Desarrollo de la actividad práctica:
¿Qué dice tu cuerpo cuando no hablas?
Situación 1
¿Qué estaba pasando en ese momento?
Estaba hablando con una amiga e hizo un comentario que me molestó, pero preferí no decir nada para no discutir.
¿Qué hiciste exactamente con tu cuerpo?
Crucé los brazos, desvié la mirada y me quedé callada, con una expresión seria.
¿Qué crees que la otra persona entendió con eso?
Creo que entendió que estaba molesta o incómoda, pero no sabía exactamente por qué.
¿Era eso lo que realmente tú querías expresar?
Sí, en parte. Quería que se diera cuenta de que no me gustó su comentario, pero no quería discutir.
¿Qué habrías podido hacer diferente para que tu gesto fuera más claro o más alineado con lo que sentías?
Podría haberle dicho con calma que su comentario me incomodó, en lugar de cerrarme. Así habría expresado lo que sentía de manera más directa y sana.
Situación 2
¿Qué estaba pasando en ese momento?
En una clase, un profesor pidió voluntarios para participar y yo sabía la respuesta, pero no quería hablar en público.
¿Qué hiciste exactamente con tu cuerpo?
Evité el contacto visual, bajé la mirada y jugué con mis manos.
¿Qué crees que la otra persona entendió con eso?
Probablemente pensó que no sabía la respuesta o que no estaba interesada.
¿Era eso lo que realmente tú querías expresar?
No, en realidad sí quería participar, pero me dio pena.
¿Qué habrías podido hacer diferente para que tu gesto fuera más claro o más alineado con lo que sentías?
Podría haber levantado la mano o al menos haber sonreído para mostrar disposición, aunque me sintiera nerviosa.
Situación 3
¿Qué estaba pasando en ese momento?
Años atrás tuve una conversación con mi papá y me empezó a dar consejos sobre algo que ya había decidido, y me sentí frustrada.
¿Qué hiciste exactamente con tu cuerpo?
Suspiré varias veces, me crucé de brazos y me quedé mirando el celular.
¿Qué crees que la otra persona entendió con eso?
Creo que entendió que no la estaba escuchando o que no me importaba lo que decía.
¿Era eso lo que realmente tú querías expresar?
No, en realidad sí la estaba escuchando, solo que me sentía abrumada y no sabía cómo decirlo.
¿Qué habrías podido hacer diferente para que tu gesto fuera más claro o más alineado con lo que sentías?
Podría haberle dicho que agradecía su consejo, pero que ya tenía una decisión tomada. Así habría evitado que pensara que la estaba ignorando.
Reflexión final
¿Qué descubriste de ti misma al observar cómo te comunicas sin palabras?
Descubrí que muchas veces mi cuerpo expresa más de lo que yo digo, y que cuando me callo, mi lenguaje corporal puede generar malentendidos. También me di cuenta de que suelo cerrar mi postura cuando me siento incómoda o nerviosa.
¿Qué te gustaría empezar a practicar para que tu comunicación no verbal sea más auténtica, empática o efectiva?
Me gustaría practicar mirar más a los ojos, y mantener una postura más abierta. Quiero que mi forma de comunicarme refleje sinceridad y empatía, no solo mis emociones del momento.