Ejercicio de Relajación y Conciencia Corporal
1. Preparación
Comienza tomando una inhalación profunda y, al exhalar, permite que tu cuerpo se relaje. Repite este proceso una vez más.
Luego, deja que tu respiración vuelva a su ritmo natural. Verifica tu postura y ajusta tu posición para sentirte más cómodo.
- Coloca los brazos a los costados del cuerpo.
- Mantén las piernas separadas un poco más que el ancho de las caderas.
- Mantén tu atención en el presente. Si tu mente se distrae, simplemente regresa al ejercicio.
2. Primera parte: Escaneo corporal
Llevaremos la atención a distintas partes del cuerpo para percibir las sensaciones y liberar tensión.
- Cabeza y rostro: Relaja los músculos de los ojos y la mandíbula.
- Cuello y garganta: Suelta cualquier tensión.
- Brazos y manos: Relaja hombros, brazos, muñecas, manos y dedos.
- Pecho y espalda alta: Nota cómo se expanden con cada respiración.
- Abdomen y espalda baja: Observa cómo se mueven al respirar. No te preocupes si no sientes nada en particular.
- Parte inferior del cuerpo:
- Cadera: Percibe cualquier sensación en esta zona.
- Pierna izquierda: Relaja el muslo, la rodilla, la pierna, el tobillo, el pie y los dedos. Nota el contacto con la sábana y el colchón.
- Pierna derecha: Relaja las mismas partes y percibe cómo el pie se apoya en la superficie.
Siente cómo tu cuerpo se va hundiendo y fundiendo con el colchón en un estado de relajación profunda.
3. Segunda parte: Percibir sensaciones
En este paso, simplemente observa las sensaciones en tu cuerpo sin escanearlo.
- Deja que tu atención fluya libremente por el cuerpo.
- Nota cómo las sensaciones aparecen y desaparecen sin esfuerzo.
- No es necesario concentrarse demasiado, solo relájate y disfruta del momento.
4. Tercera parte: Ser y estar
Aquí dejamos de lado cualquier acción o esfuerzo.
- Siente el soporte de la cama bajo tu cuerpo.
- Permite que la calma y la relajación surjan de manera natural.
- Si aparecen movimientos, sensaciones o pensamientos, acéptalos sin intentar controlarlos.
Finalización
Si lo deseas, puedes repetir el ejercicio. Escucha a tu cuerpo y dale lo que necesita.
Que tengas una feliz noche de descanso.