Contenido del curso
Sistema estratégico de captación de clientes B2B y B2C en LinkedIn
Estrategias orgánicas para captar potenciales clientes en LinkedIn
- 6

Estrategias de Contenido en LinkedIn para Emprendedores
03:00 min - 7

Networking Eficaz para Aumentar Clientes Potenciales
09:33 min - 8

Encuestas en redes para filtrar clientes
04:13 min - 9

Cómo importar tu base de datos a LinkedIn
02:44 min - 10

Maximiza Resultados en LinkedIn con Grupos Activos
05:19 min - 11

Cómo usar hashtags en LinkedIn para captar clientes
08:51 min - 12

Plan de captación de clientes en LinkedIn
08:02 min - 13

Plantilla para rastrear prospectos en LinkedIn
09:27 min
Sistema estratégico para captar colaboradores en LinkedIn
Analiza y mide los resultados de tus estrategias
Cómo elegir el tipo de colaboración correcto
Resumen
Las colaboraciones funcionan como una estrategia de captación de clientes que multiplica tu visibilidad cuando defines bien dos cosas: el tipo de colaboración que vas a realizar y el perfil del colaborador con el que quieres trabajar. Si no aclaras ambos puntos antes de contactar a nadie, el esfuerzo se diluye y las propuestas se rechazan.
Esta guía está pensada para emprendedores, profesionales independientes y responsables de marketing que quieren aprovechar alianzas para ganar reputación, alcance o ventas sin improvisar.
¿Qué tipos de colaboración existen y cuál te conviene?
No todas las colaboraciones persiguen el mismo objetivo ni requieren el mismo esfuerzo. Antes de lanzar una propuesta, conviene entender el abanico para escoger la que mejor encaja con tu momento.
Entre las opciones más comunes están:
- Apariciones en medios de comunicación, ideales si buscas reputación.
- Artículos invitados en blogs de otras empresas o profesionales.
- Participaciones en podcasts o canales de YouTube.
- Programas de afiliación, donde alguien vende tu producto a cambio de una comisión.
- Formaciones de pago en escuelas o aulas virtuales ajenas.
- Congresos online, eventos físicos y ponencias.
Cada formato exige un colaborador distinto. Para un blog necesitas a alguien con página web activa; para un medio, a un redactor dispuesto a publicar tu artículo; para un congreso, a ponentes con audiencia. Son colaboraciones, sí, pero no son intercambiables.
¿Qué es una colaboración win-win-win? Es aquella en la que ganan tres partes: tú, el colaborador y el cliente final. Cuando los tres salen beneficiados, la propuesta tiene muchas más probabilidades de ser aceptada.
¿Por qué la visibilidad es el verdadero objetivo de colaborar?
La clave de casi cualquier colaboración es la visibilidad. Esa exposición ante una audiencia nueva es la que después se traduce en potenciales clientes, aunque la venta no sea inmediata.
La afiliación es una excepción interesante porque sí está diseñada para generar ventas directas: el colaborador se suscribe a tu programa, vende tu producto, servicio o infoproducto, y gana dinero por cada conversión. Pero el resto de formatos, desde un podcast hasta una ponencia, trabajan principalmente sobre tu marca y tu alcance.
Por eso, antes de buscar colaboradores, define tu objetivo:
- Si buscas reputación, apunta a medios de comunicación.
- Si quieres llegar a muchas personas en poco tiempo, organiza un congreso con ponentes.
- Si necesitas ventas, plantea un programa de afiliación.
Y hazlo paso a paso. Querer cerrar todas las colaboraciones a la vez es la receta para no cerrar ninguna bien.
¿Cómo definir el perfil del colaborador ideal?
El colaborador determina el resultado de la colaboración tanto como el formato. Buscar a un redactor, a un blogger o a un influencer para una ponencia son procesos completamente distintos, y mezclarlos te lleva a propuestas que nadie acepta.
Conoce a la persona antes de escribirle
Define el perfil del colaborador con el mismo nivel de detalle con que defines a tu cliente ideal. Si todavía no tienes claro ese ejercicio, en el curso de optimización de perfil de LinkedIn hay una clase entera dedicada al cliente ideal que puedes aplicar aquí.
Conocer a fondo a tu colaborador es lo que marca la diferencia entre un sí y un no. En un congreso con ponentes que acumulaban millones de seguidores, ninguno habría aceptado sin un trabajo previo de seguimiento, análisis y construcción de relación. El tiempo de los profesionales relevantes es limitado, y casi nunca aceptan colaboraciones en frío.
¿Cómo aumento las probabilidades de que un colaborador acepte? Investiga su contenido, síguelo, interactúa con su trabajo y construye relación antes de proponer nada. La propuesta llega después de la confianza, no antes.
Identifica a la persona correcta dentro de una empresa
Cuando quieres colaborar con una empresa grande, no escribas al CEO. En organizaciones con estructura, cada empleado tiene una función y la decisión sobre colaboraciones suele estar en otro nivel.
Dependiendo del tipo de alianza, la persona responsable puede ser:
- Un reclutador, si la colaboración pasa por talento o formación.
- Alguien de Recursos Humanos, en formaciones internas.
- Un responsable de marketing o contenidos, si se trata de medios o blog.
Investiga la estructura de la empresa antes de mandar el mensaje. Dirigirte a la persona correcta es la mitad del éxito.
¿Qué tarea conviene hacer antes de la siguiente fase?
Antes de pasar a redactar y cerrar propuestas, deja por escrito dos cosas. Primero, qué tipo de colaboración vas a priorizar ahora mismo, una sola, la primera. Segundo, un listado de colaboradores potenciales con los que te encantaría trabajar, con su perfil bien definido y la persona concreta a contactar dentro de cada organización.
Sin esa base, lo que viene después, propuesta y cierre, no funciona. Cuéntame en los comentarios qué tipo de colaboración vas a buscar primero y por qué encaja con tu momento.