 645,000 dólares, el aprendizaje fue contundente: este tipo de decisiones requiere un análisis detallado y una conversación profunda con las áreas financieras [3:27].

El riesgo principal está en el siguiente escenario: si durante el período contratado necesitas apagar servidores o reducir tu consumo, el compromiso ya está hecho y perderás dinero porque pagarás por recursos que no estás utilizando [3:53].

¿Cuándo conviene usar cada tipo de plan?

Para tomar la mejor decisión es necesario comparar:

  • Saving Plan de EC2: ideal cuando tienes certeza de que mantendrás una cantidad estable de servidores en una familia y región específicas.
  • Saving Plan de cómputo: mejor opción cuando tu arquitectura combina EC2, Fargate y Lambda, o cuando necesitas flexibilidad entre regiones y familias.
  • Instancias reservadas: otra alternativa que vale la pena evaluar en conjunto para determinar cuál ofrece el mejor retorno según tu caso.

En empresas con consumos de cientos de miles o millones de dólares, la diferencia entre una buena y una mala estrategia de ahorro puede representar cifras enormes. Si estás gestionando cuentas con alto consumo, ¿qué estrategia de ahorro has implementado y qué resultados has obtenido?